Crítica de una oda dirigida por Materne al «Tribunal de la República de las Letras».
[Cuires,] 12 de octubre de 1829.Acta de la reunión celebrada el 12 de octubre 1829 por el Tribunal de Primera Instancia de la República de las Letras, sobre una oda enviada por el señor Louis-Auguste.
11 de octubre de 1829: recibida del señor Louis-Auguste Materne, hombre de letras, con domicilio en Lyon, calle Capucines, nº 9, una petición por la que se pone ante nosotros, para que la juzguemos, una oda de su autoría para ser juzgada por las leyes y reglamentos del Código de la Poesía.
El tribunal se reunió el 12 de octubre 1829 para tomar la oda antedicha y se registró el acta de la reunión de la siguiente manera:
1) Nosotros, miembros del tribunal de primera instancia de la República de las Letras, reunidos bajo la presidencia del señor Asinus d’Onopolis1, a petición del señor Materne,
oído el informe que se ha hecho de su petición,
teniendo en cuenta su falta de luces por una parte, y por otra la importancia de la obra que se nos ha dirigido,
teniendo en cuenta las decisiones de los más doctos juristas latinos, griegos, hurones e iroqueses,
teniendo en cuenta las leyes del segundo Zoroastro, y las Instituta de Justiniano,
teniendo en cuenta el artículo 163 del código de Poesía: Si quis criticus incapax de pœsi judicaverit, asinianis auribus donandus esto2, el tribunal reconoce su incompetencia.
2) Vista, no obstante, la confianza con la que el señor Materne se somete a la crítica de este incompetente tribunal, dada la amistad de la que da testimonio hacia el presidente Asinus d’Onopolis,
el tribunal está de acuerdo en dar su juicio, no de manera definitiva e irrevocable, sino a título de simple aprobación. En consecuencia, fueron proclamadas las siguientes conclusiones:
1a estrofa.
¡Eres tú, oh Calíope, o bien tú, Talía!
El comienzo es totalmente lírico. Solamente al tribunal le gustaría ver quitada la exclamación oh, que le parece innecesaria y fuera de lugar.
Mas no voy a cantar a los bosques de Idalia.
¿No es la transición un tanto brusca? El tribunal considera que este «mas», que llega tan pronto después de un arranque de entusiasmo, debería haberse hecho esperar un poco más. ¿No sería, tal vez, un poco más poético preguntarse a uno mismo y decir:
Cantaré a los bosques, los Mirtos de…
¿Diré los bosquecillos agitados por una suave brisa?
¿Cantaré de los dioses la sangrante cólera?
No… me gusta más cantar a un padre.
Aut hæc aut his similia3. Después de esto vendrían naturalmente las otras dos estrofas.
2a estrofa.
Digo en el Latium la musa de Virgilio.
El tribunal cree un deber condenar este verso a tener un pie cortado, pues tiene uno de más, puesto que Latium es trisilábico: en el Latium, ¿no es un poco ripioso?
Homero antes que Virgilio había cantado sobre Aquiles
El brío impetuoso, etc….
En buena poesía no se hace que el primer hemistiquio rime demasiado con el segundo. Por otra parte, se cree un deber observar que este giro: «había cantado sobre Aquiles» es un poco rudo. Hubiera hecho falta un epíteto delante de Aquiles para poner el artículo delante.
El brío impetuoso. El brío siempre es impetuoso. Este epíteto es un poco ripioso. Generoso podría ser mejor.
3a estrofa.
O hasta incluso entonando la trompeta heroica.
O hasta incluso es un poco blandengue. ¿No podríamos poner:
Que otros, entonando la trompeta heroica, etc…
¿Qué me importa, después de todo?
¿Por qué después de todo? Para hacer el verso sin duda, pero es un poco demasiado familiar.
4a estrofa.
Excelente, llena de nobleza y armonía. Mas es un error que el autor crea que glorieux tiene dos sílabas, como latium. La cantidad de estas palabras no es arbitraria, debe resolverse por el uso.
J. B. Rousseau dijo: un esposo tan glorioso4.
Nos gustaría que se cambiase protégeme, que, con tutelar, forma pleonasmo. No podríamos sustituir:
Desciende, extiende sobre mí una mano tutelar.
5a estrofa.
Parece impecable.
6a estrofa.
Las más frescas flores no es muy armonioso. Las más bellas flores iría quizás mejor.
Hagámosle de amarle un juramento bien sincero.
Esta expresión parece un poco trivial, trillada.
7a estrofa.
¡Ay de aquel!…
¡Bravo! Esto es entusiasmo real. Pero desgraciadamente, prosigue el Tribunal, el calor de la composición ha impedido al joven autor ver que superfluo no rima con tocar.
8a estrofa.
Y esas inquietudes en mi corazón siempre van a existir.
Van a existir es un poco filosófico y un poco frío.
Por lo demás, apenas la susodicha oda acabó, estallaron los aplausos universales del tribunal. Ha admirado la piedad, el entusiasmo, la sensibilidad del joven autor y le ha decretado solemnes agradecimientos en nombre de la República de las Letras. Desea que este poema, corregido y, si es posible, abreviado, sea dado al público.
Dado en la reunión del 12 de octubre de 1829 por nuestros miembros del tribunal de primera instancia anteriormente mencionado.
Auritas Midas, Bardus Prudens, consejeros.
Asinus d’Onopolis, presidente.
Félix Scriba, secretario.
Fuente: Archives Laporte (original). • Edición: LFO1, carta 7.
- Asinus es «asno» en latín. Onos es «asno» en griego; así pues, Onopolis es «ciudad del asno». Federico se refiere a sí mismo con este mote.
- «Si algún crítico incapaz diera su juicio sobre poesía, dénsele orejas de asno».
- «O esto o algo parecido».
- El texto de Rousseau es: «Como un esposo glorioso» (Oda II, inspirada en Sal 19(18), 5-6).







