Bodas de Plata del Colegio San Vicente de ICA (1976)

Francisco Javier Fernández ChentoCongregación de la Misión1 Comment

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Author: F. Ruiz del Campo · Year of first publication: 1979 · Source: Anales españoles, 1976.
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En la hondonada amplia, a 300 kiló­metros al sur de Lima, se asienta un pueblo grande de edificios chicos, co­mo si el calor y el cansancio impidie­ran su crecimiento. Contrasta su am­plitud con lo pequeño del nombre de terminación diminutiva, ICA. Aumenta en habitantes —índice de la explosión demográfica— y se urbaniza respon­diendo con dignidad a los títulos de ciudad, capital de departamento, sede episcopal, centro universitario, cabeza de zona de educación y sede de re­gión. Se nota, al recorrer sus calles, plazas, óvalos y parques, y, al observar sus edificios, que va dejando atrás el aspecto pueblerino muy acentuado en pasadas décadas. Es notorio el pro­greso de Ica.

A esta ciudad de extensas tierras de viñas y algodoneros, hace veinticinco años llegaron tres vicentinos españo­les. Eran Urbano Moral, Javier del Ol­mo y Emiliano Martínez. Murió siendo Provincial de Venezuela el primero. Vive entre nosotros el tercero, actual vicario cooperador y ecónomo de San­to Domingo de Chincha. Javier del Ol­mo cruza actualmente vías férreas y carreteras en plan misioneros las tie­rras de España. Después de aquellos tres, muchos vicentinos, durante Ios cinco lustros, pasaron por el Colegio. Unos volvieron a España, por ejemplo Ángel González, Ángel bermejo y, subiendo Europa, arriba, llegó a Alemania Rogelio Vences, que aquí trabajó como bueno. Los más, por estas tie­rras peruanas siguen trajinando. To­dos ellos han contribuido al logro de estas Bodas de Plata, blancura argen­tina que ha de ser promesa entre las colinas arenosas y el manto verde de la campiña iqueña.

Un proceso se ha desarrollado y na­da mejor —y cómodo y variado— que ceder la vez en ronda de reporteros a los enterrados que en Ica encontré du­rante una breve permanencia en este mes de marzo. Pasé unas preguntas y éstas y su contestación son las siguien­tes:

 

EMILIANO MARTINEZ

—En los ya numerosos años de estancia en esta zona americana, sólo una vez que yo recuerde tuvimos un mismo destino. En 1950, Juntos estu­vimos en el Seminario de Sucre (Bo­livia). Con el padre Manuel Caneiro salí, en Junto del siguiente año, camino al Perú. Manuel se quedó en Miraflores, donde de nuevo lo encuentro, y yo fui para Tarma. Tú ¿cuándo saliste de Bolivia y a qué ciudad de Perú?

—Resulta que eres uno de los tres fundadores de esta comunidad de Ica. ¿No podrías relacionarnos algo de aque­llos años, los primeros de estos vein­ticinco, los sacerdotes que iban incor­porándose a la comunidad, dónde era la pensión y la residencia, el colegio y los primeros pasos para la construc­ción?

—Llegamos el P. Urbano Moral, el P. Javier del Olmo y un servidor para comenzar las clases de este colegio San Vicente. Como no teníamos nada, todo lo dejamos a la divina Providen­cia. Si vinimos a Ica fue obedeciendo órdenes de los superiores como en to­dos los demás destinos, incluso ve­nir a América. Y en América, Bolivia 1938, Chile 1941, de nuevo a Bolivia desde 1949 hasta el 1951 en que comen­zamos en Ica.

En Ica, la familia Malatesta nos abrieron las puertas de su casa y nos ayudaron en todo. La señora María, que estaba de luto por la muerte de su esposo don Alfredo, nos recibió co­mo hijos, dándonos casa, comida, aten­ciones. Lo mismo sus hijos, especial­mente la señora Rosa y Maruja que vivían continuamente en la casa. Con todos ellos formamos una comunidad mixta. Cuando llegó el P. Ojea a pasar la visita al Perú en 1951, en el mes de mayo, aquí nos encontró y aquí se hospedó.

