Hoy, sábado (hacia 1646)
Señor:
No habiéndole encontrado, la señora de Mortemart1 me ha encargado le diga que el que desempeña interinamente el cargo de preceptor de su hijo, va a ir a verle a usted, con el fin de que pueda usted darse cuenta de si está capacitado para dicho empleo; pero ella teme le diga solamente que va a recibir orientaciones de usted sobre la manera de actuar, y no es ésta su intención.
Nuestra pobre Sor Genoveva2 sigue muy mal, y yo soy siempre, señor, su muy humilde y agradecida hija y servidora.







