Hija de la Caridad, sierva de los Pobres Enfermos
Chars
21 de julio (1651)1
Mi querida Hermana:
Tenemos tanta prisa que no tengo tiempo sino para darle las gracias con todo mi corazón por las cariñosas muestras que nos da de su afecto. Me parece que no tengo ninguna respuesta pendiente que darle, a no ser que, como no le ha hablado usted al señor Cura de la llave, es mejor dejar las cosas como están. En cuanto a lo que le dicen de las personas que la han precedido, me parece, querida Hermana, que no debe usted preocuparse, no contestándoles más que lo que buenamente pueda para no criticarlas. Tratemos de sobrellevar las contradicciones y repugnancias que tengamos en nuestros trabajos, porque esto hace nuestras acciones tanto más agradables a Dios. Creo que nuestras Hermanas se hacían ayudar, porque Sor María estuvo mucho tiempo muy delicada, y como además tenían más ganado, todo ello suponía mucho trabajo. No es que no haya faltado bastante, a causa de la libertad que el difunto señor Cura acostumbraba dejar a todas las Hermanas por la gran estima en que las tenía; pero (en fin) todas tenemos fallos.
Nuestro bondadoso Dios sigue visitando a nuestra amada Compañía por medio de la aflicción, la muerte y le enfermedad. Nuestra querida1. Magdalena esperanza, de la parroquia de San Nicolás du Chardonnet, fallecida en el mes de julio de 1651. Sor Esperanza1 fue enterrada el miércoles por la tarde, en San Nicolás du Chardonnet; y al presente tenemos enfermas a Sor Juana Delacroix,2 a Sor Margarita de Cienne3 y a Sor Juana, de Sedan. Ruegue por todas nosotras para que Dios se digne hacernos misericordia, y créame en el amor de Jesús Crucificado, querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.
P.D. Todas nuestras Hermanas la saludan, y yo con ellas lo hago a Sor Micaela.4







