Me pide usted que redacte un informe sobre la Fundación de la casa de 47, Palace Court, W, 2, destinada a ser la Capellanía oficial de los españoles residentes en Londres. Ya que los periódicos han dado la noticia, bueno sería que ANALES la diera también, dice usted… El diario «Ya», en su número del 11 de febrero de 1964, daba la noticia de la instalación de la Capellanía, tomándola de la revista semanal «The Tablet», 9 de febrero. La noticia era un poco confusa. No fue por aquellos días cuando se inauguró la Capellanía, sino el día 20 de agosto de 1963, fecha en que los PP. Herranz y Peña, C. M., se trasladaron desde Potters Bar a la nueva residencia y empezaron a vivir en ella.
Tras varias tentativas infructuosas por parte de los PP Agustinos, Jesuitas y Opus Dei, para establecer en Londres un centro oficial de ayuda religiosa a los españoles, la jerarquía inglesa acudió a nuestros Padres de Potters Bar por ser prácticamente la única comunidad religiosa española de sacerdotes que quedaba en Londres. Se puede, pues, decir que la Capellanía empezó de un modo extraoficial el primer domingo de febrero de 1962, cuando nos ofrecimos los Padres de Potters Bar a decir una misa y predicar y confesar a los españoles en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, Warwick Street, a un tiro de piedra del Picadilly Circus, porque los Padres del Opus Dei, que se habían comprometido a ello, por razones que ellos sólo saben, renunciaron a hacerlo. He aquí, pues, unas cuantas fechas y nombres que ayudarán a comprender las vicisitudes de la Fundación.
10 de febrero de 1962. —Su Excelencia Reverendísima Mons. E. Ellis, Obispo de Nottingham, secretario de la Comisión Católica de Migración, acepta la presentación de los PP. Ortiz y Herranz, C. M., como capellanes de emigrantes españoles, a propuesta de Mons. F. Ferris, secretario de la Comisión Católica Española de Migración.
28 de febrero de 1962.—Mons. F. Ferris comunica por carta al P. Herranz su aceptación y la del P. Ortiz como capellanes, indicando la conveniencia de ponerse en contacto con la Curia arzobispal de Westminster y la Embajada española en Londres para ir concretando detalles de la Fundación.
24 de marzo de 1962. Aprovechando la venida a Londres del M. R. P. Vicente Franco, Visitador entonces de la Provincia de Madrid, fuimos con él los PP. Ortiz y Herranz a Nottingham y nos entrevistamos con el señor Obispo. En el decurso de la conversación, que fue muy cordial, el P. Franco expuso las condiciones de la Congregación para aceptar la Capellanía y ceder los Padres que hicieran f alta para obra tan digna y tan necesitada. Condiciones que se reducían a que entre la jerarquía inglesa y la Embajada española se proveyera a nuestra instalación y nuestro mantenimiento.
30 de mayo de 1962.—El P. Herranz se entrevista con el Obispo auxiliar de Westminster, Mons. G. Craven, y Canónigo, A. Rivers, para ir concretando detalles. Se habló de la posibilidad de comprar una casa en 18, Blake Gardens, Fulham, propiedad de la Curia y que se vendía por tres mil libras esterlinas, pero por ser muy pequeña se abandonó la idea.
Mientras se hacían todas estas gestiones seguimos diciendo misa en Warwick Street todos los domingos a las 6 p. m., visitando los hospitales y ayudando a los señores párrocos en asuntos relacionados con españoles: matrimonios, bautizos y funerales.
9 de noviembre de 1962.—La Sagrada Congregación Consistorial nombraba capellanes a los PP. G. Grande y S. Peña, C. M. El P. E. Ortiz era relevado del cargo al ser nombrados estos dos Padres, por requerirse su presencia en la casa de Potters Bar. El P. G. Grande volvía a Potters Bar el día 4 de agosto de 1962, después de diez años de estancia en Estados Unidos. E. P. S. Peña regresaba a Potters Bar (donde acabara su carrera) el día 30 de agosto de 1962, tras cuatro años de profesor en la Escuela Apostólica de Andújar.
Tras mucho mirar y remirar para encontrar una casa conveniente, que no excediera de las diez mil libras, de acuerdo con la Curia, nos decidimos el día 28 de diciembre de 1962, a comprar una casa situada en el número 5, Haven Green, Ealing, W. 5. Poco después, como quedaba vacante la casa de los Padres Blancos en Bayswater, Monseñor G-. Craven nos aconsejó que pusiéramos a la venta la casa de Ealing, ya que no habría dificultad en recuperar el dinero dado por ella y compráramos, en cambio, la casa de los PP. Blancos, más amplia, mejor situada y con mejores condiciones para ser convertida en Centro para los españoles. Todo esto sucedía a principios de 1963.
12 de mayo de 1963. Extendiendo nuestro radio de acción, empezamos una misa con predicación y confesiones en español en la Parroquia de San Eduardo, Golders Green. Lo que en un principio se ideó como un cumplimiento pascual, se ha convertido en un centro de misa dominical para españoles, con una asistencia media de cien- ti, cincuenta personas.
26 de mayo de 1963. Como la Curia insistía en conocer quién iba a ser el Superior de la Capellanía, el muy P. General nombraba en esa fecha al P. M. Herranz.
31 de julio de 1963.—Mons. F. Ferris viene a Londres. M. Herranz le acompaña en las visitas que hizo al señor Obispo, Mons. G. Graven, y Canónigo, A. Rivers, y al señor embajador español en Londres. El señor embajador nos aseguraba que usaría de toda su influencia para conseguirnos una subvención del Gobierno español.
