Mi muy Honorable Padre:
Soy demasiado importuna, pero hemos llegado a un punto en que es necesario recibir ayuda inmediatamente o si no, dejarlo todo. Ayer tuvimos que dar todo el dinero de la caja de aquí, unas 15 ó 20 libras y además pedir prestado para poder adquirir 4 sextarios2 de trigo para los niños de Bicêtre; sin que hayamos recibido nada, ni vayamos a recibirlo, en todo un mes.
Tenemos aquí a doce o trece niños y no tenemos pañales para cambiarlos; es necesario, si usted lo ve bien, que en la junta de las señoras de mañana se haga algo, ya sea decidir hacer colectas en las parroquias, todos los domingos, poner algún cepillo en un lugar visible, que los señores Curas y predicadores recomienden el caso, y hacer aquella cuestación en la Corte como se propuso. Creo que si fuesen a hablar a la señora Princesa3 de estas extremas necesidades, ella daría algo. Es verdaderamente lamentable que las señoras se preocupen tan poco; deben de creer que tenemos con qué poder subsistir, o bien es que quieren obligarnos a que lo dejemos todo, por cuyo motivo pienso han decidido no hacer nada en absoluto. Tenga la bondad de decirnos si mandamos los avisos para la Junta y si le parece bien que se les diga a la señora de Shomberg4 y a la señora de Verthamont.5
En cuanto a lo demás que tenía que decirle, sería demasiado largo; mejor será hacerlo mañana brevemente, si tengo el honor de verle. Necesito mucho de una muy especial asistencia de Dios, ya que en todo lo que conmigo se relaciona no veo más que miseria y aflicción. ¡Dios sea bendito! Basta con esto para darle a conocer la necesidad en que me encuentro y que no hay para mí otra esperanza de ayuda y consuelo más que de su caridad, de quien la Providencia ha querido sea, mi muy Honorable Padre, su muy obediente hija y agradecida servidora.
P.D. Si hace el favor su caridad, díganos, al tener que mandar la notita para la Conferencia,6 si el tema será el que me dijo, relacionado con la queja que yo le presenté de que hay Hermanas que están siempre deseando se las traslade.
Me da miedo que se vaya usted al campo.
- C. 302 Rc 2 It 263. Carta autógrafa. Dorso: octubre )noviembre? 1649 (o. I.).
- Antigua medida de capacidad para líquidos y áridos… El sextario francés, de París, para áridos equivaldría hoy a unos 150 litros (N. del P. Castañares).
- Carlota de Montmorency, Princesa de Condé, de la familia real.
- Señora de Shomberg (1616-1691), nacida María de Hautefort, cuñada de la señora de Liancourt. Su marido, mariscal de Francia, tomó parte en la Fronda.
- Señora de Verthamont (ver C. 215 n. 1).
- El tema de la conferencia del 28 de noviembre fue del amor al trabajo.







