Fué admitido en la casa de Mallorca en diciembre de 1804. Era de Buger, pueblo de aquella isla. Salió para continuar el noviciado en Barcelona a fines de noviembre de 1806. Hizo los votos el 7 de mayo de 1807. Tenía entonces unos veintisiete años. Volvió a Mallorca en mayo de 1808. Desde 1813 a 1816 estuvo en Barbastro, regresando luego nuevamente a su tierra. «Fue uno de los que, a pesar de la supresión de las órdenes religiosas, permaneció guardando la casa, hasta que, encontrándose enfermo, se retiró a casa de una prima suya en donde murió a mediados de julio de 1843. Sólo estuvo dos días con su prima y la dejó heredera de lo que poseía».







