El Vicariato Apostólico de San Pedro Sula (Honduras) 1911-1945 (IV)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la Misión en EspañaLeave a Comment

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Author: Nicolás Más · Year of first publication: 1945 · Source: Anales Barcelona.
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La CeibaIV. — RESIDENCIAS
I) San Pedro Sula. Esta ciudad, fundada por el Capitán don Pedro Alvarado, es una de las más importantes de la República. Sus calles son anchas y espaciosas, poseyendo todos los adelantos y comodidades que exige la moderna civilización. I lene un grandioso y artístico parque, en donde se reúne el pueblo y la sociedad sampedrana, en sus ratos de esparcimiento, Ascienden a 30.000 los habitantes, y está situada a unos roo metros sobre el nivel del mar.
No sabemos en qué fecha se erigió la Parroquia en esta ciudad, pero en 1890 ya la regentaba don Valentín Castani. Al llegar el señor Gelabert, en 1912, estaba dirigida por el señor Osaguera, desde hacía 10 años.
Había en aquel entonces dos iglesias en San Pedro: una de madera, la cual era utilizada para el culto; otra sin acabar, en la que nunca se había celebrado culto religioso alguno. Viendo el señor Gelabert que la de madera era incapaz e incómoda, resolvió habilitar la otra, arreglándola y adornándola, con- omitiendo celebrar en ella, pocos meses después, los divinos Oficios. Esta última es la actual Iglesia Catedral, al presente completamente terminada.
A principios de 1913 ya había adquirido el P. Gelabert una pequeña residencia para los Padres. Finalmente, en 1923, consiguieron la casa actual.
Forman la actual Comunidad sampedrana: con Mons. Sastre, los PP. Pérez M., Vice-Visitador y Superior, Viñals, Gaya, Almenara y un nuevo misionero que irá a sustituir al P. Amengual, quien regresa a España.
2) Puerto Cortés. Al comenzar el año 1525, Gil González Dávila, buscando la tan soñada comunicación del Atlántico con el Pacífico, llegó a las costas hondureñas. Sorprendido por un fuerte temporal se vio obligado a echar sus caballos al mar, Esta fue la causa de que los españoles llamasen a este puerto, Puerto Caballos. Poco después arribó el victorioso e inmortal Hernán Cortés a Honduras para castigar la deslealtad y traición de Cristóbal de Olid, y cambió el nombre de Puerto Caballos por el de Puerto Cortés. Actualmente, es el principal Puerto que la República hondureña tiene en el Atlántico.
El número de sus habitantes llega a 10.000, y está situada junto a una hermosa bahía semicircular, formando ya varias calles y parques con la extensión de más de cinco kilómetros. Está dividida la ciudad en tres partes: Puerto, Curva y Laguna. Tiene un grandioso y profundo muelle al que pueden acercarse las embarcaciones de mayor tonelaje. Posee también vía férrea que la comunica con la Capital del Vicariato, de la que dista 48 kilómetros.
Su clima es cálido, pero la brisa marítima modera el calor excesivo.
Existen en esta localidad dos capillas protestantes y una iglesia católica que construyó el señor Gelabert ayudado del H. Garcías.
La Comunidad está integrada por los PP. Ramis José y Nadal Jaime.
3) La Lima. Una Compañía frutera tiene diseminados por sus quintas muchos caseríos, donde, en casas que llaman barracones, viven los obreros que cuidan de la limpieza, acarreo y otros menesteres del cultivo del plátano. Estos caseríos reciben el nombre de Campos. Pues bien, la Lima es un campo muy grande y de primera importancia, mayormente por haberse trasladado allí las principales oficinas de la Compañía.
Consta de dos partes llamadas: Lima Nueva y Lima Vieja, separadas ambas por el caudaloso río Chamalecón. En los dos poblados, que se comunican por un hermoso puente, viven unos 3.000 habitantes.
Dada la importancia del Campo, hacía tiempo que se venía hablando de la necesidad de construir un templo para los católicos, contrarrestando así la influencia protestante, que se hacían notoriamente.
La Lima N. es la parte perteneciente a la Compañía, la cual determinó se construyera la iglesia de ladrillo y a cargo de la Junta de aquélla. Se bendijo solemnemente el 12 de diciembre de 1937. Tiene 25 metros de largo por 8 de ancho. Aunque pequeña, es capaz de albergar a los feligreses, ya que la Lima V. tiene también iglesia de ladrillo del mismo tamaño.
Uno de los primeros cuidados de la Junta fue el construir vivienda para el Misionero encargado de la iglesia. Se terminó ésta al mismo tiempo que la iglesia. Es de madera muy elegante y tiene dos aposentos, recibidor, comedor…
Reside en la Lima, actualmente, el P. Figarola Antonio.
4) La Ceiba. Hace unos 8o años que la Ceiba no era más que la reunión de unas cuantas chozas colocadas junto al mar, habitadas por indios; mas, hoy, es una población de las más importantes de Honduras. ¿A qué se debe tan radical transformación? En el último decenio del pasado siglo los hermanos Vaccaro recorrían la costa del Atlántico con un velero, comprando toda clase de fruta, especialmente plátanos y cocos, transportándola a EE. UU. Primeramente embarcaban la fruta en Salado, pueblo de escasa importancia; después en Porvenir, que creció rápidamente. Pero viendo que el negocio marchaba viento en popa, compraron nuevos veleros, escogiendo La Ceiba como puerto de embarque.