Como no teníamos ni cuatro paredes para comenzar el Colegio, ni facilidad de alquilar algún local, todo lo arre­gló la señora María proporcionándonos una casita que ocupaba el administra­dor de la finca San José. Se pintó y arreglada en pocos días, comenzamos las clases. Después de una misa en la Catedral celebrada por Mons. Francis­co Rubén Berroa, con asistencia de pa­dres de familia y alumnos, nos trasla­damos al lugar que iba a ser Colegio San Vicente y cantando el Himno Na­cional, se hablaron unas palabras de inauguración del pequeño colegio en un lugar llamado «Centeno», propiedad de la familia Malatesta. Como no te­níamos casi nada, aunque el grupo de alumnos era pequeño, hubo que apu­rar al carpintero para que en unos días nos entregara algunas sillas y carpetas, venciendo muchas dificulta­des, pudimos seguir adelante. Se pensó en los planos del futuro colegio, que al año siguiente, con la venida del P. Timoteo Ibarlucea, como director y Procurador Provincial, se pudo co­menzar a edificar el nuevo colegio a fi­nes de 1952 hasta que durante varios años, y en diferentes etapas, se ha po­dido llegar a terminar.

—Recuerdo que en los años de es­tudiante en Cuenca te gustaba la fila­telia al servicio de las Misiones y que en Pamplona, el ahora Mons. Goiburu tenía amistad con nosotros y deseos de orientarnos hacia el espíritu y la colaboración misionales. Aquí en este colegio «San Vicente» de Ica, ¿qué se ha hecho y qué intervenciones se han tenido respecto a las misiones?

—En los seis primeros años del Co­legio, que son los que pasé en Ica, to­dos los años se hacía propaganda de las Misiones y se repartían algunas al­cancías y algo se hacía para desper­tar el aprecio por los misioneros y misiones y reunir alguna ayuda que se enviaba a Lima, de donde nos envia­ban la propaganda.

Conviene añadir que a los Padres del Colegio se confió a veces lo refe­rente a la propaganda misional en la ciudad. Entre mis recuerdos, guardo

El rostro emocionado, la voz atiplada y las palabras rápidas del espigado Rogelio Vences contando lo que a este respecto hizo en Ica en alguna ocasión.

Cierra el Padre Emiliano su intervención añadiendo gustoso:

No me preguntas nada sobre plan­tas, flores y jardines y tú sabes que siempre me ha encantado ese hobby. Este terreno del colegio era una tie­rra de cultivo sin árboles y ahora tú verás qué paraíso tenemos donde estar y pasear y bendecir a Dios.

Ante estas palabras, no me cabe sino hacer de notario público constatando que son pura verdad. ¡Hermosa huella envidiable del paso de mi antiguo con­discípulo de carrera y que lo procla­man Miraflores, Orrantia, Chincha y antes, !cal

 

MANUEL MOVILLA

Es conciso, monosilábico en sus res­puestas. Al recibir el papel que las contenía, recordando un slogam publi­citario, me dije: Están contestadas co­mo diciendo: esas preguntas no se pre­guntan.

Eres el que más tiempo llevas aquí en Ica. ¿Cuántos años estás aquí?

—Veinte años.

—¿Qué oficios has tenido?

—Profesor, secretario y chófer.

¿Desde cuándo se comenzó el ser­vicio de movilidad en ómnibus de propiedad del colegio?

Desde el año 1952.

¿La huerta y la granja han contribuido mucho bien económico del colegio?

Si han contribuido y siguen contribuyendo.

 

GENEROSO BLANCO

—¿No estuviste antes en la parro­quia de Chincha?

—Sí, un año, 6 mayo 1962 a 27 de mayo de 1963.

—Estoy enterado de tu afición por la estadística y la anécdota de esta co­munidad. ¿Me podrías indicar el total de misioneros que han estado aquí en los veinticinco años? ¿Cuáles son los que estuvieron un solo año o menos y cuáles son los que han estado más de diez?

—Han pasado 35 miembros de la Congregación de la Misión. Han esta­do menos de un año: Julián Alonso, Fausto Berton, Julio C. Bohórquez y Alberto Cardeñoso. Han estado un año: Francisco Hernández, Urbano Moral y José Riera. Más de diez años estuvie­ron: Jesús Esparza, 22 años; Manuel Movilla, 20; Angel Bermejo, 16; Jesús Senovilla, 13; Generoso Blanco, 13; Anastasio García, 13; Pedro Méndez, 11; Antonio Ulibarrena 11, y Eladio Díez 10.

