Nació el 10 de enero de 1856 en Trivy, diócesis de Autun, en el departamento francés de Saône-et-Loire.
Tras dos años en el gran seminario de Autun, ingresó en el seminario interno de San Lázaro el 9 de octubre de 1878, emitió los votos el 10 de octubre de 1880 y fue ordenado sacerdote el 8 de junio de 1882.
Dedicó tres años a la formación del clero en el seminario de San Floro.
En 1885 fue destinado a China, donde pasó el resto de su vida. Llegó a Pekín el 6 de octubre de 1885 y tras una breve estancia en la que se dedicó a estudiar el chino, fue nombrado párroco de Ta-koo-toun, donde continuó el aprendizaje del idioma. Luego fue fundador del colegio San Luis en Tientsin, a donde volvería como procurador y director en 1894; pero antes fue director provisional del distrito de Pao-ting-fou, en 1889, y párroco de Si-ho-ing. En Tientsin permaneció desde 1894 hasta 1900, durante el sitio de los Boxers. Al final de 1900 fue llamado por el vicario apostólico de Pekín, el paúl Mons. Pedro María Alfonso Favier, desplazándose a dicha ciudad como vicario general y director de los seminarios menor y mayor de Pé’tang.
En 1905 el superior general de la Congregación de la Misión, P. Antonio Fiat, le nombró Visitador y director de las Hijas de la Caridad de China, lo que le obligaba a trasladarse al sur y aprender la lengua, tan distinta de la del norte, que ya dominaba. Con la división de la provincia de China en el Norte y el Sur, él continuó como visitador de la del Sur hasta su muerte. Dotó a la procuraduría de Shanghai de locales más espaciosos y construyó la hermosa capilla de Kashing, a cuyos seminaristas enseñó a decir misa.
Muere en la casa provincial de Kashing, China, el misionero paúl Claudio María Guilloux, Visitador de China del Sur y director de las Hijas de la Caridad de toda China.







