Ciclo A, Epifanía del Señor (reflexión de Mario Yépez, C.M.)

Francisco Javier Fernández ChentoHomilías y reflexiones, Año ALeave a Comment

CREDITS
Author: .
Estimated Reading Time:

Epifanía significa «manifestación» o «revelación» y, está  solemnidad, está relacionada con la visita de los Magos de Oriente que nos narra el evangelio de Mateo. Si bien es cierto, el pueblo judío es el heredero de las promesas del Dios de Israel, la salvación no puede estar restringida a un único pueblo. De esta manera, ya desde pequeño es preciso subrayar que Jesús nació para darnos la salvación a todos y por tanto, Israel se convierte en el imán a través del cual  toda la revelación dada en el Antiguo testamento cobra su verdadero sentido en Jesús y la Nueva Alianza. Incluso, ya en los tiempos posteriores al exilio, como lo narra Isaías, se confiesa la verdad de un Dios único que tiene que ser reconocido por los demás pueblos, quienes peregrinarán para adorar al Dios verdadero. Ya no hay exclusividad sino apertura y Pablo en su exhortación a los efesios lo especifica claramente. Cristo es el revelador del Padre, es quien nos manifiesta la verdad de un Dios que viene a salvarnos. Pero no todos sienten esto como una necesidad sino más bien como una amenaza. Herodes representa la terquedad de quienes no quieren permitir que Jesús reine sino más bien buscan hacer prevalecer sus propios caprichos y su falsa «soberanía». En oposición a ello, los Magos de Oriente, que saben reconocer la necesidad de un rey que pueda unir a las naciones, no teniendo reparo alguno para adorar al Niño Dios. Es el coronamiento del rey de reyes en la humildad de una visita extraordinaria y en la confianza que un Dios ha llegado a manifestarse en plenitud. Llevémosle nuestros regalos,  pero no objetos, sino nuestra propia vida como adhesión a su plan de salvación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *