Hijas de la Caridad en África y Madagascar (I)

Mitxel OlabuénagaHistoria de las Hijas de la CaridadLeave a Comment

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Author: Varios · Year of first publication: 1992 · Source: Ecos 1992.
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 Argelia – Tunicia – Mauritania. Provincia de Africa del Norte

En 1962, en el momento de la independencia, se da un giro. Numerosos cris­tianos salen del país, pero las Hermanas se quedan y abren sus Establecimientos a los argelinos, y de 1962 a 1976, nuestras escuelas fueron más florecientes que nunca, así como los jardines de infancia y las guarderías.

Argelia

Situada al Noroeste de África, Argelia tiene una superficie de dos millones trescientos setenta y seis mil cuatrocientos ki­lómetros cuadrados, de los cuales dos millones ochenta y un mil cuatrocientos kilómetros cuadrados de regiones saharianas. Su población, en gran mayoría jóvenes, es de veinticinco millo­nes novecientos treinta y nueve mil habitantes. Este país tiene una larga historia, desde los tiempos prehistóricos hasta nues­tros días, pasando por las sucesivas invasiones y la coloniza­ción para llegar a la independencia, en 1962.

Hoy, Argelia vive un período muy grave donde se mezclan crisis económica y problemas socio-políticos —inflación galopante, multipartidismo, etc.— y el futuro es incierto. Hay que añadir a esto la subida del integrismo musulmán con su cor­tejo de acontecimientos más o menos violentos. La evolución del país marca tam­bién la evolución de la Iglesia y, por consiguiente, la del reducido número de Hijas de la Caridad que sirven a los Pobres.

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A petición del gobierno francés y de Monseñor DUPUCH, obispo de Argel, para servir a los enfermos de los hospitales, a los niños en las escuelas…, las Hijas de la Caridad llegaron a Argelia en 1842. En Argel se abrieron las tres pri­meras casas; más tarde, durante una epidemia de cólera, llamaron a las Hermanas para los hospitales del interior y para las colonias agrícolas. Durante la segunda mitad del siglo XIX, la Provincia se extendió más.

A finales del año 1992, celebraremos los ciento cincuenta años de presencia de las Hijas de la Caridad en Argelia. Han tenido obras florecientes y han atrave­sado muchas pruebas. Gracias a su movilidad y a su disponibilidad, pudieron adap­tarse a las diversas circunstancias para continuar «contra viento y marea» sirviendo a los Pobres.

A principios del siglo XX, la separación Iglesia-Estado, en Francia, tuvo re­percusiones en Argelia, especialmente la laicización de las escuelas. A pesar del cierre de sus escuelas; las Hermanas se quedaron gracias a la diversidad de Obras, a su capacidad de adaptación y a su gran amor a los Pobres… Tuvieron que ce­rrarse algunas Casas, pero la mayor parte subsistieron hasta 1962.

En 1976 sopla un viento nuevo… con la nacionalización de las escuelas y de los jardines de infancia. Las obras con la juventud, como las colonias de vacacio­nes, por ejemplo, no se autorizaban desde hacía algunos años, pero nos queda­mos en los hospitales, dispensarios y en los centros de protección maternal e infantil, y también con los subnormales.

En 1992, Argelia cuenta con nueve Casas de Hijas de la Caridad:

En Argel, la Casa Provincial y, en el centro de la ciudad, otra Comunidad com­puesta por tres Hermanas: una Hermana visita a los ancianos que viven solos y a algunas familias, otra dirige una guardería y otra es educadora en un centro especializado para adultos subnormales.

Al este del país, la Casa de Constantina tiene cuatro Hermanas: dos son en­fermeras, una en el Servicio de Ortopedia infantil en el Hospital, la otra en la guar­dería infantil de Niños abandonados, una Hermana Asistente Social presta múltiples servicios en el Obispado. La cuarta se ocupa de la acogida en su Comunidad.

En Annaba, también al este, la Casa tiene tres Hermanas: una Hermana orto­fonista trabaja en un centro de subnormales; otra visita a los ancianos y la terce­ra presta sus servicios en una Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres y se ocupa de la catequesis y de la animación parroquial entre los polacos.

En el noroeste del país, en la ciudad de Mohammadia, tres Hijas de la Cari­dad trabajan en colaboración con la A. P,C. —Ayuntamiento— y dirigen un Jar­dín de Infancia y un obrador para las adolescentes no escolarizadas.

En la comunidad de la pequeña ciudad costera de Tenés hay tres Hermanas enfermeras: una trabaja en un Centro de Protección Maternal e Infantil y las otras dos, jubiladas, prestan múltiples servicios voluntarios a la población…

En un mismo sector sanitario, la Provincia cuenta con tres Casas: en El Amra donde cuatro Hermanas enfermeras sirven a niños y madres: vacunas, curas, edu­cación sanitaria…; en El Hassania, una Hermana es médico y otra se ocupa de la promoción femenina; en Bathia, una Hermana es comadrona y otra enfermera en la Protección Maternal e Infantil.

