Hoy, día de San Juan (2416/1644)1
Mis queridas Hermanas:2
¡Dios sea bendito por las fuerzas y valor que les comunica en todos sus trabajos! Están ustedes haciendo maravillosas proezas. No nos han dicho si han encargado ustedes que traigan a esa niña a la que la señora Sangé paga la comida. Me parece que no han tomado ustedes el itinerario que se les había propuesto. Tan pronto como sepa lo que resuelven las señoras, se lo mandaré a decir a ese buen escribano que es tan caritativo. Les ruego que no dejen de mandar para aquí a todos los niños que ya anden solos y que hagan destetar a los que tienen más de dieciocho meses
El señor Vicente ha visto sus cartas, pero no aprueba el calificativo de «Reverenda Madre». ¡Ah! Hermanas, no nos va a nosotras el usar semejantes expresiones, por eso les ruego que hablen con más llaneza.
Las señoras opinan que se vendan las ropas que se tienen retenidas, pero que se las conserve hasta que se sepa lo que ha sido de esas dos niñas, ya lo encargaré a quien convenga. Les ruego que se porten con la mayor mansedumbre que puedan con todas las pobres gentes de esa clase con las que tiene que tratar.
Mándenme noticias suyas lo más frecuentemente que puedan, y créanme en el amor de Nuestro Señor Crucificado, queridas Hermanas, su humilde hermana v servidora.
P. D. No tienen ya necesidad de ir a Nanteuil si esto las desvía de su camino, porque ha venido Sor Andrea y nos ha traído noticias.







