La restauración de la Casa de Monteolivete (1939)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la Misión en EspañaLeave a Comment

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Author: El cronista de la casa · Year of first publication: 1939 · Source: Anales Barcelona 1939.
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mso33287Pensando el Sr. Visitador que, terminada la guerra contra los rojos y tomada Valencia por el glorioso Ejército Nacional, sería posible la fundación de una Casa en dicha Ciudad, llamó de Perú al P. Serrano para que en Italia se restableciese de una anemia­ malárica que le aquejaba. Repuesto en Turín, después de once meses de permanencia en dicha ciudad, gracias a los desvelos prodigados por los hospitalarios y buenos cohermanos turineses, llamóle para que en Mallorca preparase las cosas pertinentes al mejor éxito de la obra que se le confiaba.

Llegado a Mallorca y puesto en contacto con todos los refu­giados valencianos, pronto se captó las simpatías de éstos. El trato con ellos hizo que pensasen en llevarlo como su capellán al entrar en Valencia, y con ese cargo salió de Mallorca y entró esta ciudad.

Partió de Mallorca el 4 de marzo de este año, embarcando en Palma en el «‘Castillo Peñafiel» para Castellón, a donde llegó al día siguiente. Delicadeza del Sr. Visitador fue el acompañarlo al barco en unión del P. Vigo, Procurador Provincial, y del Pa­dre Socías, Superior de la Casa de Palma.

En Castellón permaneció hasta el 2 de abril, en cuyo día, libe­rada ya, entró en Valencia como capellán de Auxilio Social de dicha ciudad.

En Castellón pudo hablar dos veces con el Sr. Vicario General del Arzobispado, quien le prometió ayudarle para el estableci­miento de la Comunidad en Valencia. Ya en ésta, y para que ayu­dase a su venerable párroco, fue adscrito providencialmente a la parroquia de San Valero, cuya filial es nuestra antigua iglesia de Monteolivete. El P. Serrano llevaba intención y comisión de ofrecer sus servicios y los de la Provincia de Barcelona al Exce­lentísimo Sr. Arzobispo, para ayudarle en su arquidiócesis en lo que creyera más conveniente. Pero Dios, que guiaba sus pasos, lo dirigió a San Valero, a cuya Parroquia lo adscribió espontánea­mente el Sr. Vicario General. Del venerable párroco de San Va­lero partió la idea de recuperación y petición de la Iglesia y Co­adjutoría, actualmente aneja de Monteolivete.

Hechas las primeras gestiones y presentada la petición en 11 de abril iba todo por buen cauce, cuando a últimos de dicho mes aparecieron las primeras dificultades, que no fueron las últimas: ya que solucionadas unas, aparecían otras y luego otras, hasta un sin fin. Dios iba probando la obra, pues quería que en definitiva se dijese que El, y no los hombres, iba a realizar esta difícil y espinosísima empresa. Así se deduce de los sucesivos aconteci­mientos, y consta, además, por las cartas del P. Serrano al Padre Visitador, en las cuales le daba minuciosa cuenta de todas las alternativas que iba sufriendo la restauración. Puede decirse que Dios quiso probar, casi en grado heroico, la constancia, tenacidad, paciencia, humildad y otras virtudes de los que trabajaban en favor de la fundación. Difícil será imaginar, en lo humano, una dificultad que no haya tenido que solucionarse. Cuantas más di­ficultades aparecían, más se convencían los que trabajaban en ello que esto era obra de Dios, y más se animaban a resolverlas.

Así se estuvo agotando todos los medios y recursos hasta me­diados de julio. Entonces, cuando en lo humano parecía no haber solución, tomó el asunto por su cuenta el venerable párroco de San Valero de Ruzafa, D. Vicente Mengod Romeu, el cual hasta entonces había sido el brazo derecho del P. Serrano, su fiel amigo, mentor y consejero. Gracias a las gestiones de este venerable y celosísimo párroco, el Excmo. Sr. Arzobispo, haciendo caso omiso de todas las dificultades entonces existentes y acumuladas en con­tra de nuestra instalación, algunas al parecer insolubles y que constituían el nudo gordiano, determinó el 19 de julio, fiesta de Nuestro Santo Padre San Vicente, momentos antes de salir del Arzobispado para reponer su quebrantada salud, que el Ilmo. se­ñor Vicario General Dr. Antonio Rodilla Zanón, en unión del  señor cura de Ruzafa y el P. Serrano, redactase unas Bases para entregar la iglesia de Monteolivete, con la cura de almas que hoy tiene anexa, a los Padres Paúles de la Provincia de Barcelona.

