Crónica de la Vice-Provincia de Cuttack, India (1964)

Mitxel OlabuénagaHistoria de la Congregación de la Misión en EspañaLeave a Comment

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Author: José Luis CORTAZAR, C. M. · Source: Anales españoles, 1964.
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cuttackmap_3304Con el pseudónimo de G. Pondo, bajo el cual se oculta el nombre de un veterano misionero, también conocido por «el Benjamín de la Misión», nos llega esta panorámi­ca de la Viceprovincia de Cuttack en este año de 1964.

Actualmente la revista «Reina de las Misiones» y, anteriormente, aquellas revistas que la precedieron con diversos nombres, han sido los pregoneros de los acontecimientos y desarrollo de esta Misión y Vice-Provincia de Cuttack, de ahí que rara vez han publicado los ANALES noticias referentes a la Misión excepción hecha de los primeros años de la misma.

La plausible disposición del R. P. Visitador de Madrid, referente a que cada Casa escriba su crónica acerca del estado actual —o anual—de su Haber y Debe, compele a esta Vice-Provin­cia a rendir cuentas de su estado actual para que los ANALES archiven en sus páginas lo que aquí vamos a consignar.

Esta la Misión de Cuttack fué concebida en 1921; nació y vino a este mundo de Orissa (India) en enero de 1922.

A fines de 1925 fue preconizada Viceprovincia de Cuttack, afiliada a la Provincia de Madrid. Limitémonos al estado de las Casas de la Viceprovincia en abril de 1964.

Las Casas que hay en esta Viceprovincia que no son suyas, son aun inestables porque pasan a veces (y pasarán) de manos vicencianas a diocesanas y viceversa, según lo requieran las circunstancias; de ahí que escribir una crónica de cada Casa no  es cosa fácil cosa fácil o aconsejable como si se tratara de Casas estables y con Comunidades formadas; por ende esta crónica va a ocupar­se de todas las Casas estables y no estables de la Viceprovincia, pero brevemente.

Casas propias tiene muy pocas la Viceprovincia, ponme las Casas en que muchos de sus miembros laboran son de la Diócesis.

La Viceprovincia posee como suyas tres Casas únicamente, a saber: Gopalpur, Bodopoda y Alwaye.

GOPALPUR

Residencia del Vicevisitador, R. P. J. Abizu, por ende es la Casa Central, Tiene dos residencias separadas, pero forman una sola Comunidad. Casa de San Vicente, y central, es residencia de los estudiantes de Filosofía; éstos son actualmente seis. En la misma residen sus dos profesores.

La otra residencia en Gopalpur, conocida con el nombre de Stella Maris, es el Seminario Interno de la Viceprovincia. Como arribas Casas son de formación, no tienen obras especial ad ex­tra, aunque San Vicente está encargado de la casi Parroquia y también de la Escuela Media diocesana.

Las Hijas de la Caridad que en Gopalpur residen no son car­ga, son más bien ayuda.

Conversiones… algunas. Las últimas son el zapatero de Go­palpur y su familia. Zapatero y subcasta son lo mismo.

BOROPODA

La Casa, iglesia, Escuela media, internado de chicos y am­plios terrenos en los que todo está enclavado, son de la Congre­gación; son el monumento conmemorativo del tercer centenario celebrado en 1960. La Casa, dispensario de las Hermanas, con la incipiente escuela de niñas, son complemento del monumento mencionado.

Actualmente hay dos Padres y un Hermano coadjutor. La Con­gregación cristiana de Bodopoda y sus filiales con capillas, cate­quistas, etc., son de la Diócesis. Las ocupaciones de los Padres son dirigir y cuidar de la escuela e internado, obra de máxima im­portancia por tener chicos cristianos y no cristianos. Otras ocupaciones son las corrientes en toda estación misional. Visitar las subestaciones, catequizar, administrar sacramentos a neófitos y catecúmenos cuando estén suficientemente instruidos; instruir, vigilar y pagar catequistas, y si son llamados por los paganos de otros pueblos, visitarlos, investigar motivos, intenciones, peticio­nes, etc. Los medios de que disponen son tan escasos que no siem­pre pueden atender a los que buscan la verdad o algún mejora­miento social, lo cual hace que se pierdan ocasiones favorables para extender el reino de Cristo, porque entrar y coger un pueblo que no puede ser proveído de un catequista, mejor es no com­prometerse, y dar a lo más alguna esperanza. Cierto; la hora quizá de la gracia pasa y quizá se pierde para siempre, o bien, los que han llamado ante la negativa o dilación, llaman a otra puer­ta que les será abierta sin duda; esto es triste, pero cierto.

