Luisa de Marillac, Carta 0052: Al señor Abad de Vaux

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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(julio 1641)1

Señor:

Me había olvidado por completo de dar respuesta al deseo que han manifestado nuestras buenas Hermanas de mortificaciones corporales; es usted, señor, si le place, quien debe regulárselas según sus necesidades: porque de ordinario no se les permite con facilidad más que la disciplina que sirve, como dice nuestro Bienaventurado Padre, para despertar la devoción. Le envío dos cilicios y 6 cinturones; creo que algunas ya tienen. Su caridad verá de qué manera pueden usarlos, cuando lo juzgue oportuno, porque hay tantas cosas que considerar que no se puede dar desde aquí ninguna regla. Esperamos a esa buena joven2 que nos hace usted el favor de enviarnos. ¡Quiera Dios que no le cueste tanto acostumbrarse como a Sor Renata!3 La indicación que su caridad me ha hecho respecto a ella, me ha servido de mucho. Me encomiendo de manera muy especial a sus santas oraciones por una necesidad que viene a ser ordinaria en mí ya que está causada por mis infidelidades a nuestro buen Dios, pero que no experimento sino cuando El permite se presenten ocasiones que me la den a conocer. Lo cual me hace comprender lo duro que es para la naturaleza el conocerse uno mismo. Usted me conoce lo bastante, señor, para darse cuenta de la verdad de lo que le estoy diciendo y para que su caridad se conmueva y pida misericordia a nuestro buen Dios para mi pobre alma, por los méritos de Jesús Crucificado, en cuyo amor soy, señor, su muy humilde y obediente hija y servidora.

P. D. Me olvidaba, señor, de decirle que no veo posibilidad de ayudar desde aquí a esas dos pobres jóvenes arrepentidas; y es muy peligroso para personas como ellas venir a París. A la pobre muchacha de que le hablé la han hecho salir de casa de Mons. de la Grandiere. ¡Quiera Dios que le vaya bien!

  1. C. 52 Rc 4 It 488. Carta autógrafa.
  2. Margarita Deshaies. No perseveró en la vocación de Hija de la Caridad.
  3. Hermana joven que llegó a París en octubre de 1640.

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