¿Lo sabías? San José soñó con más motivos que el José del Antiguo Testamento (el soñador). Parece que Dios también habla de forma rara, hasta en sueños (a Samuel también le habló en sueño)… Y tú, ¿sueñas? / ¿En qué sueñas?
¡Qué hombre de fe, José! También Dios le anuncia el nacimiento extraordinario en nuestra tierra del que quiere ser Dios-con-nosotros y José dice igual que María, ¡Sí, lo acepto! ¡Aquí me tienes, para hacer tu voluntad! (Y no soy un burro; al burro lo llevo del ramal).
Él se llama Dios-con-nosotros. ¿Y contigo? ¿Es Dios contigo? ¿Cuánto tiempo? ¿Con ilusión o sin ilusión…? ¿Qué resonancias evangélicas tiene para ti “Dios-con-nosotros”? ¿Qué pasajes del evangelio te recuerda? [A mí, varios]
¡¡Vive ilusionándote!! Te lo desea con cariño este cura pesao:
Luis Mari
Domingo 4º de Adviento (Power Point de Luis Mª Martínez Sanjuan, C.M.)









