La fidelidad de la CM a las intuiciones fundacionales (VI)

Mitxel OlabuénagaFormación VicencianaLeave a Comment

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2.5. Constituciones Maiores, Constituciones selectae (1668)

La segunda Asamblea general posterior a la muerte de san Vicente de Paúl, celebrada en París, bajo la presidencia del P. Renato Almeras, desde el 15 de julio hasta el 1 de septiembre de 1668, acometió la revisión completa de los textos aprobados por el Arzobispo de París, la Santa Sede y las asambleas generales.

Reunió en las «Constitutiones maiores» todos los elementos jurídicos relativos a la autoridad y gobierno del Superior general en la Congregación y las sometió a la aprobación del Arzobispo de París. Estas Constituciones han dirigido la vida de la Congregación hasta la aprobación pontificia de las Constituciones de 1954. El texto, no obstante su importancia, estuvo reservado al Visitador y rodeado siempre de un halo de misterio.

La misma Asamblea general decidió redactar una selección de sus textos normativos, las conocidas como «Constitutiones selectae», y someterlas a la aprobación de la Santa Sede. Fueron aproba­das por el Papa Clemente X con el Breve «Ex iniuncto nobis» de 12 junio de 1670.

De este modo, la Congregación de la Misión completaba el largo recorrido que le había llevado desde la inicial «pía asociación de eclesiásticos» a su comprensión como congregación no religio­sa, con votos simples pero dentro del clero secular. San Vicente de Paúl, lleno de gratitud a Dios, no había dudado en llamar «santa invención» a este encaje de sus intuiciones dentro del derecho de la Iglesias.

2.6. El Código de derecho Canónico de 1917 y las Constituciones de 1954

La Congregación de la Misión mantuvo invariable la formula­ción de su fin apostólico y de su naturaleza jurídica en la Iglesia, tal como habían quedado descritos en las Reglas Comunes y en las Constitutiones Selectae, durante los tres siglos siguientes.

Y los mantuvo invariables en la propuesta de Constituciones que, después de consultas, estudios de expertos y Asambleas Generales, finalmente formuló la Asamblea General de 1947. Sin embargo, las Constituciones promulgadas por el P. W. Slattery en 1954, aprobadas por Pío XII por el Breve «Evangelium ad pauperes» el 19 de julio de 1953 (ocho años después de la propuesta de la Asamblea General, en los que hubo numerosos encuentros entre el Consejo General y la Sagrada Congregación de Religiosos), contie­nen una formulación del fin sustancialmente distinto al de las Reglas Comunes.

Aun conservando los términos de las Reglas comunes, las nue­vas Constituciones distinguen entre un «fin general» (buscar la pro­pia perfección) y un «fin especifico», a saber, la evangelización de los pobres, la formación del clero, y añaden como elemento nuevo, «ejercer las obras de caridad y educación».

Las Constituciones de 1954 son el resultado de un prolongado y complicado proceso de adecuación de la Congregación de la Misión a los requerimientos de la Sagrada Congregación de Religiosos para el cumplimiento de la nueva legislación del Código de Derecho Canónico de 1917.

La naturaleza de la Congregación queda descrita como «una Sociedad de clérigos, exenta, cuyos miembros, aunque no sean Religiosos propiamente dichos, sin embargo imitan la manera de vivir de los Religiosos, viviendo en común, bajo el gobierno de Superiores de acuerdo con sus propias Constituciones, y con votos, no públicos, sino privilegiados».

A partir del Código de Derecho Canónico en vigor, las Constituciones de 1954 introducen la práctica de los votos tempora­les trienales antes de la profesión perpetua. Los votos de la Congregación, se dice, aunque no públicos, son privilegiados…

Es difícil decir cuál hubiera podido ser el impacto de las nue­vas Constituciones en la vida de la Congregación y en su identifica­ción canónica dentro de la Iglesia, ya que ha sido demasiado breve el período en el que han estado en vigor (1954-1968). Los estudio­sos aluden, en todo caso, a un proceso de «religiosización» de la Congregación de la Misión a raíz de estas Constituciones.

Corpus Juan Delgado, cm

CEME 2015

 

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