Hoy, jueves 30 de junio (1644)1
Señor:
Le pido humildemente perdón por serle tan importuna, pero el temor que tengo de ofender a Dios si continúo más tiempo sin comulgar, no pudiendo hacerlo sin haber tenido antes el honor de hablarle, me mueve a tomar esta libertad de manifestárselo; suplicándole por amor de Dios crea que he hecho cuanto he podido por vencer el temor que ayer me impidió comulgar. Ya sabe usted que esto no suele ocurrirme de ordinario, y que soy su muy agradecida y muy indigna hija y servidora.







