Iglesia de San Vicente de Paúl de Barcelona (1945)

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Author: Santiago Casulleras · Year of first publication: 1945 · Source: Anales Barcelona.
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mso1FEDMemoria esquemática del proyecto y obras de ampliación y reconstrucción de la iglesia de San Vicente de Paúl, de los RR. PP. Paúles, en Barcelona
1. —Antecedentes
La iglesia de San Vicente de Paúl, de los RR. PP. Paúles en Barcelona, inspirada en su planta y alzado dentro las estructuras del estilo gótico, había experimentado, al procederse en el año 1945, a su reconstrucción, diversas transformaciones anteriores, aparte de los daños ocasionados por el incendio de las turbas marxistas en julio del año 1936.
Su primitiva planta, de una nave central con capillas laterales, galerías sobre estas capillas y el altar mayor o presbiterio, habíase reformado disponiéndola como una iglesia de tres naves, por la apertura de pasos a través de las capillas laterales y hecho lo mismo en el presbiterio, se formó un deambulatorio que ampliaba la capilla mayor. La nave izquierda habíase comunicado con la capilla del Santísimo, situada en sentido paralelo al eje principal de la iglesia, desapareciendo así por este lado el vestigio de las primitivas capillas, y fué sólo conservada una de ellas, en la última crujía, junto al presbiterio, con el altar dedicado a San José.
De su pureza estructural del primer proyecto, cabe señalar que, por no afectar las reformas ejecutadas, ni a pilares, bóvedas y elementos exteriores, manteníase una unidad aceptable; y en resultado se obtuvo mayor capacidad para los fieles y en disposición de mejor visibilidad hacia el altar mayor. Además, habiéndose mantenido y en caso necesario repetido, los elementos decorativos primitivos, se afirmó, a través de las obras realizadas, el sentido de mantener su origen inspirado en el gótico, dentro de las concesiones al estilo hechas por el primer proyectista de la iglesia.
La disposición de un camarín (persistiendo el paso por debajo, o sea, no interrumpiendo el deambulatorio y situando unas escaleras laterales para su acceso), siendo necesario cortar los macizos de los contrafuertes interiores y construyendo entramados pianos para pisos y techo, fué todo ello una solución forzada y sólo razonada también como motivo de ampliación y un sentido de economía. Con espíritu de respetar todo cuanto se había hecho anteriormente, por encajar dentro de la idea primitiva del templo, hemos de observar que, en parte ha sido preciso apelar a soluciones de parecido a lo último y por idénticos motivos — como se explica a continuación —, para las obras realizadas en el año 1945-46.
II.- Idea capital del actual proyecto realizado y su descripción
Repetían las voces de los fieles, y así fueron recogidas por los RR. PP. Paúles, la idea capital de ampliación de la iglesia actual, siempre que se trataba de reconstruir la parte más des-truida en julio de 1936, y que era principalmente el altar mayor y el moderno camarín de la Virgen Milagrosa.
Pero iniciados en el papel tres anteproyectos, se vió en seguida que toda ampliación que afectase a los pilares y bóvedas primitivos, ya introduciendo un auténtico crucero, o un falso crucero, con traslado del presbiterio hacia el interior del patio de la Casa Comunidad, suponía un crecido presupuesto de obras y, en consecuencia, un retraso o quizá la imposibilidad de comenzar las obras en 1945.
El tercer anteproyecto — que es el ejecutado — mantenía la estructura general de las bóvedas del ábside y sólo cortando por lo sano la parte central del deambulatorio, internando en ella el altar mayor, permitía avanzar el primer tramo del primitivo presbiterio y correr por dos metros veinticinco centímetros las gradas de acceso a él. Todo este espacio de las naves, quedaba en beneficio de la capacidad para los fieles. Esta idea, ampliada con el nuevo concepto de construir detrás del ábside un Salón para Catequesis, impulsó a quitar macizos, derruir, pero para enlazar y aprovechar toda la obra de fábrica antigua que se uniera bien con la nueva proyectada. Y queriendo que tuviera grandiosidad el nuevo emplazamiento del altar mayor, se proyectó un gran arco apuntado como frontal del nuevo altar, dándole la amplitud de los tres arcos primitivos que cerraban el presbiterio por el centro del ábside. Surgió de este modo un «falso baldaquino» como cobijo ‘del alter mayor; puesto que abierto otro amplio arco para unión con la sala de catequesis — éste de medio punto, por motivo de limitar la altura del techo del salón — y dos arcos laterales en el ya desaparecido deambulatorio, queda el altar situado en- el centro de un rectángulo, abierto por sus cuatro lados, y cuya sugestión de un «baldaquino» se le aparece al más profano.
