Transformados por la victoria del Señor sobre el mal

Francisco Javier Fernández ChentoFormación CristianaLeave a Comment

CREDITS
Author: Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias · Year of first publication: 2012.
Estimated Reading Time:

Lecturas

  • Ex 23,1-9 No te inclines a hacer el mal, aunque la mayoría lo haga
  • Sal 1 Dichoso el que se complace en la ley del Señor
  • Rm 12,17-21 Vence al mal a fuerza de bien
  • Mt 4,1-11 Al Señor tu Dios adorarás y sólo a él darás culto

Comentario

En Jesús aprendemos lo que realmente significa la palabra ‘victoria’ para los seres humanos, es decir, la felicidad de compartir el amor de Dios, superando con Él todo lo que nos separa unos de otros. Se trata de participar en la victoria de Cristo sobre las fuerzas destructivas que corrompen la humanidad y toda la creación divina. En Jesús podemos compartir una nueva vida que nos llama a luchar contra el mal de nuestro mundo con renovada confianza y encontrar nuestra alegría en lo que es bueno.

Las palabras del antiguo Testamento advierten categóricamente contra la participación en el mal y la injusticia. La actitud de la mayoría no puede en ningún caso servir de excusa. Ni el número ni otras situaciones de la vida permiten a la persona hacer el mal.

El salmo 1 llama la atención no sólo de la necesidad de observar los mandamientos, sino especialmente sobre las alegrías que produce. El que ama la ley del Señor sobre todas las cosas es feliz y bendito. La palabra de Dios es guía segura en la adversidad y constituye el cumplimiento de la sabiduría humana. El que medita la palabra de Dios día y noche puede llevar una vida muy fructífera por el bien de los demás.

Las amonestaciones del Apóstol nos invitan a vencer el mal con el bien. Sólo el bien puede interrumpir la interminable espiral de odio y el deseo humano de venganza. En la lucha por el bien, no todo depende de los seres humanos. El apóstol Pablo pide todo lo posible para mantener la paz con los demás. Entiende que nuestra lucha continua contra nuestros instintos de perjudicar a quienes nos han hecho mal. Pero Pablo nos llama a superar estos sentimientos destructivos. Hacer el bien es una manera eficaz de luchar contra el mal entre nosotros.

La lectura del Evangelio describe la lucha del Hijo de Dios contra Satanás, personificando el mal. La victoria de Jesús sobre las tentaciones en el desierto se cumple en su obediencia al Padre, que lo lleva a la Cruz. La resurrección del Salvador confirma que aquí la bondad de Dios en última instancia gana: el amor supera a la muerte. ¡El Señor resucitado está cerca! Él nos acompaña en nuestras luchas contra la tentación y el pecado en el mundo. Su presencia llama a los cristianos a actuar juntos por el bien.

El escándalo viene porque en nuestras divisiones no podemos ser lo suficientemente fuertes para luchar contra los males de nuestro tiempo. Unidos en Cristo y regocijándonos en su ley de amor estamos llamados a compartir su misión de llevar esperanza a los lugares de la injusticia, del odio y de la desesperación.

Oración

Señor Jesucristo, te damos gracias por tu victoria sobre el mal y las divisiones. Te alabamos por tu sacrificio y por tu resurrección que ha vencido la muerte. Ayúdanos en nuestra lucha cotidiana contra toda adversidad. Que el Espíritu Santo nos dé fuerza y sabiduría para que podamos superar el mal con el bien y la división con la reconciliación. Amén.

Preguntas para la reflexión

  1. ¿Dónde vemos el mal en nuestras propias vidas?
  2. ¿En qué forma puede nuestra fe en Cristo ayudarnos a superar el mal y al Maligno?
  3. ¿Qué podemos aprender de las situaciones en nuestra comunidad donde la división ha dado paso a la reconciliación?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *