Luisa de Marillac, Carta 0450: Al señor Abad de Vaux

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

CREDITS
Author: Luisa de Marillac .
Estimated Reading Time:

(diciembre de 1653)1

Señor:

Mucho tiempo después de su fecha he recibido la carta que me ha hecho usted el honor de escribirme por orden del señor Obispo de Angers, la que me serviría de singular consuelo si estuviéramos en condiciones de obedecer a sus voluntades y contribuir a sus santos propósitos al presente. Pero he de decirle con toda libertad, puesto que tiene usted la bondad de permitírmelo en toda ocasión, que el envío a Nantes de cinco Hermanas y dos a Hennebont, más otras seis que la Reina ha pedido para las necesidades de 1. Las Hermanas habían ido a Châlons y a Sainte-Menehould, a petición de la Reina, para atender a las víctimas de la guerra.Sainte-Menehould 1 nos ha colocado en la impotencia de hacerlo, además de que antes tendremos que servir a cuatro lugares en los que no ha quedado más que una Hermana sola, y atender a otros cuatro con los que nos hemos comprometido hace más de seis meses y trataremos de hacerlo lo más pronto que podamos; después, señor, no dejaré de comunicarme con usted antes de comprometernos con nadie más; entre tanto, espero que Dios nos concederá la gracia de que se vayan formando las recién llegadas. Mucho me alegraría de que la señorita Chevalier2 tuviese la dicha de ser apta, pero me parece que no va a poder acomodarse al clima de París ni sus alrededores. Siento que no hayamos podido conocer la opinión que su caridad se habría formado de ella si hubiera podido hablarle más. A ella le costará mucho resolverse a regresar ahí si es que hay que llegar a ello como mucho me temo. Alabo a Dios y le doy gracias por todo lo bueno que se aprecia en nuestra última Hermana de Angers.

Espero que su bondad continuará derramando en ella sus gracias así como sus bendiciones sobre la caritativa dirección de usted, que le agradezco humildemente lo mismo que el cuidado que ha tenido en permitir a nuestras Hermanas que se confiesen con las tres personas que les ha nombrado. Permítame, señor, que le pregunte si su intención es que vaya más de una cada día y si cada uno de esos sacerdotes será confesor de unas y los otros de otras; y que de ser así la cosa, no llegarán a formarse pequeños partidos y emulaciones. No es que no piense que su caridad lo ha previsto todo; pero necesito saberlo como ejemplo para otros lugares.

El señor Moreau3 se ha tomado la molestia de venir aquí, sin que me haya hablado para nada de los Religiosos de Santa Genoveva. Suplico a Nuestro Señor que se cumpla su voluntad en este asunto y que sea El la recompensa eterna de los trabajos que usted se ha tomado, siendo en su santo Amor, señor, su muy humilde y obediente servidora.

  1. C. 450 Rc 4 lt 456. Carta autógrafa.
  2. Señorita Chevalier (ver C. 448, n. 1).
  3. Señor Moreau, Administrador del Hospital de Angers.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *