El Rito Javanés de “slametan”, una comparación con la celebración Eucarística

Francisco Javier Fernández ChentoFormación CristianaLeave a Comment

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Author: Rafael Isharianto, C.M. · Translator: Teodoro Barquín, C.M.. · Year of first publication: 2005 · Source: Vincentiana, Julio Diciembre de 2005.
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El fin principal de esta reflexión es comparar las dimensiones de la celebración Eucarística con el Rito Javanés de «slametan». Como nuestra reflexión es netamente cultural, es muy propio que empece­mos esta reflexión con la consideración de la cultura Javanesa. Hemos adoptado este planteamiento porque la cultura javanesa tiene un entronque muy profundo en la identidad y personalidad del ciu­dadano de Java.

Visión Javanesa del Universo

En la imagen del universo de la cultura javanesa, hay un cosmos universal con un orden jerárquico y colectivo en perfecta armonía. El cosmos incluye tanto el mundo invisible y la naturaleza como el mundo visible y la sociedad. Todos ocupan un lugar determinado y bien definido. Por lo tanto, la sociedad se encuentra en perfecto orden jerárquico y colectivo, todo ello sostenido en una estratifica­ción armoniosa: existe una jerarquía del poderoso (wong gedhé) así como también una vida colectiva del impotente (won cilik).

Esta jerarquía se considera como algo mágico y estático y ayuda a dar solidez a la sociedad. Por lo tanto, la actitud correcta del hom­bre en el cosmos es una actitud de aceptación (nrimå). En la socie­dad todos tienen asignado su lugar y sus obligaciones. Por eso, siempre que la persona ponga sus propios intereses personales sobre los intereses de los demás, nunca podrá adaptarse a la armonía como poder cósmico. Esta conducta es muy comprensible, porque el cum­plimiento de esta obligación cósmica supone que el individuo está totalmente libre de egoísmo personal.

Para mantener el sentido de armonía, el javanés utiliza como sistema pedagógico la educación de la identidad y de la personalidad y esto llega a conseguirse a través de la interiorización de la sen­sibilidad (råså). Objetivo de esta educación es identificar el lugar y el papel propio de cada uno y adaptarse uno mismo a la armonía existente. Esta actitud (halus) refinada obtendrá como resultado la felicidad espiritual y la paz. Por otra parte, una actitud áspera (kasar) trastorna la armonía. Tal actitud eventualmente tendrá unos efectos vanos y conducirá al fracaso.

Slametan

El Rito Javanés, cuyo objetivo es mantener la armonía, se llama «slametan». C. Geertz lo describe como una ceremonia sencilla y formal (J.B. Bawiratma, 1986: 49). No se considera como un rito dra­mático. Por otra parte, el rito tiene algo de mito. Un elemento en el rito es la ofrenda en forma de comida. Esta ofrenda tiene una dimen­sión socioreligiosa, ya que los vecinos, familiares y amigos partici­pan en la reunión. En general, como indica la terminología, el fin de «slametan» es conseguir la paz interior («slamet»).

Niels Mulder (1996: 28) relata que la gente celebra «slametan» en múltiples ocasiones, incluyendo los momentos de crisis y épocas de desorden. Para alimentar una armonía pacífica, este rito tiene lugar también en celebraciones regulares de carácter social. La gente organiza también «slametan» en peligros de desajustes de prosperidad y de falta de equilibrio. Todos los participantes van movidos por los mismos sentimientos y todos también ofrecen la misma contribución a la creación de la dimensión espiritual de la ceremonia. Por lo tanto, la función de «slametan» es mostrar que la sociedad está en armonía. La armonía misma llega a ser una condición sin la cual la Divinidad, el espíritu de los antepasados y de otros espíritus cósmicos nunca concederán las gracias objeto de las oraciones.

«Slametan» tiene también otra función, la función de manifestar el deseo de recibir ayuda contra los peligros en un mundo caótico… Los participantes no intentan obtener una vida mejor en el tiempo presente o en el futuro. Su única aspiración es mantener armonía y evitar, por todos los medios, los peligros, de tal manera que nunca lleguen a ser realidad. No debemos olvidar aquí que el hombre juega un papel muy activo en mantener el orden y su dinamismo.

Dimensiones de la Eucaristía

Según el artículo 47 de la Constitución del Vaticano II «Sacro­sanctum Concilium», en la Eucaristía podemos considerar cinco dimensiones. La primera es la dimensión de sacrificio. Celebramos a Jesú s objeto principal de este sacrificio. En la ú ltima cena, donde sobresale el momento de ser traicionado, Jesú s hace resaltar la ver­dad de que su muerte es un sacrificio.

