(hacia 1650)1
Queridas Hermanas:2
Me siento apenada a causa de las dificultades que según me exponen ustedes encuentran en el ejercicio de una obra tan santa. Hace, creo, unos diez años que se empezó y con algunas hermanas nuestras que tenían mucha menos inteligencia que ustedes, y cuando ellas empezaron a abrir el camino, las cosas eran mucho más difíciles que lo son ahora. No puedo menos de pensar que Dios me proporciona esta aflicción a causa de mis pecados, que merecerían castigos mayores si El quisiera ejercer con rigor su justicia.
Les exhorto tanto como puedo a que consideren el agradecimiento que deben a Dios por el beneficio de su vocación y por tantas otras gracias como han recibido de su mano liberal. Les exhorto también a que se aficionen a los empleos de que las ha encargado. Yo no sé, Sor …3, si he comprendido bien la proposición que me hace en su carta de venir a París para salir de sus penas y encontrar aquí alivio; pero, por el amor de Dios, sea usted una mujer llena de confianza y de fidelidad a Dios como lo ha sido siempre, y por ello tenga un poco de paciencia para que podamos conocer su santísima voluntad sobre esto.
Le prometo que hablaré al señor Vicente, y ya lo habría hecho de no ser porque estoy enferma en cama; pero de todas formas no dejaré pasar esta semana sin darle noticias mías.
Y usted, querida Sor Maturina,4 no tema nada. El señor será su todo, porque aunque no sepa usted hacer cuentas, no va usted a echar a perder nada; pronto aprenderá. El señor Conserje es lo bastante bueno para hacer lo que sea necesario, si usted no lo sabe, y hasta para escribir en el libro como ha podido usted ver. Le ruego que le salude de mi parte y también a la señora Ayuda de Cámara si continúa ahí, lo mismo que a la señora Tibousche. He recibido carta del señor Thibault5 que las saluda; espero que les escribirá pronto como también lo hará Sor Ana de la Thalonniere.6 Como noticia, les diré que la pobre Sor María a quien habíamos devuelto a Saint Méen, está camino de vuelta para acá, sin que se lo hayamos dicho.
Todas nuestras hermanas las saludan cordialmente y yo suplico a Dios les dé su paz y su santo Amor, en el que soy (su humilde hermana y servidora).
- Rc des pieces.. p. 666. Copia (L. 130 bis).
- Esta carta es una copia contenida en el lomo de documentos relacionados con las Hijas de la Caridad, que se conserva en los Archivos de la Casa Madre.
- Juana Cristina Prévost (ver C. 140 n. 2).
- Maturina Guérin, natural de Montcontuor, Bretaña, ver C. 325, n. 2.
- Señor Thilbault (ver C. 240, n. 1). Se encontraba en Saint Méen, Bretaña.
- Ana de la Thalonniere, oriunda de Saintonge. Murió en noviembre de 1650.







