Angers
Hoy, 5 de febrero de 1649
Señor:
Me he estado privando durante mucho tiempo del honor de escribirle por la incertidumbre que tenía de que estuviese usted en Angers; y posteriormente me lo han impedido los asuntos que sabe usted nos han sobrevenido; quiera Dios llegue la presente a sus manos para que me sirva como justo testimonio del cumplimiento de mi deber.
Se nos ha dicho que el señor Vicente1 debía de estar en Angers. Puede usted enterarse por las Religiosas de la Visitación. Le suplico, señor, se tome la molestia de informarse para que no marche de ahí sin que nuestras Hermanas tengan la dicha de verle, aunque estoy segura de que su caridad no dejará de acercarse, a no ser que tuviera excesiva prisa.
Me parece que en la última que me hizo el honor de escribirme, su caridad me advertía que nuestras Hermanas no necesitaban a la número nueve que les habíamos enviado; hace tanto tiempo de esto que ya no me acordaba. Si así es, señor, le suplico se tome la molestia de escribir al señor de Jonchères para preguntarle si sería conveniente enviarla al Hospital General de Nantes, donde necesitan una por no ser más que siete y hace mucho que nos la están pidiendo; pero la dificultad de mandar a una sola nos ha obligado a irlo difiriendo. Si el señor Vicente está por Angers, haga el favor de tomarse la molestia de hablar con él de este asunto. Sería necesario que la que se enviara fuera de provecho; hemos pensado en proponerle a Sor Nicolasa2 o a Sor Isabel,3 pues bien sabe usted a cuánta gente tenemos que contentar en Nantes. Seguimos siendo depositarias de la santa reliquia4 que hemos preparado con todos los requisitos que usted quería. Deseo de todo corazón que la bondad de Dios nos proporcione los medios para hacerla llegar a sus manos y que pueda ser colocada en el lugar en que su bondad quiere sea venerada. Bien sabe usted, señor, la necesidad que tenemos de sus oraciones y se las pido por amor de Dios, en el que soy, señor, su muy obediente y humilde servidora.
- El señor Vicente estaba visitando las casas del oeste de Francia.
- Nicolasa, puede ser Nicolasa Georget, llegada a Angers en junio de 1647. En 1659, la encontramos en Nanteuil.
- Isabel Brocard, llegada a Angers a fines del año 1648 con Claudia Chantereau, Petra y Bárbara, oriunda de Troyes. En 1654, pasa a ser la asistenta de Cecilia Angiboust. Pronto surgen dificultades entre ambas. Se llama a Isabel a París en 1655, agosto. En 1656, va a La Fère.
- La reliquia de San Mauricio (ver C. 265).