Esta ciudad, bañada por las azules aguas del Atlántico, se extiende por una maravillosa avenida, dotada por la naturaleza de hermosura encantadora. Con todos los adelantos mo-dernos, la Ceiba, parece ciudad Norteamericana. Llegan a sus puertos tres vapores semanales y posee importantes fábricas de zapatos, proveyendo de calzado a toda la Costa Norte.
En cuanto a la parte religiosa deja mucho que desear; adolece del mal común a las ciudades que crecen rápidamente. Existen en ella varias capillas protestantes y una logia masónica.
Al principio, la iglesia de La Ceiba dependía del Párroco de Trujillo. En 1902 el Señor Obispo Cabañas la erigió en Parroquia, poniendo al frente de ella a don Antonio Núñez (1902-1908), sucediéndole en el cargo el sacerdote gallego don Angel García (1908-1912).
En 1912 el P. Casulleras se hizo cargo ‘de ella, consiguiendo despertar algún tanto los sentimientos religiosos de sus feligreses y mejorar la iglesia. En 1914 un ciclón la destruyó, siendo levantada de nuevo en 1917, costando su construcción seis mil dólares. Desde esta fecha hasta 192o era visitada de vez en cuando por algún sacerdote indígena, pues el gobierno había desterrado a los misioneros.
De ella se encargó en 1920 el P. Mor, bendiciendo el 27 de enero de 1923 la nueva y actual iglesia el Rdo. P. Sastres En 1926, se adquirió, después de superar múltiples dificultades, la actual casa Cural, a la que añadió un segundo piso el P. Soler para salón de catecismo, que es por cierto, muy concurrido.
Integran actualmente la Comunidad los PP. García-Villas, Nadal Manuel y Martorell.
5) Tela. Este pueblo está dividido en dos partes: antigua y moderna. En la antigua viven los indígenas: muchos negros y morenos. Tiene comercios importantes, Casa Municipal de dos pisos, etc.
La parte nueva, en donde viven los norteamericanos, es la principal. En ella está el muelle de la Compañía frutera, de donde parten dos o tres vapores semanales hacia EE. UU.
Aunque Tela, (Triunfo de la Cruz) sea una población de 4.000 habitantes, no tuvo iglesia católica hasta el 1923. La mayoría de sus habitantes son católicos. Abunda, no obstante, el elemento protestante: casi todos ellos negros.
El P. Perelló R. fue su primer Rector, y al P. Coll M. se le debe la construcción de la Casa Rectoral. Reside en este pueblo un misionero, actualmente el P. Roque- Bosch.
6) Trujillo. La ciudad de Trujillo está situada entre los ríos Cristales y Negro, a 48 pies sobre el nivel del mar. Su clima es uno de los más sanos de la costa fue fundada en 1525 por Francisco de las Casas.
Enviados por Cortés, desde Méjico, Gil González y Francisco de las Casas, para castigar la traición de Cristóbal de Olid, preguntaron los emisarios de Cortés a los españoles residentes en Honduras, cuál era su voluntad: quedarse o marcharse con ellos a Méjico. Ciento diez españoles optaron por la primera proposición, y entonces F. de las Casas les mandó que fundasen un pueblo, apellidándole Trujillo en honor a su pueblo natal.
Trujillo fue visitado por Cortés en 1526, desde donde sometió todo el país a la Corona de España, poniendo por Gobernador de la Plaza a su primo Saavedra.
En 1539, el Papa Paulo III estableció la iglesia catedral de Honduras en este pueblo de Trujillo, pues en aquel entonces era la primera ciudad de la Costa. Su primer Obispo fue el Ilmo. Dn. Cristóbal de Pedrazas, valenciano, quien solicitó y obtuvo de Roma el poder cambiar la sede episcopal a Coma- yagua en 1561. No se sabe dónde estuvo edificada la catedral antigua.
La iglesia actual es del siglo pasado. Inauguróse en 1830. Es sencilla, de una sola nave, habiendo sido reparada varias veces.
En 1927 se adquirió la casa Cural.
Los PP. Luis Bosch y Pedro Montañola rigen la Parroquia.
7) Barra del Patuca (La Mosquitia). En 1936 el P. Barriach y el H. Pont fijaron su residencia entre los zambos del Patuca, tras mil penalidades e incontables sufrimientos, como eran de esperar.
Y fue la Barra del Patuca caudaloso, la que más facilidades ofrecía para el establecimiento de la Misión, distante ciento y pico de millas de Iriona, en el Departamento de Colón.
Muy poco tardó el P. Barriach en rodearse de sus nuevos vecinos, a los cuales atraía con el imán de la caridad cristiana y su amor sacerdotal hacia la nueva grey.
El edificio de la Misión es de dos plantas, consistiendo la de arriba en aposentos para los dos misioneros y la de abajo en un salón de aulas, en donde se imparte la enseñanza a los Mosquitos. A la izquierda se alza el edificio de la iglesia, erigida con el trabajo de los dos misioneros y el de su hoy considerable grey catequizada.
La Casa tiene por paredes una empalizada revocada de arcilla por tejado, paja de «suite» y por bancos unos palos horizontales, sostenidos por otros verticales los cuales están soterrados, en el suelo, que al mismo tiempo sirve de piso para la Casas.
La residencia habitual ha sido trasladada últimamente a Sangrelaya (Morenales), como a medio camino entre el Patuca y Trujillo.

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