Señor:1
Me han rogado suplique a usted con toda humildad por amor de Dios, como así lo hago, ejerza su caridad con una pobre mujer que necesita mucho ser recluida, pidiéndole al señor Guillot, comerciante que reside en la Plaza des Chats,2 le ayude a encontrar una plaza en la Compasión.3 El caso, tal como me lo han expuesto, es verdaderamente digno de compasión, tanto por lo que se refiere a la salvación de su alma como por la seguridad de su persona. Esto es lo que me ha movido, señor, a serle importuna y a asegurarle con estas líneas que soy en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidora.4







