Acercándonos al libro de los Hechos de los Apóstoles (01)

Francisco Javier Fernández ChentoFormación CristianaLeave a Comment

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Author: Mario Yépez Barrientos, C.M. · Year of first publication: 2014 · Source: Web Congregación de la Misión en Perú.
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Cuestiones en torno al contexto del libro de los Hechos.

pentecostesLa Liturgia en el tiempo de Pascua nos invita a escuchar como primera lectura los primeros capítulos del libro de los Hechos de los apóstoles, puesto que nos presenta el anuncio de la Buena Noticia de la muerte y resurrección del Señor en boca de los apóstoles, y nos propone cómo debemos vivir los cristianos de todas las épocas a la luz de la vida de la primera comunidad cristiana. Esto nos habla de la importancia que tuvo este escrito en los primeros tiempos de la Iglesia y que ha trascendido como lo vemos en la liturgia. De esta forma, el tiempo pascual es a la vez tiempo del Espíritu, con lo cual desde la visión de su autor, Lucas, completa así su visión de la historia salvífica narrándonos la acción del Espíritu Santo en la comunidad cristiana.

Este escrito del Nuevo Testamento, es la segunda obra de Lucas, el mismo que escribió el tercer evangelio, pero sin duda es una obra particular, que recoge al estilo de las antiguas «monografías históricas», aunque como bien sabemos, estos escritos interpretaban ya los acontecimientos históricos, con lo cual, no se preocupaban tanto de presentar a modo de crónica los sucesos, sino más bien, motivar en la reflexión acerca del sentido de tales hechos. Es probable que Lucas no haya tenido la intención de hacer dos obras desde un comienzo, sino más bien, elaboró este último escrito como continuación del evangelio un corto tiempo después de la redacción del evangelio. La facilidad de lograr esto responde a su genial capacidad literaria demostrada en el propio evangelio, además de su conocimiento de las tradiciones del judaísmo y su clara adaptación al mundo grecorromano.

El título que conocemos de esta obra probablemente fue añadido después para darle cierta atención a las «praxis (acciones) de los apóstoles» después de la resurrección del Señor, pero sin duda, el actor principal de esta obra es el Espíritu Santo.

Probablemente este escrito haya sido elaborado en alguna ciudad importante del Imperio romano fuera de Palestina, pero Lucas ha podido recoger diversas tradiciones, sea en relación a la comunidad cristiana en Jerusalén, las de los «helenos» de la diáspora, de la misma comunidad antioquena, de algún itinerario de viajes de Pablo, etc. Como vemos es una obra con muchas posibles fuentes pero Lucas sabiamente las ha complementado, y por ello cuando nos acerquemos a este texto (especialmente los discursos) deberíamos pensar más desde el autor, Lucas, que desde los datos estrictamente históricos acerca tales personajes que encontramos como Pedro, Pablo, Esteban y otros.

Estamos pues en un intento de unificar los diversos criterios de interpretación acerca del acontecimiento Jesucristo desde el planteamiento de un ideal comunitario que tiempo después se alcanzaría mediante la Gran Iglesia, es decir, la unificación de las tradiciones más fundamentales como fueron la «petrina» (de Pedro) y la «paulina» (de Pablo) junto a otras un tanto marginales (como pudo ser la «joánica», de Juan).

Finalmente, una manera práctica para estructurar el texto de los Hechos (hay otras aproximaciones válidas) es seguir el itinerario misionero trazado en Hch 1,8: constitución de los Doce (Cap. 1); actividad en Jerusalén (Cap. 2-5); proyección hacia Judea y Samaria – Antioquía (Cap. 6-12), acción misionera hacia los confines de la tierra – Roma (Cap. 13-28).

Cuestiones a tener en cuenta

  • Los sucesos que se narran en los Hechos de los apóstoles corresponden a la primera generación de cristianos, es decir, aquella generación que estuvo cerca de Jesús y de los apóstoles, siendo testigos directos de la primera evangelización y la constitución de las comunidades primitivas tanto en Jerusalén como en la zona costera de Palestina (antigua Fenicia y Samaria) hacia el norte (Cesarea y Antioquía) y la posterior difusión hacia la zona de Asia Menor y Grecia con Pablo.
  • Pero Lucas y su obra se sitúan en la segunda generación de cristianos quienes sufren la pérdida de los apóstoles y la terrible decepción judía ante la destrucción de Jerusalén el año 70 por los Son, más bien, los receptores de los primeros escritos cristianos que reflejan el afán de afianzar la identidad propia de esta generación posterior a los tiempos de fundación.
  • La visión del cristianismo como grupo que busca su identidad se convierte en la gran motivación de este escrito justamente por el contexto que se ha La idealización de la comunidad que plantea Hechos de los apóstoles propone delimitar los puntos de encuentro entre las diversas concepciones en torno al cristianismo, con lo cual se va encaminando hacia la unidad en la diversidad. Por eso es importante valorar el proceso de adaptación de una cultura semítica (la judía) en el horizonte de la evangelización del mundo pagano (cultura grecorromana) con la impronta de la fe en Jesucristo.
  • Debemos tener en cuenta diversas tradiciones que se fueron conjugando como hemos afirmado anteriormente y con ellos los grupos que conformaban el entorno de la primitiva comunidad: la tradición de los «Doce» (en Palestina o Jerusalén); la comunidad judeocristiana de Jerusalén (con Santiago el hermano del Señor); la comunidad de judeocristianos de la diáspora (los helenos que vivían en Jerusalén con Esteban y los diáconos; y que luego se extendieron con Pablo y Bernabé); los judeocristianos de Jope, Cesarea y Antioquía (con la tradición de Pedro); los «temerosos de Dios» (paganos admiradores del judaísmo); las comunidades paulinas (Pablo) y algún diario de los viajes de Pablo (sección de «nosotros» en Hechos). Como vemos estamos ante la reconstrucción de un pasado para el afianzamiento del presente de la segunda generación de cristianos.

Creo que con estos elementos podemos adentrarnos poco a poco a la lectura de los Hechos de los apóstoles, una invitación a meditar acerca de nuestros orígenes y desde el afianzamiento de nuestra identidad continuar la obra misionera de la Iglesia.

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