Esta estación misional fue abierta a ruegos e instancias de cristianos baptistas, que eran fuertes en Bodopoda y su región. Es­peraban mucha ayuda material de los misioneros católicos, más de la que podían prestarles; de ahí su desilusionada esperanza y su mirar atrás, aunque no todos; pero han venido otros no cris­tianos que inspiran más confianza y perseverancia.

ALWAYE

La tercera Casa y residencia de la Viceprovincia está situada en Alwaye, distante unos 1.700 kilómetros de Gopalpur (poca cosa) en el sur de la India o estado de Kerala (Malabar).

EL POR QUE: Cuando se decidió no enviar nuestros filósofos a Salamanca, fue preciso pensar, naturalmente, a qué Semina­rio Mayor podrían ser enviados: se decidió enviarlos a Alwaye, en donde hay un Seminario Mayor y Apostólico dependiente de Roma, no de Diócesis u Obispo alguno regional.

El buen nombre del Seminario y el poder acomodar a los es­tudiantes, temporalmente al menos, en la Casa de estudios que los Vicencianos de Kerala, con quienes teníamos relaciones, tie­nen allí, no lejos del Seminario, parecía señalarlo como el lugar ideal para realizar nuestro plan; de ahí que en mayo de 1961 partieron para Alwaye los primeros bajo la dirección del P. G. Conde.

La providencia intervino visiblemente por medio del señor Arzobispo de Verapoli (rito latino) quien ofreció una pequeña iglesia y terreno suficiente para edificar en aceptables condiciones, v. g., que los Padres se encargarían de la casi Parroquia latina con obligaciones y derechos corrientes.

El P. Conde tomó con entusiasmo y GOZO la propuesta y co­menzó a edificar. Desde casi dos años ha el edificio está habitado y va creciendo considerablemente.

Hay hoy dos Padres y trece estudiantes teólogos a los que se agregrarán muy pronto otros cuatro. Es, pues, la Casa de Alwaye, Casa de estudios, aunque los estudiantes tengan que asistir a las clases en el gran Seminario dirigido por Carmelitas españoles.

Todos los estudiantes, con una sola excepción, son de aquella región de Kerala. Ellos se ejercitan en la catequesis los domin­gos; y uno de los Padres, por ser de aquella región, atiende a los fieles en su misma lengua, al mismo tiempo que asiste a un cole­gio universitario que está muy próximo. Puede ser también Al­waye un centro de reclutamiento de vocaciones. Desea el señor Arzobispo que se establezcan por allí las Hijas de la Caridad.

OTRAS CASAS: Las otras Casas en que residen y trabajan los Padres son totalmente de la Diócesis: helas aquí:

SURADA

Institución diocesana de 110 años de edad, de la que nos hi­cimos cargo 41 años ha. En estos años ha crecido considerable­mente en cantidad y calidad. Siempre ha sido considerada bajo el aspecto misional, Casa Madre de la Misión. Derivaciones y ramas suyas son las Casas o estaciones de Kattinga, Dighi, Bhanjana­gado, Mohana, etc. Tiene historia gloriosa. Al presente hay en Surada tres Padres y un Hermano coadjutor. Hay Orfanatorio, Internado de chicos y chicas, cuyo número total pasa de 600. Hay un taller de carpintería para entrenamiento de varios chicos. Hay una escuela Alta precedida de la Media y Primaria; a ella asis­ten casi un centenar de chicos externos no cristianos en su gran mayoría.

De la Institución de chicas algo, creo, se publicará en el año próximo, por ser año de Bodas de Plata.

De estas escuelas de Surada han salido la mayoría de los ma­estros y catequistas de la Misión. No pocos son maestros en es­cuelas del Gobierno. Surada ha sido el principal foco misional.

