P. Jacinto Camprodón.—De Taradell (Barcelona), vino al mundo el 15 de abril de 175o y fue admitido en la Congregación el 12 de octubre de 1770, haciendo los votos dos años después. Desde 1779 hasta 1784 estuvo en Mallorca. Le destinaron a Guisona en 1785. Pasó a mejor vida en Barcelona el 8 de febrero de 1815. «Este señor—refieren las Memorias—fue sujeto de muchas luces. Se empleó muchos años en el ejercicio de las santas misiones, haciendo las funciones con mucho espíritu y con mucho provecho de las almas, igualmente que las que hacía en casa con los ordenandos y ejercitantes. Era muy observante y tan fervoroso, que fue juzgado digno de ser nombrado Director del Seminario interno de esta casa, cuyo empleo ejerció desde el año 1790 hasta el de 1796, en que fue substituido por el P. Pí, por habérsele trastornado la cabeza, cuyo trastorno le duró hasta la muerte. En este tiempo vivió como solitario, y casi sin comer, comiendo sólo lo que él aderezaba, por la falsa manía en que había dado, que le querían envenenar.»
Jacinto Camprodón







