Luisa de Marillac, Carta 0513: A mi querida Sor Cecilia

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Hija de la Caridad, sierva de los pobres enfermos

Angers

Hoy, 2 de noviembre de 16551

Mi querida hermana:2

Quizá ha sabido usted ya el fallecimiento del señor Le Gros.3 Temo que su enfermedad le haya privado a usted del honor de verle e impedido el consuelo y ayuda que esperaba recibir de él. La divina Providencia lo ha creído así conveniente, querida Hermana, y por su bondad le devuelve lo que había perdido enviándole al señor Berthe4 en quien podrá tener igual confianza que ha tenido en todos los demás, puesto que es nuestro muy Honorable Padre quien se lo envía. Dé a nuestras Hermanas la seguridad de que pueden hablarle con toda libertad; tengo la suerte de conocerle y puedo asegurarles la gran caridad que tiene, así como la bondad y celo por el bien y adelanto en la virtud de nuestras Hermanas, en todo cuanto puede ayudarlas.

Por el amor de Dios, no se preocupe ya más por lo que me ha dicho de Sor Isabel;5 es verdad que debía tan sólo diez francos a una muchacha, pero una revendedora llamada Margarita tenía el encargo de devolvérselos. En cuanto a las lancetas, se ha depositado el dinero de buena forma en el cepillo. En nombre de Dios, querida Hermana, no manifieste usted ya más sus sospechas cuando le parece tener motivo para recelar de alguna, y no diga nada a las Hermanas; es ésta una prueba demasiado difícil para una mentalidad de mujer. Puede usted hablar de ello al señor Abad de Vaux, y en sus ausencias largas, al señor Ratier; pero no detenga su juicio en ello, porque corre el riesgo de llegar a la aversión y al escándalo. Ya tendré el honor de escribir a los señores Padres6 en el momento en que podamos enviar Hermanas, pero quisiera que no pidieran ustedes más que las estrictamente necesarias, porque tenemos el compromiso de enviarlas a muchos otros sitios, aunque a las necesidades de Angers les daremos siempre preferencia. Salude a todas nuestras queridas Hermanas, especialmente a la enferma, y dígales que les ruego me escriban todas, pero una tras otra, para que pueda contestarlas recordando así bien sus nombres y sus personas. Me encomiendo a las oraciones de todas y soy de toda esa querida Compañía, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde hermana y servidora.

P.D. Queridas Hermanas, les ruego que saluden respetuosamente de mi parte al señor Abad y al señor Ratier.

  1. C. 513 Rc 3 lt 460. Carta autógrafa.
  2. Cecilia Angiboust (ver C. 36, n. 2).
  3. El señor Le Gros (1614-1655) entró en la Congregación de la Misión en 1644. Pasó en París los primeros años, fue enviado a Richelieu en 1652. En 1655, el señor Vicente le envió a visitar las casas. Cayó enfermo en Montauban y murió el 7 de noviembre de 1655.
  4. El señor Berthe (ver C. 281, n. 3).
  5. Isabel Brocard (ver C. 273, n. 3).
  6. Los Padres de los Pobres o Administradores del Hospital.

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