KATTINGA

Kattinga figura después de Surada por ser su hija mayor. De la época previcenciana y vicenciana buena dosis hay «En las selvas del Ganjam». Hoy día, 1964, podemos decir que Kattinga pasó a manos diocesanas hace algunos años, y que de nuevo ha vuelto a manos vicencianas hasta que pase de nuevo a manos dioce­sanas.

En Kattinga hay una casita en que se puede vivir y los ladro­nes entrar. Hay una iglesia decrépita, el tejado en ruinas: haga el Señor que se caiga de noche, pero no en la noche de Navidad o Sábado Santo.

Hay allí dos Padres, más un diocesano que se ha hecho o le han hecho cargo de cierta porción de la extensa área de la Misión pero bajo la inspección del mayor de Kattinga; vive él dentro de su parcela.

La cuestión de las escuelas primarias de la Misión.

Hace un par de años que «Reina de las Misiones» pidió ora­ciones a sus lectores para que las escuelas primarias de la Misión no le fueran quitadas y pasaran a manos no cristianas; las con­secuencias podían ser serias.

Las escuelas de esta región de Kattinga, que es la que más escuelas primarias tenía, y las escuelas de las otras regiones pa­saron de hecho a jurisdicciones no cristianas. La autoridad ecle­siástica protestó y suplicó; expuso sus razones para que la fue­ran devueltas, marginando una excepción a la ley aprobada. El asunto fue discutido ministerialmente, y como el primer ministro (simpatizaba con las instituciones cristianas, su voto (con muchos en contra) prevaleció.

Las escuelas han sido devueltas a la Misión, pero deterioradas materialmente en sus edificios pobres; también disciplinaria y financieramente mal afectadas. En varias escuelas los maestros cristianos fueron reemplazados por no cristianos; y los maestros cristianos quedaban expuestos a ser destribuidos por cualquier ligero pretexto, aunque fueran aptos.

Ocupación de los misioneros es cuidar de la mies recogida, trabajar ­por roturar y sembrar en campos vírgenes o salvajes. De hecho uno de los Padres (Fernando Ibilcieta) pasa tres cuartas partes del año en cierta región a 60 y 70 kilómetros de Kattinga, en donde los Khondos quieren entrar, y en donde los Baptistas están trabajando intensamente. El censo último de los cristianos de la región de Kattinga es o se aproxima a los 7.000.

BHANJANAGADO

Esta residencia tiene su época prevlcenciana y vicenciana. Al comenzar la época vicenciana había allí una casita pequeña y abandonada, casi ruinas de lo que había sido en sus años militares.. En 1935-36 se pensó utilizar los terrenos para comenzar allí el Seminario Menor diocesano, y comenzó de hecho.

Desde entonces hasta ahora, muchos jóvenes han pasado por ella. Ya que el 25 aniversario ha pasado inadvertido, esperemos que el 50 aniversario dará cuenta de sus 50 años.

Hoy día es también escuela apostólica de la Viceprovincia. Hay allí tres Padres empleados casi exclusivamente en la ense­ñanza. Uno de ellos va todas las semanas a Surada para ayudar en las confesiones de ambos internados que allí hay. Otro tra­bajo misional en la población no ha sido emprendido aún, pero desde hace unos meses cuidan de una pequeña mies que ha bro­tado en un pueblo a 15 kilómetros de Bhanajanagado, en donde se trabajó y sembró hace unos 20 años, campo abandonado en 1943. Ahora aparecen los primeros frutos; son 16 familias con esperanzas de aumento. A San Vicente de Paúl fue confiado dicho pueblo, cuyo nombre es «Nidhlapoli», en 1940; está el Santo in­teresado por Nidhiapoli. Varios niños y niñas están en los inter­nados de Surada.

RAIKHIA (alias «Las Galicias de la Misión»)

Nada diremos de la Casa de Dhigi, gloriosa madre de Raikhia, aunque ha figurado por muchos años en el catálogo. Es que Dhigi­Mondasoru ha pasado a manos diocesanas.

Raikhia tiene, y está orgullosa, su gran iglesia; tiene, des­pués de varios años algún tanto tormentosos, Escuela Alta; tiene un taller de carpintería «Marca Avelino», donde han sido entre­nados varios carpinteros que ya se ganan la vida para su fa­milia inclusive.