¿Qué aportes para los laboratorios y la biblioteca se deben al P. Bermejo?

Yo no estoy enterado de todo. Puedo decir que gracias a él hemos tenido un Micro-Volkswagen, máquina de cine, algún microscopio, telescopio… Li­bros: Colección Austral, casi completa. Premios: Nóbel, Nadal, Planeta, Poli­cer. Enciclopedia Durival, Colección de libros de turismo de España. Historia de España y América (Menéndez Pidal, Enciclopedia). Colección de libros de espiritualidad y pastoral.

—¿Crees que ha habido continuidad y evolución en el Colegio?

—Si bien como continuidad que per­manezca alguno de los antiguos, sí. Ha habido evolución, porque si no, dadas las actuales circunstancias, ya no sub­sistiríamos.

Además de profesor del colegio eres párroco de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. ¿No podrías decir­nos algo de la historia de esta parroquia?

Comienza en 1956, siendo primer párroco el P. Timoteo. Su nombre: Nuestra Señora de la Medalla Milagro­sa. Segundo párroco: Padre Gregorio Vidaurre (1959-1963). Tercer párroco: Padre Blanco.

—¿Cuál es el movimiento parroquial: centros de culto, horario de misas, número de feligreses, labor catequís­tica?

—Centros de culto diario: San Joa­quín, Comatrana y Colegio. Dominical: Además de los indicados, Huacachina y Hacienda S. José. Centros de culto extraordinario: Los Juárez, Santa Ro­sa…

En los domingos tenemos cinco mi­sas: tres en la mañana y dos por la tarde. Los sábados se tiene catecismo por la tarde en Comatrana.

La extensión de esta parroquia es grande y entre las familias de los dis­tintos poblados el número de feligre­ses alcanza quizá a los seis mil.

—¿Se hará, como en el plano primi­tivo se plasmó, un nuevo edificio co­mo centro-sede de la parroquia?

—Doctores tiene la Congregación, co­mo el Provincial, que le respondan.

—¿Cuál ha sido la parte del colegio en los movimientos apostólicos dioce­sanos?

—El Colegio ha colaborado en dis­tintos movimientos de apostolado: Cur­sillos de Cristiandad, Palestra, Movi­miento Familiar Cristiano, Damas de la Caridad.

—¿Qué grabaciones se hicieron cuan­do hubo rondalla?

—La Tuna solamente grabó un dis­co, L. P.

 

ANTONIO ULIBARRENA

—Recuerdo que durante los años 1962 a 1965, por el mes de enero se­guíamos cursos vacaciones en la Uni­versidad Católica de Lima ¿Terminas­te aquel ciclo de estudios? ¿A qué comunidad pertenecías?

—No los terminé. Solamente hice dos veranos. Fui operado de la vista y me retiré. Pertenecía a la comunidad de Canta.

—¿Quiénes de esta comunidad ique­ña asistían a dichos ciclos vacaciona­les? ¿Cuántos de aquellos están actual­mente en este colegio?

Los Padres Vicente, Temprado, Anastasio. No sé quién más. Solamente está el P. César Peleteiro que cuando los cursos era de Chiclayo.

En 1974, una delegación deportiva de San Vicente de Ica se desplazó a Tarma para tener amistosos encuen­tros de basquet y de fútbol. ¿Cuál ha sido el movimiento deportivo de este colegio?

—Bastante superación en basquet y sobre todo en natación.

—¿Cuál ha sido tu actuación en el movimiento familiar cristiano en Ica?

Luchar porque desaparezca el cla­sismo dentro del M.F.C. y tratar de conseguir la autenticidad en su vida de familia. No siempre lo han conseguido. No me he preocupado mucho que au­mente en número. Actualmente, como toda la Iglesia, está en crisis.

 

JOSE MARIA ALFONSO LOYOLA

—Recuerdo que en noviembre de 1965 llegasteis de España al Perú tú y el padre Francisco Domingo. ¿Cuál ha sido tu vida en el Perú?