En estos trabajos, discusiones con los párrocos limítrofes y solución de las dificultades que, como por ensalmo, brotaban por todas partes, pasáronse los meses de julio, agosto y septiembre.

De mucho aliento servía al P. Serrano y a los, que tan generosa y desinteresadamente le ayudaban en su empresa, el interés que la obra manifestaba el Excmo. Sr. Nuncio Apostólico Monsor Cayetano Cicognani, Nuncio que fue en el Perú, en las cartas le escribía al P. Serrano, Así, entre otras, en 3 de septiembre le decía, desde San Sebastián: «Espero continúe usted en buena saIud, y hago votos muy sinceros para que pueda llevar a cabo la labor apostólica que se ha impuesto en esa ciudad. Dentro de unos días tendré oportunidad de ver al Excmo. Sr. Arzobispo de Valencia y no olvidaré de hablarle del buen P. Serrano».

Y al comunicarle la instalación de la Comunidad, le escribía desde Madrid, en 13 de diciembre último: «Por su muy grata nieta, fecha 30 del próximo pasado mes de noviembre, he visto ron singular satisfacción el establecimiento de una Comunidad de Paúles al frente de la iglesia de Monteolivete y su nombramiento de Párroco de la misma, ya que el personal conocimiento que tengo de sus cualidades y de su celo pastoral son para mí garan­tía cierta del mucho fruto que ha de producir su labor.   Por lo que se refiere a la devolución de su antigua Casa, no faltarán dificultades, pero confío en que se irán solucionando poco a poco. … Con sinceros deseos de verle, si alguna ocasión propicia me lleva a esas tierras valencianas, me complazco en reiterarle mis mejores afectos y quedo de usted atto. s.s. y antiguo amigo…»

Sea que el Excmo. Sr. Nuncio hablara al Excmo. Sr. Arzo­bispo, o que éste, madurado el asunto y resueltas las dificultades durante su ausencia, lo creyese oportuno, es lo cierto que desde su regreso a Valencia no pensó en otra cosa sino en que, cuanto es, los Padres se hiciesen cargo de Monteolivete.

En efecto, llegado el 7 de octubre, y repuesto el 15 de una ligera indisposición ocasionada por el viaje, ordenaba al señor Vicario General hiciera venir a los Padres. Comunicada la orden el 18, llegaba el 21 el H. Cayetano Cortés Forteza, y éste con el P. Serrano esperaban en el Grao, el 24, a los PP. Martín Matas Bauzá y Juan Lladó Martí, quienes procedentes de Palma de Mallorca llegaron en el vapor Rey Jaime II, los cuales debían ser los fundadores o restauradores de la antigua Casa de Valencia.

Es más, el 21 de octubre, el Excmo. Sr. Arzobispo extendía el nombramiento de Coadjutor de Monteolivete a favor del Padre Serrano, y cuando el 24 fue éste a agradecer al Excmo. Sr. Arzo­bispo su nombramiento de Coadjutor, se admiraba éste de que todavía no se hubieran instalado en Monteolivete; alegando que tenía grandes expectativas en su actuación y que deseaba traba­jasen pronto en el extenso campo que se les confiaba.

Finalmente, el 28 de octubre, fiesta de los Santos Apóstoles Simón y Tadeo, firmaban las Bases convenidas, por una parte, el señor Vicario General en representación y en nombre del exce­lentísimo Sr. Arzobispo, y por otra, el P. Serrano en nombre y representación del Sr. Visitador de la Provincia de Barcelona. Y se convino, además, en que el 1.° de noviembre se haría la solemne toma de posesión de la iglesia de Monteolivete por la Congre­gación, mediante la instalación canónica del nuevo Coadjutor, a la cual se daría la máxima solemnidad posible, para lo cual quedó delegado el Rdo. Sr. D. Vicente Mengod, Cura-Párroco de San Valero.

Crónica de la Casa de Monteolivete

31 de octubre de 1939.

