Los ‘Estudios Vicencianos Interprovinciales tuvieron su origen en la Asamblea General de 1974, a la que había llegado una petición procedente de España para que se constituyese en cada Provincia Canónica un equipo de animación vicenciana que diera respuesta a la llamada del concilio Vaticano II en su deseo de «volver a las fuentes» (PC. n.° 2).
Para dar cauce a esta petición se reunieron las Visitadoras de España y decidieron que se comenzase en León, participando 5 hermanas de cada Provincia. Así comenzó el primer Encuentro de Profundización Vicenciana Interprovincial en el verano de 1975. Durante el verano de 1976 se celebró en la Casa Madre de París la segunda sesión, visitando también los lugares vicencianos.
Durante el verano de 1977, de nuevo, se celebró otro Encuentro en León. Al terminar esta sesión se constituyó una Comisión para organizar estos cursos. Se nombró al P Miguel Pérez Flores como asesor. A partir de 1978 se fijó la sede de los cursos en Salamanca. Dos años después se elabora un programa bajo la coordinación del P Antonino Orcajo. Este programa consta de tres cursos, de dos semanas de duración cada uno, con la siguiente distribución.
Primer curso
– El siglo XVII francés.
– Biografia de San Vicente de Paúl.
– Biografla de Santa Luisa de Marillac.
– Historia de la Compañía en tiempo de los Fundadores.
Segundo curso
– Espiritualidad del siglo XVII francés.
– Espiritualidad de San Vicente de Paúl.
– Espiritualidad de Santa Luisa de Marillac.
– Dinamismos Vocacionales de las HH de la C.
Tercer curso
– Historia de la Compañía en General.
– Historia de las Hijas de la Caridad en España.
La implantación de este programa se hizo progresivamente. A partir de 1983 se empezó a impartir dos cursos simultáneos con 6 hermanas de cada Provincia por curso. Unos años después se comienzan a dar los tres cursos a la vez, participando alrededor de 180 hermanas cada verano. En total asciende al millar las hermanas que han participado en los Estudios Vicencianos en el recorrido de 25 años. Estos cursos siempre han estado abiertos a las hermanas misioneras a su paso por España. Numerosos padres de la C.M. han colaborado con gran entusiasmo en la exposición de los temas, hoy colaboran también un número considerable de hermanas de diversas Provincias.
Cauce de interiorización
Estos Cursos Vicencianos son para las hermanas cauce de interiorización que renueva y revitaliza el espíritu de la vocación.
La lectura y reflexión de los textos llevan a las hermanas a profundizar en la vida y legado de los fundadores, a dar gracias por el don de la vocación, a sentir una fuerte llamada a renovar el fervor de la vocación.
A través de los padres y hermanas que imparten las clases, se sienten fuertemente interpeladas. Es el testimonio de vida lo que hace posible la transmisión de valores.
La liturgia bien preparada contribuye a crear la atmósfera apropiada para su asimilación e interiorización. Desde Dios, todo lo que se ha oído tiene mayor fuerza.
La convivencia interprovincial es una gran fuente de enriquecimiento. Entre las hermanas brotan verdaderas amistades que estimulan el deseo de fidelidad a la vocación.
Estos Estudios son también la plataforma donde se comparten experiencias de servicio. Los testimonios son una llamada a vivir el sentido de pertenencia a la Compañía y a vivir con más radicalidad la entrega a los más pobres.
A través del testimonio de las propias hermanas se constata que los EE.VV contribuyen a:
– Potenciar el amor a la vocación.
– Valorar y amar más la Compañía.
– Descubrir su universalidad, su grandeza y sentir que el Espíritu está vivo.
– Impulsar la respuesta vocacional en una fidelidad creativa y renovada.
– Crear lazos de comunión entre las diversas Provincias.
De un artículo de Sor Mª Teresa Barbero, en Anales, Mayo-Junio 2001