—Seis de noviembre de 1965 a 19 de marzo de 1966, en Surquillo, encargado de la Urbanización de San Juan de Mi­raflores. 19 marzo 1966 a 19 marzo 1967 en Miraflores. Parque Central. 19 mar­zo 1967 a 8 abril 1968 en Chiclayo. 8 de abril 1968 hasta el presente, en Ica.

—En el colegio has montado, de un modo admirable, la Oficina del Depar­tamento Sico-pedagógico. ¿Cuántas fi­chas tiene? ¿Cómo funciona? ¿Cuáles son las ventajas? ¿Nos podrías contar algo que nos pueda Interesar?

—El departamento es exactamente: «Dpto. de Psicopedagogía y Estadísti­ca». En el aspecto sicopedagógico más que la cantidad de las fichas hemos de fijarnos en su calidad; las fichas son completísimas pero irrellenables por­que superan con mucho las posibili­dades.

Su utilidad, de hecho, ha sido nula: jamás nadie las usó para nada; jamás nadie, incluyendo los entendidos, co­laboró para mejorarlas.

En el aspecto estadístico, cumple un papel informativo muy interesante. Funciona sólo en aquello que es es­trictamente necesario.

El departamento como tal ha deja­do de funcionar desde 1975 por falta de presupuesto.

 

JOSE RODENAS

Llegamos al más joven de los vicen­tinos del Colegio.

—En 1972 te conocí en Baracaldo, vicario cooperador de una parroquia de barrio, Remar. ¿Cuál ha sido tu vida desde entonces hasta ahora?

—Llegué al aeropuerto Jorge Chaves el 14 de octubre de 1972. Y el 21 del mismo mes me encontraba en Villa María del Triunfo tomando contacto con el pueblo peruano. Pero hacia el 30 de marzo de 1973, dada tu ausencia, me enviaron a la Urbanización de San Juan de Miraflores. Allí estuve un año y francamente me encontraba muy fe­liz entre mis feligreses. Había mucho que hacer y formaba parte de una co­munidad muy hermanada. Pero…

—¿A quién viniste a sustituir aquí y cuáles son tus ocupaciones?

—De allí fue enviado a Ica. Las pa­rroquias jóvenes, ¿no son campo para los jóvenes? La verdad, no sé a quién vine a sustituir a Ica y tampoco si ha­cía falta acá. El primer año tuve pocas clases y me encontraba fuera de sitio. En el Colegio, mis ocupaciones actual­mente son las que pueda tener un pro­fesor normal. Dar clases, hablar, con­versar con los alumnos, y, tal vez, por­que la verdad uno no la ve, hacer un poco de labor sacerdotal a través de las clases de religión, tutoría de al­gún año, etc.

En el primer año en Ica tomé con­tacto con el M. F. C. y asistí normal­mente a sus reuniones. Pero el año pasado abandoné el M. F. C.

Y ¿qué más? La ayuda que puedo proporcionarle al párroco en la cate­quesis dominical de San Joaquín.

—Sabemos que uno de los reclamos de los obispos del Perú en el docu­mento de «Evangelización» es la aten­ción espiritual a la juventud. ¿Qué se ha hecho y qué se hace al respecto en este colegio?

—Atención espiritual a la juventud en el colegio. Algo se hace a través del trato personal con los alumnos.

 

CESAR PELETEIRO, DIRECTOR DEL COLEGIO

—Eres el último en incorporarte a la actual comunidad y has venido como director y superior. En el pasado año, ¿cuántos componíais la comunidad y cuál fue la distribución de labores?

En 1975 los miembros de esta co­munidad éramos ocho:

P. Peleteiro, Superior y Director. P. Díez, Secretario general.

P. Antonio, Director de Estudios y Disciplina.

P. Blanco, la Parroquia, aunque tam­bién tomó sus vacaciones en Es­paña.

P. Monedero, Profesor y Procurador. P. Alfonso Loyola, Profesor y Depar­tamento de Psicopedagogía.

P. Ródenas, Profesor y encargado de actuaciones.

Hno. Movilla, chófer, supervisor de ómnibus y encargado de la huer­ta.

