Formación permanente y creatividad (segunda parte)

Francisco Javier Fernández ChentoAsociación Internacional de CaridadesLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Desconocido · Año publicación original: 2010 · Fuente: AIC México: Temas de Formación basica para aspirantes.

OBJETIVO.- Ayudarnos a descubrir que TODAS podemos ser creativas, inventivas, podemos aprender “nuevas maneras de hacer las mismas cosas”.


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PRESENTACIÓN

La imaginación, la inspiración, la creatividad… es la sal de la vida, el principio de lo que es nuevo. La creación es de Dios, el Creador, y participar humildemente y con sencillez, nos permite llevar algo de lo divino al corazón del hombre.

En la creatividad encontramos la intuición, la innovación, los sueños,… que son el motor del desarrollo personal y ha sido la base de todo lo nuevo, del progreso, de las culturas.

La creatividad es una cualidad humana que Dios nos da y que sólo desarrollándola viviremos una vida más plena, más productiva, más feliz.

Pero, por lo general, sólo ser creativo quién conoce sus propias capacidades y sus intereses y cree en sí mismo. Necesitamos desarrollar nuestra capacidad de observación y el gusto por lo que se crea. Necesitamos aventurarnos por caminar caminos nuevos, por tener curiosidad, entusiasmo y capacidad de asombro. Algunos métodos son sencillos como el sentido común. Otros nos exigen constancia y disciplina, es necesario el estudio, la preparación, la formación, permanente que nos abra la visión de nuestra realidad y nos permita buscar, crear, inventar, nuevas formas y nuevas maneras de ir al otro, de salir a los demás. La inspiración llega cuando nos preparamos para ella.

La creatividad de San Vicente de Paúl se hace presente en la capacidad par descubrir todo el potencial y dones de todas las personas que invitaba a unirse al trabajo por los pobres. Involucró a todos los que se encontraban a su paso: políticos, profesionistas, párrocos, mujeres y hombres, sencillos y acomodados, campesinos, etc. La fundación de las Caridades, de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad, que en su tiempo se salieron de los esquemas de la Iglesia y de la sociedad, fueron respuestas nuevas a situaciones muy concretas de pobrezas materiales y espirituales.

Tener muy clara nuestra misión nos permitirá estar abiertas a nuevos caminos que dan respuesta a las nuevas pobrezas y necesidades de los pobres. Permanecer muy firmes en el fin, ser muy flexibles en los medios.

La creatividad nos pide re-educar nuestra mente, ser entusiasta, estar dispuestas a enfrentar retos con nuevos bríos, estar flexibles a cambios en actitudes y en acciones, a probar cosas nuevas, a vencer el miedo de ser criticadas, en fin, atrevernos a SER.

El entusiasmo por hacer las cosas, por aprender, por salir de la rutina que nos da seguridad pero a la vez nos instala en la comodidad, es el celo que nos propone San Vicente como fuerza para descubrir la voluntad de Dios en nuestra realidad. Nuestros fundadores nos heredan una búsqueda constante por encontrar nuevas maneras que hagan creíble y efectivo el amor hacia los más pobres.

El celo se muestra en la disponibilidad para el trabajo, para el servicio, en atreverse a probar nuevos medios, a seguir adelante a pesar del desaliento, de los obstáculos, de las dificultades. El celo es fidelidad y perseverancia. Es lo que necesitamos para encontrar otros métodos y maneras nuevas de amar, de servir a los pobres, que pudieran ser muy diferentes a los que ya conocemos.

«¿Hay en el mundo algo más perfecto? Si el amor de Dios es un fuego, el celo es la llama, si el amor es un sol, el celo es su rayo. El celo es lo más puro que hay en el amor de Dios… Pongamos la mano en nuestra conciencia… ¿Sentimos en nosotros ese deseo?… ¿Si no lo sentimos?… (XI, 590)

Avivar el fuego de la caridad en nuestros corazones nos llevará a ser cada día más creativas, a estar abiertas al Espíritu Santo, para trabajar unidas, superar las dificultades y de enfrentar el reto de llevar la Buena Nueva que libera y promueve a los pobres que esperan…

COMPROMISO

La creatividad, el celo se muestra en el deseo de contagiar a otros a unirse a la misión con que estamos comprometidas. Jesús no dudó en llamar directamente a los apóstoles y si nosotras de verdad amamos lo que hacemos, debemos encontrar medios y estrategias para tratar de dar a conocer el carisma vicentino a todos los que vamos encontrando en nuestro caminar.

Me comprometo, a dar a conocer el carisma vicentino: (acciones sencillas y concretas)

  • A nivel personal
  • A nivel de comunidad en el Centro y/o Servicio

ORACIÓN

Digamos unidas esta palabra de Luisa de Marillac: «Pido a Dios su bendición para ustedes y le ruego que les haga la gracia de perseverar en la vocación para servirlo de la manera que El les pide. Tengan mucho cuidado del servicio de los pobres y sobre todo vivan unidas, amándose unas a otras para imitar a nuestro Señor y que la Virgen Santa sea nuestra Madre, Amén» (SLM, 175)

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