Tengo idea de que hay una poesía que reza algo así:
Mis ojos, mis pobres ojos
no acaban de despertar
los hiciste para ver
y yo sólo sé llorar.No sé si, de memoria, la he copiado bien, pero puede valer; algo de esto cantábamos hace tiempo con los críos; les preguntábamos: ¿Para qué tenéis los ojos? Y contestaban ellos: – Para ver cerca al Señor. ¿Tú lo ves cerca?; y, ¿con que rostro?
Y hablando de ver, podemos jugar al escondite. A ver si lo descubrimos esta navidad. Hay otra canción que dice: Con vosotros está y no le conocéis… Empezamos el primer domingo con el juego de pistas, no de des-pistes.
Luis Mari
Domingo 1º de Adviento (Power Point de Luis Mª Martínez Sanjuan, C.M.)









