Cristo, nuestra salvación
Dios, en Cristo, se hace don, regalo, gratuidad. Es el Hijo enviado por el Padre, amor ofrecido, misericordia entregada, salvación adquirida y ofrecida. Dios, en Cristo, se hace luz que ilumina el camino de la vida, camino que Él mismo recorre hacia la gran liberación. Cristo es la Verdad revelada del Padre, verdad asumida, verdad vivida, verdad entregada para que nosotros tengamos vida.
Cristo es ofrenda, sacrificio, holocausto de amor agradable al Padre para que todo aquel que lo siga, crea en Él, tome su luz, viva su verdad y se ofrezca con Él al Padre, y posea la vida eterna. ¿Son tus palabras y tus obras luz de Cristo para tu vida y para la vida de tus hermanos? ¿Son luz que iluminan y señalan el camino que conduce a la casa del Padre? ¿Vives la verdad revelada, eres manifestación de Cristo en tu vida de esposo, de padre, de hijo, de hermano, de enamorado? ¿Es Cristo la luz que ilumina tu vida de empresario, de obrero, de gobernante, de agente constructor del Reino de Dios?
¿Eres amor vivido y entregado a Dios y a los hermanos a la luz de la verdad que te proyecta y te entrega a Cristo?
Fue necesario que el Padre enviara a su Hijo. Fue necesario que Cristo aceptara entregarse por amor hasta el sacrificio total para que nosotros tengamos vida. ¿Qué esperas? ¿Es que Cristo puede darte más? ¿Alguien en tu vida te ha demostrado tanto amor? Ahora es Él el que espera tu respuesta, el que necesita tu amor, el que te pide tu compromiso de fidelidad si quieres la Vida para ti y tus hermanos. ¿Qué le respondes? ¿Qué le dices a tantos hombres que necesitan ver la Luz y descubrir la Verdad para sus vidas? ¿Eres evangelio, palabra y vida, testigo fiel del amor de Cristo derramado en tu corazón? Tú también has elegido, consagrado y enviado por el Padre para ser testigo y testimonio de Cristo y gracias a ti encontremos, aceptemos y compartamos la Salvación que el mismo Cristo ha logrado para nosotros. Sé luz, verdad y amor y tus obras proclamarán las maravillas de un Dios que nos ama.







