P. Antonio Jordana. Natural de Calaf (Barcelona), fue bautizado el 21 de septiembre de 1748. Admitido en la Congregación a 17 de abril de 1765. Hizo los votos dos años adelante, el 29 de dicho mes. Salió para la casa de Guisona en abril de 1773; de allí pasó, tres años más tarde, a Barbastro; en 1784 a Mallorca y en 1788 a Barcelona, donde terminó sus días el 20 de junio de 1814. Fue un sujeto muy fervoroso y ejercitado en las misiones y demás funciones de la Congregación. Había sido superior de la casa de Guisona, la que gobernó con regularidad. Allí le envistió el mal apoplético a los cuarenta y seis años de su edad y le duró los veinte restantes de su vida, haciéndole padecer grandes dolores, sin poder hablar ni andar, sino con muletas, todo lo que sobrellevó no sólo con paciencia, sino aun con mucha alegría y con una paz inalterable. Al fin murió de repente, y, según se cree, de alegría por haber vuelto ya el Visitador, que a causa de la guerra de la Independencia se había retirado a Mallorca con otros muchos Misioneros.
Antonio Jordana







