13 de mayo de 1648
Señor:
Nos urge enviar a dos Hermanas, una a Crespières y otra a Maule, y son de las que hace tiempo han pedido a su caridad entregarse a Dios por los votos; llevan en la Compañía 6 ó 7 años sin que nunca hayan manifestado disgusto, sino al contrario siempre han dado muy buen ejemplo. ¿Le parece a su caridad permitirles mañana por la mañana antes de marchar oigan la Santa Misa y hagan este santo acto? No han de marchar antes de mediodía. Tenga la bondad de decirnos si lo aprueba y si tendremos la dicha de oír la santa Misa suya con este motivo. Tengo gran necesidad de que Dios me conceda la gracia de hablar con usted y de que su caridad me tenga siempre, señor, por su muy obediente hija y humilde servidora.
P. D. Una de las dos Hermanas se llama Andrea1 y es de cerca de Tours, y la otra, Catalina de Gresse,2 la que servía a los pobres en San Gervasio.







