Etiopía
Región de la Provincia de Gran Bretaña
Este país está saliendo apenas de los efectos de la guerra civil y del hambre. Actualmente está gobernado por el Frente de Liberación del Tigré, que ha derrocado al régimen comunista de MENGISTU en mayo de 1991. La paz que se ha establecido es frágil, con la promesa de volver a instaurar un régimen civil en un plazo de dos años.
Etiopía se halla siempre amenazada por el hambre, ya que a ello contribuye su relieve montañoso y una sequía continua. Muchas personas sufren los efectos de la mala nutrición, lo que provoca resultados tales como la ceguera, especialmente en los niños.
Es gente muy paciente y de profunda espiritualidad: en su mayoría son ortodoxos o musulmanes; sólo un 0,6% de la población es católica.
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Las Hermanas trabajan con los pobres. Durante todo el tiempo en que han imperado el hambre y la guerra, han cooperado en la distribución de ayuda alimentaria, así como en la atención a los enfermos y a los numerosos desplazados, sin domicilio, que se dirigían en masa hacia las ciudades. Algunas de las Hermanas han quedado aisladas durante años, en un peligro constante, pero lo han preferido para estar junto al pueblo, que las quiere y respeta, al igual que los Organismos Internacionales de Ayuda. Las Hermanas tienen a su cargo Dispensarios, Programas de Desarrollo o promoción para mujeres, Escuelas, Jardines de Infancia, un Colegio de formación tipo Montessori, diferentes Programas de alimentación, Trabajo social, etc.
Las Hijas de la Caridad llegaron a Etiopía en 1878. En enero de 1992, había cincuenta y ocho Hermanas y diez Casas. Treinta y seis Hermanas son etíopes. Entre las Misioneras, hay nueve Inglesas, ocho Irlandesas, una Norteamericana, dos Filipinas, una Australiana, una Polaca. En esa misma fecha había seis Hermanas en el Seminario y diez Postulantes. La Comunidad es joven y considera la formación como una prioridad absoluta.
Eritrea
Región de la Provincia de Nápoles
Esta región está situada al norte de Etiopía. Después de aproximadamente treinta años de guerra para conseguir su autonomía y la independencia político-administrativa, goza desde hace unos meses de libertad y de paz.
Las consecuencias de la guerra han dejado a la población en una situación de gran pobreza. El Gobierno se hace cargo de esa situación y se dedica a resolver los problemas, no sin tropezar con graves dificultades. Las Comunidades religiosas se han comprometido también a ello e intentan completar lo indispensable.
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A esta tierra, ya evangelizada por San Justino de JACOBIS, y que entonces formaba parte de Abisinia (actualmente Etiopía), las primeras Hijas de la Caridad francesas llegaron en 1878, con Sor Luisa Leguette y allí permanecieron hasta 1894, las Hijas de la Caridad italianas llegaron en 1948 y se establecieron en Hebo, después en Asmara. En 1985, Eritrea pasó a ser Región unida a la Provincia de Nápoles.
Hoy existen nueve casas, y las Hijas de la Caridad son cincuenta y tres —de ellas, cuarenta y ocho autóctonas y cinco Italianas—; hay seis Hermanas en el Seminario y ocho se están preparando para pronunciar los votos por primera vez. Las Postulantes son cuatro, y hay un buen número de Aspirantes, que se preparan estudiando.
Las obras desde las que las Hermanas sirven a los Pobres son:
- educación escolar,
- servicio sanitario,
- programas nutricionales en los pueblos,
- obra de promoción humana,
- catequesis en las parroquias y en los pueblos,
- cuidados a los ancianos y minusválidos.
Durante estos últimos años, la Comunidad se ha desarrollado en Eritrea gracias al aumento de vocaciones y, por este hecho, han podido extenderse territorialmente, aceptando fundaciones en favor de los más pobres y en ambientes en los que el apostolado se hace difícil por ser muy numerosa la presencia, en ellos, de coptos. Ahora, se deja sentir profundamente una triple exigencia: consolidar las implantaciones ya existentes, fortalecer la vida espiritual y comunitaria y desarrollar el Servicio a los Pobres.
Mozambique
Provincia
En el Sudeste Africano, Mozambique, cuya capital es Maputo, tiene una extensión de ochocientos un mil quinientos noventa kilómetros cuadrados, en los que vive una población de catorce millones setecientos treinta y nueve mil ochocientos treinta habitantes, de los que un quince por ciento son menores de veinte años.
Este país, que dependía de Portugal, adquirió su independencia el 25 de junio de 1975, después de diez años de encarnizadas luchas. En 1977, el Gobierno, representantes de un partido único, adoptó la ideología marxista-leninista. A partir de entonces quedaron nacionalizadas todas las instituciones —entre otras— las que eran propiedad de las Hijas de la Caridad.
Hoy se está llegando a una apertura política, en el sentido de una democracia que acepte el multipartidismo. Poco tiempo después de la independencia, surgió en el interior del país un grupo de oposición, que provocó una guerra fratricida sin cuartel. La economía quedó paralizada y sumió al país en un estado de absoluta dependencia. A causa de la guerra, extendida por todo el territorio, quedó detenido todo progreso y no sólo detenido sino hecho imposible. Esto conllevó toda clase de corrupciones, de actos inmorales y numerosas injusticias.
El deterioro de la situación económica alcanzó proporciones alarmantes, a pesar de la riqueza de la tierra. Las causas de esta crisis son varias y la acción de la ideología totalitaria se deja sentir en todos los aspectos: económico, social y religioso.
En este contexto de inestabilidad y de guerra viven las diez diócesis de Mozambique. La Iglesia ha definido sus líneas pastorales a partir de la opción tomada en la Asamblea Nacional de Pastoral, en 1991: «Avanzar hacia un Iglesia de Comunión y de Base, una Iglesia familiar y solidaria, una Iglesia inserta en las realidades humanas, que sea fermento de la sociedad».
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Llegadas a Mozambique en 1942, procedentes de Portugal, las Hijas de la Caridad celebran este año el Quincuagésimo aniversario de este acontecimiento. Cincuenta y dos Hermanas de siete nacionalidades trabajan en las áreas siguientes:
- Sanidad (Dispensarios y Maternidades).
- Educación (Escuelas primarias y secundarias, cursos de alfabetización).
- Pastoral en las comunidades cristianas y catequesis a niños y jóvenes.
- Visitas a domicilio.
- Promoción de la mujer y de los jóvenes para permitirles una escolarización normal.
- Visita a los presos.
Las Hermanas se ven enfrentadas con la pobreza, porque en Mozambique existe una gran proporción de pobres, debido en gran parte a las guerrillas que causan estragos: asesinatos, matanzas de millares de personas, saqueos, pillajes inconsiderados…
Veamos, como ilustración de lo dicho, lo ocurrido a dos Hijas de la Caridad y un Sacerdote de la Misión que se dirigían hacia Xai-Xai, el Jueves Santo, para tomar parte en la Misa Crismal, en la catedral. Víctimas de una emboscada, se encontraron en medio de la explosión de dos bombas, gravemente heridos y quemados. Hoy todavía están sometidos a cuidados intensivos. Unidos a numerosos mozambiqueños, ofreciéndolo por ellos, y unidos sobre todo a Jesucristo Crucificado, han celebrado la «Pascua sangrienta»…
Y las Hijas de la Caridad prosiguen su línea de obrar por la paz en favor de los Pobres.