El área de la estación es casi diocesana, con varios miles de cristianos, a 60 y 70 kilómetros de distancia algunos. Conversio­nes, las hay; pero con más medios podrían duplicarse.

Al presente, hay tres Padres y un Hermano. No he nombrado la casa para la Comunidad porque no la hay, o mejor, está a medio hacer. ¿Dónde se quedan? Que lo digan ellos.

Con la dirección de la escuela, el gran internado de chicos, que no he mencionado, y cuidar de los miles de cristianos desparrama­do, y con las obras que tienen entre manos están bien ocupados Nodos ellos.

De las Obras de las Hermanas en Raikhia algo habrá que decir en 1965.

ALIGONDA

Ya figura en el catálogo, por eso no debemos pasarla por alto, Aunque sea muy joven y en vía de formación. Aligonda fue des­membrada de Mohana hace unos seis años. Casa habitación no la llenen aún; la moral o Comunidad se compone de un Padre y un Hermano: se colocan donde pueden, en alguna clase de la escuela.

Hay en Aligonda una buena Escuela Media y con internado de chicos en crescendo, para los que están terminando un amplio malón, que servirá para estudio y dormitorio; pupitres no son necesarios.

Están puestos los cimientos para una buena iglesia, que es muy necesaria para la numerosa congregación cristiana. El llamamien­to hecho hace dos años en «Reina de las Misiones», con el título de «Bajo un histórico árbol», ha tenido pobre respuesta; ¡son tan­to,’ los mendigos!

El Padre de Aligonda está bien ocupado con la escuela e inter­nado, con la Parroquia y algunos pueblecitos anejos, y el Herma­no, con las obras, que nunca se terminan.

CUTTACK

Probablemente Cuttack no debiera figurar aquí, pero el catálogo la menciona, aunque sólo hay allí un vicenciano contra cua­tro sacerdotes diocesanos; allí está por ser el vicario general y procurador diocesano; es el P. V. Urbaneja.

GUNIPUR

He aquí otra residencia que es medio vicenciana, medio diocesana por estar compuesta de un vicenciano y un sacerdote diocesano. La Casa material está en formación. El rebaño de que cui­dan pasa ya del millar; en sus dos terceras partes son ovejas que nos legaron nuestros predecesores. Esta región de Gunipur y la de Bodapoda pertenecieron a la Diócesis de Vizakopatnam; por ra­zón de la lengua (oriya) fueron adicionadas a la de Cuttack hace unos cinco o seis años. Con catequistas y una Comunidad de Her­manas u otras religiosas, el extenso campo de Gunipur produciría indudablemente frutos abundantes de conversiones. Los dos Padres están bien ocupados con fabricarse el nido, velar sobre el rebaño y responder a las llamadas que reciben de los no cristianos. Por allí, a más de baptistas cristianos hay algún puñadico de luteranos.

BERHAMPORE

Vamos a terminar esta crónica con la Casa de Berhampore. En buena cronología debiera figurar a la cabeza de esta crónica, por­que en su época previcenciana había ya un sacerdote en Beham­pore por el año 1850. (Véase «En las selvas de Ganjam».)

La época vicenciana comenzó en 1924. En 1925 aspiró a ser Casa VICE provincial, pero «ad breve tempus».

Casa dormida hasta 1942, hasta que alguien «de bromas» le dijo. «Despierta, levántate y anda»; el bromista fue el P. Valen­tin Varona. El santuario de Reina de las Misiones y el High School han hecho que Berhampore se haya dado cuenta de que existe la Iglesia católica y que sea conocida dentro y fuera de la Misión. Al presente hay dos Padres: el uno asiste a las clases del colegio universitario que hay en Berhampore y el otro está bien ocupado con la Parroquia y la dirección de la escuela. La iglesia se llena los domingos. (Aquellos dos viejecitos únicos feligreses en 1922 vienen a la mente.)

La Casa de Berhampore, por su santuario de la Reina de las Misiones y su brillante High School y por la fiesta anual con gran procesión por las calles principales de Berhampore el día 27 de noviembre, se ha hecho admirable y admirada. Como complemen­to, en las Navidades últimas de 1963 ha convertido en púlpito un camión que recorrió todo Berhampore, y más allá también, anun­ciando el mensaje de Navidad como ha dicho «Reina de las Mi­siones».

O. PONDA

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