Luisa de Marillac, Carta 0290: A mi querida Sor Juana Lepintre

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Hermana Sirviente de las Hijas de la Caridad, Sierva de los Pobres enfermos del Hospital San Renato

Nantes

15 de junio (1649)1

Querida Hermana:

La compadezco sinceramente en su pena, pero como el señor Vicente2 apenas acaba de regresar y se ve cogido por los múltiples negocios y complicaciones que puede usted imaginar, no ha podido pensar todavía en este asunto. Tan pronto como el tiempo y los asuntos lo permitan, dispondrá lo que hay que hacer, esté segura de ello y de que soy en el amor de Nuestro Señor, mi querida hermana su muy humilde y afectísima hermana y servidora.

P.D. No pensaba que iba a poder añadir estas líneas: en nombre de Dios, querida Hermana, esfuércese por mantenerse en gran paz en medio de sus turbaciones e inquietudes; espere la orden y la disposición de la divina Providencia con entera sumisión. Llegará un día en que tanto ustedes como nosotros, bendeciremos a Dios por esta persecución. ¿Y qué? ¿que las podrán despachar? Crean que no ocurrirá nada que no sea para nuestro mayor bien; ¿no sabe que Dios saca su gloria de los desprecios?

Le ruego que salude respetuosamente de mi parte al señor de la Thomasiere,3 a quien tuve el honor de escribir la semana pasada; y, hablándole de sus persecuciones, le dije una frase que no expliqué con bastante claridad, y es que, cuando le exponía que aceptaríamos su despido, añadía como testimonio que al salir sería suficiente justificación para ustedes sacudir el polvo de su calzado. Con ello no quería decir otra cosa, que, como no se llevarían nada del hospital, no les quedaría más que hacer eso para asegurar que los que las acusan de haber perjudicado a la casa, lo habían hecho sin razón alguna. Suplico a Dios con todo mi corazón que les perdone y que les depare sus santas bendiciones. Le ruego no deje de comunicar esto que le digo a ese buen señor. Un saludo a todas, hermanas mías; saluden al señor de 3. El señor de Annemont, sacerdote (ver C. 189, n. 4).Annemont 3 puesto que está en Nantes.

  1. C. 290 Rc 3 It 250. dirección, firma y P.D. de Santa Luisa, el resto, letra de Sor Hellot.
  2. El señor Vicente había regresado a París el 13 de junio de 1649.
  3. El señor de la Thomasiere, Administrador del Hospital.

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