Aun se insistió — ya en curso las obras — en establecer mayor comunicación del nuevo presbiterio con el salón de catequesis; y para lograrlo se abrieron dos nuevos arcos para unirlo con lo que quedaba del deambulatorio, que sensiblemente, por todo ello, pasaba a ser por ambos lados corno una prolongación de las naves laterales de la iglesia.
En resumen, puede decirse que, la iglesia ampliada y con la adición del salón de catequesis (éste, por su aspecto definitivo, viene a formar parte de la iglesia como una amplia capilla posterior, a semejanza — y salvando categorías — de la capilla del Condestable en la catedral de Burgos, y la de San Ildefonso en la de Toledo), se ha obtenido un gran rectángulo de 36 metros de eje mayor, por el ancho primitivo de 16,30 metros como eje transversal. Esta nueva disposición en planta, salpicada por los macizos de los pilares de su primitiva estructura, sitúa el emplazamiento del altar mayor a 25 metros de la puerta principal de entrada a la iglesia.
III.- Detalles constructivos
Si en la disposición en planta se ha podido mantener una uniformidad del estilo, para cuanto se refiere a la nueva estructura, como ya hemos insinuado al final del apartado primero, ha sido preciso recurrir a métodos que podríamos llamar más modernos y económicos. Una continuación estructural, de bóvedas de crucería, con sus necesarios contrafuertes, topaba en la realidad, con un aumento del presupuesto, al que era imposible de llegar. En consecuencia, se ha procedido a una construcción sólida, a base de fábrica de ladrillo y mor tero de cemento, y para el techo del «baldaquino» entramados de hierro laminado, bovedillas y soleras. Para cubrir el salón de catequesis, que ya denominamos Capilla posterior del presbiterio, se utilizaron armaduras de madera y cubierta de solera y teja plana. Un cielo raso de yeso, (cubriendo gruesas planchas de corcho para mayor aislamiento de la temperatura externa), forma el techo interior de esta capilla, en la espera de una mayor decoración ulterior.
Sin embargo, para la general ornamentación del presbiterio y del altar mayor, se ha seguido en todo la de la primitiva iglesia, así en pilares, arcos apuntados, bóvedas de crucería, capiteles, archivoltas, ménsulas y la coronación del gran arco frontal. También quedan dentro del estilo los nuevos ventanales, puertas y dos rosetones con vidrieras, abiertos sobre las arcos laterales del altar mayor y que darán luz, tamizada y agradable, a la imagen de la Virgen Milagrosa que lo presidirá.
Es de notar, asimismo, que en todo cuanto reúne el macizo exterior de la primitiva iglesia, se ha mantenido su silueta característica, y se dibujan limpios, la cubierta y los contrafuertes del ábside, así como las elegantes vidrieras de sus esbeltos ventanales.
IV.—Obras de reconstrucción
Siguiendo el criterio de mantener el espíritu de la iglesia primitiva, obtenida la ampliación en la forma explicada, todas las obras que se han ejecutado para la reconstrucción de las partes destruidas por el incendio de 1936, han sido para volverlas a su disposición primera.
Ha tomado capital importancia el trabajo de yesero, forjando nuevamente los grandes aristones y arcos apuntados de las bóvedas de crucería de la nave central, de las galerías y de las naves laterales; las archivoltas decoradas, capiteles, bases y ménsulas, y dando importancia a las claves de la nave central, se esculturaron en cuatro de ellas las figuras de los cuatro Evangelistas, un ángel cantor en la de la bóveda del coro y las efigies del Cristo Redentor y de la Virgen Milagrosa en las del presbiterio.
Las gradas del nuevo presbiterio se disponen con revestimiento de planchas de mármol blanco, y el piso general del mismo y de la capilla posterior, con losas de imitación mármol blanco, de superior calidad.
Se procede también a la pintura general de la iglesia, con el adecuado despiezo de sillares en los muros y en los pilares; con dovelaje en arcos y bóvedas. Una simple pero brillante decoración en colores — oro, grana y azul — hace resaltar la decoración floral de los motivos ornamentales, consiguiendo así imprimir carácter de un gótico, con resabios de transición, y mantener el sello propio de la iglesia de los PP. Paúles en la ciudad de Barcelona.

Santiago Casulleras

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