La Eucaristía tiene también una dimensión de «en memoria». Jesús «partióel pan y dijo: ‘Esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros. Haced esto en memoria mía’ «. En la celebración de la Euca­ristía, la Iglesia conmemora los misterios pascuales de Cristo. Sin embargo, esta conmemoración no significa únicamente el recuerdo de los sucesos del pasado. La conmemoración subraya la proclama­ción de la obra maravillosa de Dios, ya que El sigue realizando en el presente su promesa de salvación. Por razón de esta conmemoración, estos sucesos en cierto sentido llegan a ser presentes y actuales. Ade­más, el Sacramento de la Eucaristía intenta dirigir la atención de los fieles a la realización completa de la salvación en el futuro. En este contexto, la Eucaristía llega a ser «una garantía para la gloria futura».

San Pablo nos dice que la participación en la Cena del Señor significa también la comunión con el Señor. En este sacramento, los miembros de la Iglesia se unen a Cristo y forman con El un solo cuerpo (1ª Co 10,1617). La Eucaristía es, por lo tanto, un signo de unidad. Nadie está excluido del banquete pascual, ya que Dios desea que todos los hombres, sin excepción, se salven.

Slametan en la Perspectiva Eucarística

Intentaré ahora indicar algunas dimensiones del rito javanés. Para ello, tomaré algunos puntos presentes en el artículo 47 de «Con­cilium». En el Rito «Slametan», todos los participantes se sientan alre­dedor de la mesa sobre la que está colocada la ofrenda. La ofrenda consiste en arroz amarillo, pollo, vegetales, y alguna otra variedad de comida. Como en otros ritos religiosos, este Rito Javanés es en rea­lidad una comida religiosa. El aspecto de «en memoria» del Rito Javanés es obvio. La gente celebra este rito religioso en varias oca­siones, tales como funerales, reuniones de oración después de la muerte de alguien, y la razón principal es conmemorar la memoria de las personas por quienes se organiza la celebración de los ritos.

El Rito de Slametan contiene una dimensión comunitaria. Todos los familiares y vecinos que viven en las cercanías son invitados a participar en la celebración. El Jefe del ritual (modin) preside la ben­dición de la ofrenda y a continuación todos los participantes comen un poquito de la ofrenda. Después de la función, pueden irse a casa llevando el resto de la ofrenda a sus familias. La distribución de la ofrenda a los otros miembros de los participantes hace resaltar la aspecto comunitario del Rito Javanés. Es un rasgo que expresa la armonía entre todos los miembros de la sociedad. Nadie debe ex­cluirse de esta armonía comunitaria. La oración presidida por modin se supone que invita a los «espíritus cósmicos» a participar en el rito. Según esta convicción religiosa, el slametan javanés intenta hacer que la gente viva en armonía mutuamente y también en armonía con los «espíritus cósmicos».

Cuando los Javaneses organizan el rito slametan para celebrar algunos momentos importantes de la vida (nacimiento, cosecha, circuncisión, matrimonio, promoción profesional etc.), esta comida religiosa puede muy bien considerarse como una celebración de acción de gracias. Los Javaneses consideran estos eventos como un don de la Divinidad.

Algunas Consideraciones

Después de haber establecido una comparación general entre el slametan y la Eucaristía, podemos concluir que la Ú ltima Cena de Jesú s pone en claro los valores que han existido desde antiguo en el rito javanés. Es en este contexto en el que la liturgia eucarística expresa el significado de berkah de Java: «gracia», «dones». Todo es gracia. Al mismo tiempo el rito socioreligioso de slametan facilita al Cristiano de Java percibir la relación entre su rito cultural y la cele­bración eucarística. Por ende, el Rito Javanés de slametan puede con­siderarse como tierra fértil para la celebración de la Eucaristía cósmica.

Esto no quita para que observemos algunas divergencias entre la Eucaristía y el Slametan. Mencionaremos aquíú nicamente dos. Mientras la celebración eucarística hace resaltar su anticipación para el banquete pascual en el futuro, el slametan no considera ninguna orientación hacia el futuro. En resumen, el rito javanés no considera la orientación — tiempo como un aspecto esencial en la celebración. El elemento central es protección contra los peligros que amenazan a la comunidad en su totalidad. Además,enel Slametan de Java no encontramos la dimensión pascual. En este rito la armonía es el punto central. Podemos decir que el modelo «do ut des» va siempre oculto en el rito. Pero este modelo ha de entenderse en su sentido positivo.

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