En Surquillo, una populosa parro­quia, hay un colegio en el que durante varios años fuiste director. Allí el co­legio, los colegios, el diurno y el noc­turno, son como extensión de la obra parroquial. Fue primero la parroquia. Aquí, primero fue el colegio. ¿Por qué y para qué la parroquia?

Esta parte cercana al colegio no tenía atención parroquial ninguna, por otra parte es una zona popular muy pobre, muy de acuerdo con el espíritu vicentino. Por estas circunstancias na­ció la Parroquia de la Milagrosa.

Entre nosotros ahora se habla del carisma vicenciano y de identidad. ¿Es­te colegio, la parroquia y la colabora­ción a la diócesis están en línea con el carisma vicenciano y nuestra identi­dad congregacional?

Bueno, hay opiniones para todo. El colegio es de clase pobre y media. La parroquia es de clase muy pobre. La diócesis es toda ella rural si ex­ceptuamos la ciudad de Ica. Por tan­to, si queremos que nuestra obra sea vicentina, aquí tiene todas las posibi­lidades para serlo.

Para terminar, desde la cima de responsabilidad que ocupas en una mi­rada panorámica retrospectiva, ¿qué rasgos descuellan en estos 25 años, qué sacerdotes han tenido mayor influen­cia, cuántas promociones han salido y qué profesiones han logrado algunos?

—Los rasgos que yo veo descollar en estos veinticinco arios son: un gran ca­riño de Ica por el colegio y por el trabajo realizado; la formación que se ha dado, intelectual y religiosa, a to­dos los que han pasado por estas au­las; el número notable de profesiona­les que han pasado por el colegio. Pre­cisamente este es un trabajo que va­mos a comenzar en abril, conocer los profesionales que han pasado por es­tas aulas, por eso no te puedo dar aho­ra la cifra ni aproximada.

¿Los padres que más han influido? Todos; pero de una manera especial, los que más años han estado: Timoteo, Vidaurre, Esparza, Díez, Antonio Uliba­rrena, Senovilla, Blanco, etc. Tendría que enumerártelos todos, tú sabes que cada uno tenemos nuestras cualidades y unos se fijan en unas y otros en otras.

—¿Se ha hecho algo por las vocacio­nes vicentinas? ¿Cuánto tiempo duró el internado y la apostólica?

Esta ha sido algunos años la apos­tólica. Mientras duró el internado, un grupo notable lo formaban aquellos jóvenes que decían tener vocación en­tre los que tenemos Asensio y Ramos.

—De los dos jóvenes que aludes, uno, Miguel Ramos, ha dejado los es­tudios de Teología y se ha desligado de la comunidad. El otro se halla en Colombia y ha realizado su incardina­ción a la comunidad. ¡Siquiera uno! Para el futuro, ¿tienes un pronóstico pesimista u optimista?

—¿El futuro? No sabemos cuál será el futuro de los colegios particulares. Sin embargo, aunque no se llena el colegio, tenemos más alumnos que nun­ca. En 1975 fue el año que tuvimos más alumnos en los 24 años, y este año el número ha aumentado. Precisamente este año comenzamos con Co­legio Mixto y para el próximo año creo que podremos aumentar varias seccio­nes. Los padres de familia quieren el Colegio y no desean ni oír que podre­mos retirarnos. Trabajo vicentino po­demos hacerlo, si queremos, hasta ago­tamos. O sea que la perspectiva social y de trabajo que descubro, supera to­dos los optimismos.

Si miramos el futuro del colegio ba­jo la perspectiva nuestra congregacio­nal, ahí no podría darte mi opinión, y si lo hiciese quizá fuese un poco pesi­mista.

—Creo que en las frases finales sub- yace una apreciación realista de falta de interés, desgana, desilusión, poca entrega misionera. ¿No es acaso una manifestación de la crisis por la que atraviesa la Iglesia?

***

Hemos terminado la entrevista con algunos de los protagonistas de las Bo­das de Plata del Colegio. A través de las contestaciones podríamos intentar una concisa historia del Colegio. Es­cogemos algunos puntos.

