Antoine Imbert, nació en Lyon, en 1753, el día de la fiesta de san Vicente de Paúl.
Colocado en Valfleury, se encargó allí de los retiros. Sus tres cohermanos de Valfleury rehusaron el juramento; él no tuvo el valor de seguir su ejemplo. «La defección del Sr. Imbert, escribe el abate Salesse, contrastaba con estos ejemplos de fidelidad a Cristo. Nuestra Señora de Valfleury no le podía aguantar. Ella abrió los ojos del pobre juramentado. Y él que durante su vida de misionero había sido el gran predicador de la penitencia, entró en los sentimientos de arrepentimiento que inspiraba a los demás con tanta elocuencia. Para reparar su falta, se retractó públicamente. Retractarse era condenarse a muerte. Hacia el final de 1793, el Sr. Imbert fue detenido en Saint-Chamond, a donde se había retirado, y conducido a Feurs. Allí fue ejecutado por las órdenes del procónsul Javogue».
Desde 1824, se eleva un monumento expiatorio y recuerda la memoria de los numerosos mártires que fueron ejecutados en aquel lugar.
SOURCES. – Guillon, les Martyrs de la foi, t. III, p. 331; — Salesse, Histoire du pèlerinage et du sanctuaire de Notre-Dame de Valfleury.