Desalojada la Casa-Abadía o Cural adjunta a la Iglesia por el Vicario Coadjutor cesante D. Vicente Molina Ferriols, en dos carros cedidos generosamente para el caso, son trasladados a ella las maletas y fardos. El día es empleado en poner la casa en condiciones menos molestas para el alojamiento provisional de los Padres. Se compran los útiles necesarios y los víveres indis­pensables. Por la tarde, aunque con muchas incomodidades, queda instalada la Comunidad, la cual cena y pasa la noche en casa propia, por primera vez.

NOVIEMBRE

Día 1.° — Instalación del P. Coadjutor.

A las siete se dice la primera Misa y se administran los Sa­cramentos de la Confesión y Comunión.

A las nueve celebra la Santa Misa el P. Serrano, a la que precede el canto del «Veni Creator». Durante la Misa el reveren­do Cura de San Valero dirige la palabra a los fieles, encomen­dándoles la gratitud para con D. Vicente Molina, que tan ejem­plarmente había trabajado entre ellos durante 25 años. Expuso luego, cuán justa y razonable era la decisión del Sr. Arzobispo al devolver a la Congregación de la Misión la iglesia que hacía 104 años tuvieron que abandonar ante el huracán revolucionario de 1835. Después de hacer la presentación de los Padres animó a éstos a trabajar celosamente en el campo de apostolado, enco­mendado a su celo. Terminada la Misa y leído el nombramiento del P. Serrano y prestado el juramento, dirigió éste la palabra a los fieles y terminó todo con el canto solemne del «Te Deum».

A este sencillo acto asistieron el Excmo. Sr. D. Tomás Trenor Azcárraga, Marqués del Turia y su hijo, los Sres. Manuel Gabar­da, Jefe que fue en Mallorca de los refugiados valencianos, y muchos otros de dichos refugiados, muchos parientes del P. Serra­no, y notable número de fieles, a cuya cabeza estaban las auto­ridades civiles. Todos ellos fueron obsequiados con unos dulces y pastas, en la Sacristía, una vez terminada la ceremonia.

Con esto quedó confiada la Iglesia y Coadjutoría de Monte­olivete a los Padres Paúles de la Provincia de Barcelona, como consta de la siguiente Acta que se levantó, y archivó luego en la Curia Arzobispal:

ACTA:

Don Vicente Mengód Romeu, Cura Párroco de San Valero y San Vicente de esta ciudad de Valencia,

Delegado por el Ilmo. Sr. D. Antonio Rodilla, Vicario Gene­ral del Arzobispado, para dar canónica posesión al Rdo. P. José María Serrano Casas, Sacerdote de la Misión, de la Coadjutoría de Ntra. Sra. de Monteolivete, para la cual fue nombrado por el Excmo. Sr. Arzobispo, con techa veintiuno de octubre de este año,

Certifico: Que, en cumplimiento a lo dispuesto por el ilustrí­simo Sr. Vicario General, me personé en la iglesia de Monteoli­vete, el día de hoy, primero de noviembre, a las nueve de la ma­ñana, donde fui recibido por el Padre Coadjutor y los otros dos Padres de la Misión o Paúles que componen la Comunidad.,

Entrados en la Iglesia, que estaba adornada como en las gran­des festividades, y repleta de fieles, revestido el nuevo Coadjutor entonó el «Veni Creator», que fue cantado por los Padres y clero de San Valero. El Rdo. P. Coadjutor dijo la Misa, rezada, y du­rante la misma dirigí, como Párroco, ‘a divina palabra a los fie­les. Después de hacer el elogio, por cierto bien merecido, del Coadjutor cesante, presenté a los fieles la Comunidad de Padres Paúles, quienes, después de un lapso de tiempo de ciento cuatro años de ausencia, volvían de nuevo a hacerse cargo de la Iglesia y Coadjutoría que hoy lleva anexa. Terminada la Santa Misa, desde el altar, leí e’ nombramiento de Coadjutor, expedido por el Excmo. Sr. Arzobispo Dr. D. Prudencio Melo y Alcalde, en veintiuno de octubre próximo pasado, a favor del Rdo. P. José María Serrano Casas, de la Comunidad de Padres Paúles. Leído el nombramiento, el nuevo Coadjutor hizo la Profesión de Fe, y sobre los Santos Evangelios hizo el juramento. Besado el altar en señal de que tomaba posesión de su cargo, subió al púlpito, desde donde dirigió la palabra a los fieles, y luego les anunció los Cultos de la semana. Tlerminado todo esto, entoné solemne­mente el «Te Deum», que fue cantado por los mismos que habían cantado el «Veni Creator», con la Bendición que dí a los asisten­tes se dio por terminado el acto de la toma de posesión.

