Hoy, 10 de marzo [1647]
Señor:
El agobio (de trabajo) que tiene con tantas personas distinguidas en su casa, me impide enviarle la carta del señor de Joncheres,1 juntamente con otras que tengo que comunicar a su caridad para pedirle su parecer.
No creo se haya tomado a mal lo que ha dicho mi hijo, porque, a mi juicio, no se ha apartado de los términos del respeto a que está obligado; pero lo que me parece imposible es que el asunto se haga sin el consentimiento de su caridad, y preveo que el retraso pueda ser muy perjudicial a mi hijo, por varias razones que ahora no puedo escribir; hay, pues, que estar dispuestos a todos los acontecimientos que yo me temo, por enojosos que sean. Lo que le decía me habían dicho era con el fin de impedir que continuaran las invectivas y maledicencia contra la conducta de aquellos de cuya doctrina se sospecha; y que se sabía que los de ese partido habían asegurado en el púlpito que si habían entrado en el mismo era en espíritu de unión y de caridad y siempre hablaban en estos términos.
La señora Condesa de Maure2 me ha rogado esté al cuidado de devolverle un libro que le ha enviado a usted y que es «Apologie de Jansénius».3 Le manda también este otro, como le prometió, para que lo vea usted. Si supiera que mañana iba a poder hablarle a cualquier hora, le rogaría muy humildemente me la señalara, es por necesidades de nuestra Compañía, además de la de Nantes que es bastante grave. Nuestra Sor Magdalena4 está mucho mejor, gracias a Dios, y en Angers todo marcha bastante bien. Soy causa de muchos desórdenes por todas partes; temo que su caridad se olvide de mis necesidades que me hacen desear, más que nunca, que su caridad crea que soy, por voluntad de Dios, señor, su muy obediente y agradecida hija.
- El señor de Joncheres, confesor de las Hermanas en Nantes.
- La Condesa de Maure, prima de Luisa de Marillac (ver C. 96 n. 4).
- Obra escrita en 1644 por Antonio Arnauld (1612-1694), jefe del partido Jansenista en Francia. Su hermana, Madre Angélica, era la abadesa de Port-Royal.
- Magdalena Mongert (ver C. 42 n. 1).







