(antes de 1650)1
Señor:
Ha debido de haber algún impedimento porque la señora de Lamoignon no me ha enviado su carroza; esto hace, señor, que le ruegue, muy humildemente no hable de la duda sobre la cantidad que di a las hermanas al marchar de aquí, porque me ha quedado en la memoria la idea de que sólo les di cincuenta escudos, y sólo se me ha ocurrido pensar otra cosa ante la incertidumbre que ellas han manifestado. Le ruego, pues, que no se tenga en cuenta más que aquello. Mi intención era decírselo delante de las señoras, como debo hacerlo, y repetirme, señor, su muy humilde e indigna hija y servidora.