19 de agosto de 1963.—Se firma en ese día el contrato de compra de la casa 47. Palace Court, W, 2 por el precio de 20.000 libras. Se entregaron en ese día 10.000 a los Padres Blancos, dándonos ellos un plazo de seis meses para entregar las otras 10.000. Al día siguiente ocupaban la casa los PP. Herranz y Peña, siendo. pues, ese día la fecha de la inauguración oficial de la Capellanía española en Londres. El día 11 de septiembre venía desde Potters Bar el P. G. Grande, quedando así completa la actual Comunidad.
Gracias a la solicitud maternal de la Comunidad española de Siervas de María de 58 Holland Park, W. II, no hemos tenido que preocuparnos de preparar la comida nosotros mismos, ya que no tenemos Hermano por ahora; ellas nos preparan unas comidas variadas, sabrosas y abundantes, que uno de nosotros va a recoger con el coche. Quede anotado aquí, para la historia, que este coche fue un regalo del Excmo. Sr. D. Rafael de Romero, a insinuación del Excelentísimo señor embajador español. Es un «Morris Minar 1000», de 1962, que nos ha evitado muchos pasos y muchas inconveniencias del clima londinense.
Del 11 al 15 de septiembre el P. Herranz asistió a un Congreso para capellanes de emigrantes españoles en Tarragona. El día 11 de octubre llegaba a Potters Bar el M. R. P. Domingo García, Visitador, y el P. J. Tobar, Procurador Provincial. Venían a ver por sí mismos la casa y a aprobar las reformas que había que hacer. Del 12 al 15 de octubre, día en que regresaron a Madrid, se hospedaron con nosotros, dando con su presencia autorizada, el visto bueno a la nueva Fundación.
El 9 de enero de 1964 se pagaban las otras 10.000 libras a los Padres Blancos y la casa se convertía definitivamente en propiedad nuestra. Los documentos de compra fueron firmados, en nombre de la Congregación, por los Padres G. Grande, E. Ortiz y M. Herranz. Dada su situación, en el centro de Londres, y las condiciones del edificio, no cabe duda de que ha sido una buena inversión de dinero. El dinero para la compra procedió de las siguientes fuentes: 5.000 libras, de la Curia arzobispal, prestadas sin interés, por cinco años; 4.850 libras, de una donación del Gobierno español en 1963; 3.000, de un préstamo del Banco Barclays, Ltd., y lo restante, de la Procura Provincial.
Creo que usando estas fechas, números y nombres como cañamazo, podrán los lectores de ANALES ver entretejidas nuestras actividades como capellanes de emigrantes. Actividades un poco desorganizadas por ahora, por mandato de las circunstancias, ya que no estamos establecidos en forma.
El 4 de marzo de 1964 empezaron las obras de reforma y conversión de la casa en Centro para los españoles. Sería nuestro deseo poder tener la inauguración oficial el día 25 de julio; pero teniendo en cuenta las obras que hay que hacer y el tiempo que queda hasta entonces, probablemente no será más que un deseo, porque el ritmo de las obras es aquí muy lento.
El año pasado tuvimos 51 matrimonios, cinco entierros y ocho bautizos. Este año los matrimonios pasarán de 100. Tenemos, como queda dicho, dos Centros, donde confesamos, predicamos y decimos misa todos los domingos para los españoles. Confesamos dos veces por semana en Spanish Place y una vez en la catedral. Lo que queda escrito dará una idea de lo que tres sacerdotes de la C. M. hacen por aliviar las necesidades materiales y espirituales de los españoles que andan dispersos por la geografía gris y húmeda de este Londres inmenso y sus alrededores.
Como ve, P. Román, la obra está a medio hacer. Mejor hubiera sido poder decir a los lectores de ANALES: «Ahí queda eso, terminado y completo»; pero eso no lo podremos decir hasta finales de año, y entonces sólo a medias, ya que la obra de esta Capellanía seguirá haciéndose poco a poco, día tras día, al contacto con los españoles que vinieron aquí con la esperanza de poder hacer algún dinerillo y luego poderse volver a España a disfrutar de una vida un poco más sentada, caliente y familiar, y gozar de mol un poco más caluroso también.
Cuando las obras hayan terminado y la casa sea en ¡validad la Residencia oficial y Casa-Hogar conjuntamente de los españoles en Londres, ya le enviaré algunos datos más sobre la historia de esta casa y sus relaciones con la famosa poetisa Alice Meynell y las tertulias literarias de su tiempo.
Esperando haber cumplido su deseo, quedo suyo afectísimo, s. s. y Hermano en San Vicente.
M. HERRANZ, C. M.








One Comment on “La nueva fundación de Palace Court (1964)”
Hola en primer lugar reciban un cálido saludo. Mi nombre es Emilio, hijo de emigrantes, llegué por primera vez al Hogar Español de Palace Court en el año 1969 cuando tansolo contaba yo con poco más de 13 años y se convirtió en el lugar a frecuentar todos los domingos. Guardo gratos recuerdos de la gentileza y paciencia con la que los padres nos trataban a los jóvenes que frecuentabamos la capellanía y el club y también a toda otra persona que allí llegaba. Recuerdo una travesura mía cuando una ocasión daba la misa del gallo en la capilla yo la estaba dando abajo en lo que se conocía como el club, el padre sorprendido de que nadie había asistido a su misa salió a ver que era lo que estaba sucediendo y bajo al club cuando escucho el barullo y las risas, para encontrarme subido a una silla con mi parodia. Me miro sonriente con una tranquila expresión y se regreso a la capilla. Fuy muchas veces allí y nunca hubo un mal momento. Extiendo a aquellos padres, presentes y ausentes que me abrieron las puertas y soportaron mis travesuras y para todos quienes hicieron el Hogar Español del N° 47 de Palace Court, mi agradecimiento, aprecio y recuerdos.
Emilio Meiras