Hija de la Caridad que sirve a los pobres enfermos del Hospital San Juan Angers
Hoy, 5 de julio de 16411
Mi muy querida Hermana:
Bien se echa de ver que es usted muy de Dios puesto que su misericordia se está ejerciendo de continuo sobre usted. Le ruego tenga buen ánimo y no se deje llevar del tedio, con la esperanza de que Dios sabrá sacar su gloria de las miserias de usted. En cuanto a mí, querida Hermana, cuando me veo objeto de la corrección que con frecuencia la divina justicia me impone, mi consuelo es que puedo servir de escarmiento para los que estarían prestos a ofender a Dios como yo lo he hecho, al ver que no se le escapan los que contravienen a su voluntad. Esté muy alegre, se lo suplico, y no se preocupe de lo que pasa en el hospital mientras usted está ausente. Si las Hermanas quieren hablarle a solas, aconséjelas que tengan afecto y confianza hacia Sor Magdalena2.
Ruego a nuestro amado Jesús crucificado que nos sujete fuertemente a su cruz, para que unidas estrechamente a El en su santo amor, nuestros pequeños sufrimientos y lo poco que hagamos lo sean con amor y por su amor, en el que soy, querida Hermana, su muy humilde hermana y servido.