Asistió al acto mucha gente de la feligresía, a la cabeza de la cual figuraban las autoridades locales. Entre los asistentes y ocupando lugar de honor, se hallaba el Excmo. Sr. Tomás Trenor Azcárraga. Marqués de’ Turia, su hijo y otros varios personaje, amigos de la Comunidad.

En fe de lo expuesto y para constancia de esta toma de pose­sión, expido la presente Acta, la cual en unión del Coadjutor, reverendo P. José María Serrano, firmamos y sellamos ambos, en la Residencia de los Padres Paúles de Monteolivete, Valencia, a primero de noviembre de mil novecientos treinta y nueve. — Fir­mado. — Vicente Mlengod. Cura. — Hay un sello que dice: Iglesia Parroquial de San Valero Obispo y San Vicente Mártir. Valencia. Firmado. — José María Serrano Casas, C. M. —Hay un sello que dice: Ecclesia Filialis Montis Oliveti.

Día 1.° — Después de la toma de posesión y durante el día varias personas vinieron a ofrecer sus respetos a los Padres; entre ellas, el Sr. Teniente Coronel Jefe de las Prisiones Militares, esta- decidas en lo que fue la Casa Misión, edificada a sus expensas por nuestros venerables predecesores, en 1827.

Por la noche, en el tren «Sevillano», llegan los PP. Antonio Tugores, Mateo Coll y Miguel Piquer, de las Casas de Barcelona, Figueras y Bellpuig, respectivamente, los cuales partieron al día siguiente para predicar la Santa Misión en la ciudad de Utiel, provincia de Valencia y obispado de Cuenca. Los PP. Serrano Lladó van a esperarles y cambian impresiones con ellos. LIév­anlos luego a la Pensión por no ser posible, por ahora, alojarlos en nuestra reducida casita.

Día 2.   Por la mañana se dicen dos turnos de Misas en nuestra iglesia, cantándose solemnemente la primera del segundo turno. Al final de ésta se cantó solemne Responso por los fieles difuntos. Ayer, por la tarde, se cantaron Vísperas de Difuntos y Responso «super tumulum».

Día 3. — Contestando al telegrama en que se le comunicaba la toma de posesión, el Sr. Visitador mandó desde Barcelona e’ siguiente: «Felicítole instalación Comunidad. Saludos afectuosísimos. Comellas».

Día 5. — La Comunidad va a saludar y pedir la bendición a los M. Ilustres Sres. Vicarios Generales y demás autoridades ecle­siásticas curiales.

Día 13. — Por no ser apta la llamada Casa-cural, la Comuni­dad traslada al piso alquilado en la Plaza de la iglesia de Monteolivete.

Día 14. — La Comunidad ofrece sus respetos al Excmo. señor Arzobispo e impetra su bendición para el acierto en los ministerios que le confió. Nos la da con alegría, se entera del estado de la feligresía y nos anima al trabajo.

Día 15. — Los Padres Misioneros regresan de la Misión de Utiel, y después de pasar día y medio en Valencia, esta vez ya en nuestra compañía, regresan a Barcelona.

Día 30. — El P. Matas va a Vall de Uxó (Castellón) solicitado por el P. Navarro, para suplir al P. Pablo Cortés, enfermo de cuidado, el cual a los pocos días tuvo que ingresar en el Hos­pital Provincial de esta ciudad. Habiendo sido reemplazado por el P. Pous, regresa el día 14 de diciembre.

DICIEMBRE

Día 8. — Se celebra solemnemente la fiesta de la Inmaculada Concepción, precedida de un Triduo predicado por el P. Serrano y con el cual se agradece a Dios, por mediación de la Santísima Virgen, la instalación de la Comunidad. Por la noche, en el tren de Barcelona, llega el Sr. Visitador, P. Eugenio Comellas.

Día 12. — Procedente de Palma llega el P. Pous, de paso para Vall de Uxó, adonde marcha el mismo día, por la tarde.

Día 14. — El Sr. Visitador instala al Sr. Superior de esta Casa, P. José María Serrano, nombrando Asistente al P. Lladó y Procurador al P. Matas.