 

ALUMNOS Y PROMOCIONES

1951. Comienzo del colegio con cua­renta alumnos de primaria. El libro de matrícula se abre con Carlos Ma­latesta Spalding, nieto de los funda­dores. Eran niños de segundo, tercero y cuarto. Pero ante el P. Silvestre Ojea, Provincial de. Madrid aquí de visita, importunaron para que se admitiera a niños de primer año. Se hizo. Jorge W. James Malatesta Spalding, de siete años, abre la lista. ¡Así los dos herma­nos estudian en el mismo colegio! Es­taban satisfechos los escolares asegu­rando que los profesores, asientos y material escolar eran mejores que en los centros de donde procedían. Algu­no contaba que en su escuela anterior, la profesora colocaba en el aula a los alumnos en columna de cinco. Los pri­meros, en sus piernas, apoyaban sus cuadernos. Los de la segunda fila apoyaban los cuadernos en las espaldas de los de la primera, los de la tercera sobre los de la segunda y así hasta terminar.

En 1952 se matriculan para los cin­co años de primaria con un total de 75. La curva de los matriculados tiene naturalmente sus variantes. En 1966 son 301, cifra que va ascendiendo lentamente, y en 1975 llegan a 361.

El curso de Transición comienza en 1953 y Jardín en 1958.

La secundaria comenzó en 1953 con 14 alumnos. Año tras año se van au­mentando cursos y alumnos de modo que en 1957 se tiene completa la media con 125 alumnos, cantidad que se du­plica ya que en 1975 los matriculados son 270.

La primera promoción se realiza en 1957 con once alumnos. En 1958 son catorce. Se van acrecentando los ingresados y en 1975 son promovidos 57 jóvenes.

Son 19 promociones hasta el presen­te con un total de 618.

El avance en número de cursos y de alumnos es notorio. Por lo que se refiere a la capacidad del profesorado, a la mejora del edificio, al material escolar, a los patios, gimnasio y jue­gos no tiene que envidiar a ningún otro colegio y por esto adquiere pres­tigio en la ciudad y poblaciones cer­canas.

La reforma de la educación fue acep­tada acomodándose a las exigencias. Este año de 1976 comienza un curso mixto y se tiene hasta el quinto grado la reforma. Es curioso observar que en este plantel se ha de tener la Edu­cación Inicial y los nueve grados de la Educación Básica Regular. La nove­dad atrayente es la piscina al servicio de los escolares y que contribuye a que se aumente el alumnado.

 

RELACION DE DIRECTORES DEL COLEGIO

«Rvdo. P. Urbano Moral, hombre de una profunda y extensa cultura, for­mado en la Universidad de Madrid y cursos de perfeccionamiento en Alema­nia. Dirigió el colegio durante el año 1951, el primero de su funcionamiento.

Rvdo. P. Timoteo Ibarlucea Azpiroz, de exquisita sensibilidad artística y ar­doroso dinamismo, fue el que llevó adelante la construcción del nuevo lo­cal. Ejerció la dirección desde 1952 hasta 1958.

Rvdo. P. Gregorio Vidaurre Galdea­no, con su profundo valor humano de­jó huellas profundas en la formación del alma de sus alumnos. Director de 1959 a 1964.

Rvdo. P. Jesús Esparza Vidán ejerció la dirección del colegio en los años de 1965 a 1970.»

Este apartado es una transcripción de una nota de archivo firmada por el Padre Esparza con fecha 25 de julio de 1971.

Posterior a esta fecha fueron directo­res el P. Senovilla que en 1972 se fue a España sin volver a formar parte del Colegio y el P. Javier del Olmo quien definitivamente toma en 1974 el avión rumbo a la madre patria. Es cho­cante. Por Ica comenzó su periplo pe­ruano y 23 años después, siendo direc­tor del colegio cuyos comienzos vio, se aleja del Perú.

 

CONCLUSION

Se dice que actualmente son 25.000 los españoles que trabajan apostólica­mente en Latinoamérica. Uno de esos centros, el Colegio San Vicente de Ica. En este año de 1976 cumple sus Bo­das de Plata. ¡Que ni desde el cielo, que ni desde España, falte la ayuda necesaria para proseguir!

One Comment on “Bodas de Plata del Colegio San Vicente de ICA (1976)”

  1. Saludos con mucho cariño a todos los vicentinos que conozco , abrazo fuerte, gracias por todo lo que aprendí y les deseo lo mejor , nos veremos , abrazo de nuevo.

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