Hay que mencionar también la Casa de Blan, en el departamento de Tarn en Francia, donde están las Hermanas Mayores de la Provincia, desde los aconteci­mientos de 1976.

 

Tunicia

Este país, situado en la cuenca mediterránea, fue colonizado por los fenicios en el siglo IX antes de J.C. Ya en el siglo VII, Cartago es el foco de una brillante civilización, durante largo tiempo rival de Roma que la vence definitivamente el año 146 antes de Jesucristo. Fue tomada por los árabes en el siglo VII y cayó
en manos de los turcos en 1574. En el siglo XIX, el Estado emprendió reformas que arruinaron sus finanzas y fue la ocasión en que Francia impuso su protectorado en 1881. Disturbios en el interior del país condujeron a la concesión de un nuevo estatuto que daba a Tunicia la autonomía interna en 1954, y después la independencia efectiva en 1956.

La independencia de 1956 fue una importante fecha, una gran etapa para Tunicia y una ocasión de muerte y resurrección para la Iglesia local. La mayoría de los cristianos volvieron a Europa, especialmente después de la nacionalización de las tierras. En 1964, se firmó un acuerdo entre Tunicia y el Vaticano. La Iglesia se encuentra muy reducida, en situación de vida oculta, llamada a vivir humilde­mente el Evangelio, en seguimiento de Jesús pobre.

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Tunicia ha vivido, después de su independencia, un cierto progreso en su ni­vel de vida. Ha llevado a cabo muchas realizaciones por encima de sus propias capacidades, gracias a créditos del exterior. Actualmente, se ve afectada tam­bién por la crisis internacional. El dinar ha sido devaluado, se ha reducido la en­trada de divisas, ha bajado el precio del petróleo y el país importa más de lo que exporta, en hierro, fosfatos o petróleo. Hay que reducir el consumo, volver a pre­cios más reales y hacer reajustes progresivos: el precio del pan no ha cambiado, pero su peso ha quedado reducido.

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Esta lenta degradación del nivel de vida interpela a las Hijas de la Caridad y las lleva a compartir la suerte del conjunto de la población, tratando de ser soli­darias de los pobres.

Hay una Casa inserta en un barrio de la periferia de Túnez: Mellassine. Tres Hermanas hacen el servicio y cuidados sanitarios a domicilio, son una presencia en el barrio donde tienen diversos servicios: un club para jóvenes minusválidos y subnormales… En colaboración con la Iglesia, se encargan de una permanen­cia de «acogida» en la catedral y también se ocupan de un Club de la tercera edad.

La segunda Casa cuenta con seis Hermanas que prestan diferentes servicios en Túnez y en las afueras: promoción femenina, catequesis, servicio parroquial, alfabetización, visitas a ancianos en sus domicilios… Una Hermana trabaja tam­bién en un Centro especializado para sordomudos.

 

Mauritania

A orillas del Océano Atlántico, Mauritania tiene por fronte­ras: al norte el Sahara occidental, al este Argelia y Mali y al Sur Senegal. Su población, de unos dos millones de habitantes, está formada por moros con sus servidores, antiguos nómadas, que se consideran blancos y los negro-africanos — halpoulars, sara­kolés, walofs, bambarras— que viven en la orilla derecha del río Senegal. Unosly otros son orgullosos y hospitalarios. La ciudad de Nouakchot, la capital, ha pasado de setenta mil habitantes a cuatrocientos mil por la llegada de poblaciones procedentes del Sahel debido a la gran sequía. Está cercada por inmensos poblados de latas. Toda la población está islamizada: el Islam está sólidamente implantado, seguro de sí y consiguien­do adeptos.

En abril de 1989, tensiones políticas y raciales afectaron a las actividades de la Iglesia en Mauritania. Hubo matanzas, saqueos y expulsiones en masa.

 

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En 1984, la Compañía responde a una llamada insistente de Monseñor de CHE­VIGNY que desde hacía diez años deseaba lá presencia de las Hijas de la Caridad en Mauritania. Se le pidió a la Provincia de Africa del Norte que «ensanchara su tienda» para atender a las necesidades de las poblaciones nómadas que huían de la sequía y se quedaban de forma sedentaria en la periferia de Nouakchot. Cuatro Hijas de la Caridad fueron enviadas para responder a esta llamada de los Pobres.

En 1987 las Hermanas son ocho y entonces forman dos Comunidades, que asumen diversos servicios:

  • nutrición de niños y educación de madres,
  • educación de los niños antes de su escolarización, mientras que sus madres siguen clases de punto, costura, tinte, etc.,
  • dispensarios en los poblados de latas,
  • alfabetización, animación parroquial, catequesis, secretariado…
  • Servicio social en las cárceles y atención a jóvenes presos…

 

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