Día 15. — El Sr. Visitador, siguiendo su itinerario, marcha a Vall de Uxó para pasar unos días con los Padres, que celosa­mente trabajan en sus tres Parroquias.

Día 19. — El P. ‘Narciso Arnaiz acompaña a la Comunidad en una comida ofrecida a su persona, en prenda de cariño y agra­decimiento por sus múltiples atenciones durante las estancias en Sevilla (en donde era Superior) de los PP. Matas y Lladó. Actual­mente es Superior de la Casa de Málaga, y hoy ha terminado los últimos Ejercicios Espirituales a las Casas de las Hijas de la Ca­ridad, radicadas en Valencia.

Por la noche, el Sr. Visitador, llegado de Vall de Uxó por la mañana, embarca para Palma de Mallorca.

Día 22. — El P. Jaime Ramis, Superior de la Casa de Bar­celona, nos comunica en sentida carta, el fallecimiento del Muy H. P. Carlos Souvay, Superior General, acaecido el 18 del pre­sente. ¡Que el Señor lo haya recogido en la Misión del cielo! Esta Comunidad le aplicará los sufragios acostumbrados a los Superiores Generales.

Día 25.   Fiesta de Navidad. En nuestra Iglesia se ha celebrado solemnísima «Misa de Gallo», precedida de solemnes Mai­tines. El coro de cantores y cantoras, instruidos por el P. Lladó, ha cantado la Misa coral de Pío X y bonitos villancicos. El Padre Matas celebró la Santa Misa, y el P. Serrano ha dirigido con paternal efusión su felicitación pascual a los feligreses, quienes llenaban por completo la iglesia La Comunión ha sido notable. Gran entusiasmo entre los fieles.

A los Maitines y repique de campanas había precedido una comparsa de niños y jóvenes, quienes acompañados de instru­mentos músicos y pastoriles. Iban cantando villancicos por las Ralles,  invitando con ello a las gentes a la «Misa de Gallo».

El P. Serrano expuso a los fieles que, para evitarles el frío y poder celebrar la fiesta que se estaba celebrando y la Santa Misión que se avecinaba, había puesta en la Iglesia ventanales y cristales y construido el cancel, lo que se había atrevido a hacer Hado en su generosidad conocida por él desde su infancia. Par­tiendo de esa generosidad, por él bien conocida, se les entregaría un sobre en el que se lee: «Aguinaldo a Niño Jesús, para recons­truir la iglesia de Monteolivete». En este sobre cada cual pondría lo que le inspirase su buen corazón, y lo entregaría a los Pa­dres, entre semana, o en las Misas del domingo. Esta idea cayó bien entre los fieles, quienes van devolviendo los sobres, que se abrirán en su día.

Terminamos el año haciendo preparativos para el éxito de la Santa Misión, que se dará en esta iglesia en el mes de enero de 1940.

Acerca de datos sobre esta Coadjutoría y sobre sus feligreses, ministerios y demás, va se darán en crónicas subsiguientes.

Quien desee conocer los orígenes y vicisitudes de esta Casa e iglesia de Monteolivete, desde su fundación hasta su restaura­ción, vea los «Anales de la Congregación de la Misión» (edición española), año 1913, págs. 39 a 100.

Con esto terminamos, por hoy, la Crónica de esta Casa.

Queremos hacer constar una vez más, que la Congregación es deudora de la actual fundación o restauración, después de Dios, autor y consumador de toda obra buena, al Sr. Párroco de Ru­zafa D. Vicente Mengod Romeu, al M. I. Sr. Vicario General D. Antonio Rodilla Zanón, a la bondad y cariño que a la Pro­vincia de Barcelona profesa el Excmo. Sr. Dr. Cayetano Cicogna­ni, Nuncio de S. S. en España, cuyos trabajos apostólicos supo apreciar en el Perú cuando ejercía la Nunciatura en dicho país, y sobre todo a la generosa benignidad del venerable Sr. Arzobis­po Excmo. Dr. D. Prudencio Melo y Alcalde, a quien Dios re­compense sus trabajos apostólicos en este heroico y mártir Arz­obispado de Valencia.

Monteolivete-Valencia, 31 de diciembre de 1939.

EL CRONISTA DE LA CASA DE MONTEOLIVETE

 

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