Luisa de Marillac, Carta 0329: A mi querida Sor Juana Lepintre

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Hija de la Caridad, sierva de los Pobres enfermos en el Hospital San Renato

Nantes

hoy, 13 de julio de 16501

Mi querida Hermana:2

Espero haya usted recibido la contestación a las cartas que ha escrito al señor Vicente, y también Sor Enriqueta.3 Se me hacía muy largo el no tener noticias suyas, aunque esperaba siempre que Dios les diera un poco de descanso Es verdad que mucho no pueden tener, querida hermana, no siendo mas que seis, y no sabe lo que me preocupa ver que son tan pocas para tanta cosa como tienen, a causa de la cocina y la botica.

Me he alegrado muchísimo de que el señor de Gremille4 haya sido elegldo Padre de los Pobres. Le ruego, Hermana, me diga si es el mismo que estaba cuando nuestro establecimiento; esperemos que al estar enterado de todo y hasta del tiempo que estuvieron insistiendo en pedir las Hermanas, podrá demostrar que no es nuestro interés el que nos ha llevado ahí, m, con la ayuda de Dios, será nunca el que nos haga quedarnos. Deseo con todo mi corazón, queridas Hermanas, que juntas hayan renovado la resolución de vivir perfectamente unidas entre ustedes para así practicar exactamente su reglamento, no tanto en las cosas exteriores como en la práctica interior, que consiste en recibir todos los acontecimientos y contradicciones como vemos de la divina Providencia, en tener gran tolerancia unas con otras y perfecto entendimiento. Esto hará, queridas hermanas que las personas de fuera queden edificadas. Les ruego también, queridas Hermanas, que, pues ha sido del agrado de Dios darles un administrador, como así deseábamos, no salgan ya de casa, ni siquiera Sor Enriqueta, quien deberá encargar que se lo traigan todo para sus plantas medicinales. Hace tiempo que deseo que sus pobres sean tratados con remedios como los de las parroquias de París; porque de esa manera, nuestras Hermanas empleadas en la botica5 tendrían más tiempo y sosiego para servir a los

Le ruego asegure a Sor Juana de Saint-Albin6 que la tardanza en llamarla es debida a la incertidumbre en que estamos respecto al regreso de todas ustedes, o bien que los señores Padres pidan más hermanas, porque viajes tan largos no puede hacerlos fácilmente una persona sola. Nuestra intención es hacerla venir tan pronto como se presente una ocasión para ello. No me ha dicho usted nada de si ha recibido mis cartas de principios de este mes, y estoy preocupada. En cuanto a lo que le recomiendo de que no salgan, se entiende, sin gran necesidad. Aunque estoy segura de que no hacen ustedes ninguna visita ni de cumplido ni de (pura) satisfacción, puedo decirles que esta práctica es la que ha sostenido a nuestras hermanas de Angers. En mi última les daba noticias de ellas y les decía cuánto han edificado a toda la Compañía con su conducta, como también lo está con la paciencia que Dios les ha concedido a ustedes en todas sus tribulaciones, de las que suplico a su bondad sea su eterna recompensa y en su santo Amor, queridas hermanas, soy su muy humilde hermana y servidora.

P.D. Tenemos muchas enfermas en diversos lugares, dos de ellas en peligro de muerte. Le ruego salude a todas nuestras Hermanas de mi parte, y muy respetuosamente a los señores Padres, a la señorita de la Carisiere y a todas nuestras amigas.

Le suplico, Hermana, que presente mis excusas al señor Truchart7 por no poder escribirle en este correo, ya que me he purgado,8 preséntele también mis respetuosos saludos.

  1. C. 329 Rc 3 It 289. Letra de Sor Hellot. Carta firmada
  2. Juana Lepintre (ver C. 75, n. 1).
  3. Enriqueta Gesseaume (ver C. 86, n. 1).
  4. En su carta del 5 de agosto, Juana Lepintre contesta a Luisa de Marillac, con relación al señor Gremille: «Es el mismo y demuestra tanto o más afecto y bondad hacia nosotras que entonces».
  5. Enriqueta Gessaume y Claudia Carré.
  6. Juana de Saint-Albin, ver C. 218, n. 5. Luisa de Marillac no debe tenerla en cuenta cuando dice en su carta que son seis Hermanas en Nantes.
  7. El señor Truchart, confesor de las hermanas
  8. La carta está escrita por Sor Isabel Hellot.

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