Luisa de Marillac, Carta 0389: Al señor Abad de Vaux

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Angers

Hoy, 24 de octubre (1651)1

Señor:

Quiero esperar que nuestra Sor Juana Lepintre,2 en su breve viaje ahí, haya recobrado las fuerzas de que tenía necesidad. Le agradezco muy humildemente, señor, la caridad que ha tenido usted con una y con otra. Me hará usted un gran favor si se toma la molestia de decirme en qué disposición se encuentra el ánimo de Sor Juana para poder permanecer por más tiempo en Nantes y si cree usted que tendría necesidad de cambiar y venir un poco de tiempo a París. En alguna ocasión me manifestó ese deseo; pero de poco tiempo a esta parte, tengo la impresión de que no me habla con la misma franqueza y que tiene algún descontento pero no puedo llegar a saber el motivo.

He hablado al señor Vicente de nuestra Sor Margarita Moreau,3 y es de parecer que la hagamos venir aquí, a esta ciudad, porque ha estado poco en la Casa y también por otros motivos.¿Me atrevería, señor, a rogarle con toda humildad y por amor de Dios, que la ayudara usted a prepararse para ello? Entregaré dinero a nuestras tres Hermanas4 que pronto han de salir para Angers. Los señores Padres de los Pobres nos han manifestado su intención acerca de los gastos del viaje. Es cierto, señor, que Sor Enriqueta5 está en la disposición que usted cree. Quiera Dios que le dure. Siempre se ha visto en ella firmeza para el bien en medio de sus debilidades.

Me alegra mucho que la señorita María Gonain6 esté al fin en el ejercicio de la caridad que tanto ama, y que el Hospital de Chateau-Gontier lo ocupen esas buenas jóvenes que tan dignamente desempeñan el servicio a los enfermos. El temor de perder a la pobre Sor Juana7 nos hace diferir todavía el disponer de ella como piensa al señor Le Mercier.8 Quizá, señor, el ejemplo de las Hermanas que vamos a enviar sirva a las que necesitan de estímulo. Le agradezco, señor, que haya usted disuadido a nuestras Hermanas de entrar en Santa María, por los motivos que usted conoce. Y también sabe usted que no hay otro sino por parte de nuestras hermanas, a las que me tomo la libertad de encomendarle por la necesidad que tenemos de que nos continúe usted su caridad hacia ellas. Temo mucho que nuestra Sor Cecilia9 se esté tomando demasiadas libertades con el señor Obispo de Angers; en nombre de Dios, señor, haga el favor de darle el consejo que necesita en este caso. ¡Es tan grato elevarse por encima de lo que uno debe sin darse cuenta!, que me parece una gran caridad el hacérselo ver. Así lo espero de su bondad y que me haga usted el honor de creerme en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde y obediente hija y servidora.

  1. C. 389 Rc 4 It 464. Carta autógrafa.
  2. Juana Lepintre, Hermana Sirviente en Nantes, había ido a pasar unos días a Angers con Sor Enriqueta Gesseaume.
  3. Margarita Moreau (ver C, 317 n, 3).
  4. María Donion, Micaela y Juana María Ceintereau.
  5. Enriqueta Gesseaume (ver C. 86, n. 1).
  6. María Gonain (ver C. 137, n. 2).
  7. A Juana le cuesta trabajo integrarse en la vida comunitaria. El Consejo de junio 1647 habla de despedirla (SVP. Xlll, 644; Síg., X, 775). En 1649, vuelve a hablarse de ello (ver C. 293).
  8. El señor Le Mercier, sacerdote, confesor de las Hermanas.
  9. Cecilia Angiboust, la Hermana Sirviente (ver C. 36, n. 2). Con fecha 19 de septiembre de 1651, los Administradores escribieron a Luisa de Marillac pidiéndole la retirara de allí, porque hacía más caso al Obispo que a ellos.

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