Angers1
19 de abril de 1644
Señor:
He comunicado al señor Vicente la que su caridad me ha hecho el honor de enviarme, y me ha dicho que le parecerán bien las ordenanzas que deje usted a las Hermanas del hospital; y en cuanto a los confesores, él aprueba la preferencia de usted por el señor Ratier2 quien, según lo que usted determine, podrá permitirles se dirijan a los otros para las confesiones extraordinarias en los tiempos en que juzgue usted a propósito que las hagan. Tengo la seguridad, señor, de que sus caritativos cuidados durante esta prolongación de su estancia en Angers les habrán servido para infundirles la voluntad de adquirir las virtudes que les faltan y que las santas oraciones de usted conseguirán para ellas.
Nuestra buena Sor Isabel3 sigue enferma; por eso no podremos mandarla: pero en su lugar enviaremos a Sor Turgis4 por tres meses; creo que bastará; y llamaremos a Sor Bárbara, Sor Genoveva y Sor Clemencia y a Sor Magdalena5 para que esté con nosotros durante el tiempo que permanezca ahí Sor Turgis. Espero que las Hermanas6 que enviamos en lugar de las que retiramos, podrán marchar lo más tarde a principios de la semana próxima, y que con su habitual caridad se tomará usted la molestia de predisponer a esos señores padres Administradores para esta forma de cambios, asegurándoles que seguirán satisfechos y que los pobres estarán mejor servidos según ellos desean. Crea usted, señor, que por ese motivo sacamos, con harto trabajo, a Sor Turgis de con los niñitos pequeños, donde es muy necesaria por la gran experiencia y talento que se requiere en dicha obra.
Quiera nuestro buen Dios renovar las bendiciones que ya dio al comienzo de esa fundación para gloria suya, y que no se nos tenga que reprochar un día que trabajó usted en tierra ingrata. Siento mucho por nuestras Hermanas que deje usted Angers, al mismo tiempo que me consuela pensar que es Dios quien le llama a esta ciudad, con la esperanza de que es para un bien; en ello se mezcla un poco mi interés personal, se lo confieso, pero creo que Dios lo quiere así, puesto que en el amor de Jesús Crucificado. soy. señor, su muy obediente y humilde hija y servidora.
- C. 109 Rc 4 It 376. Carta autógrafa.
- El señor Ratier (ver C. 82 n. 2), será quien asuma la función de director de las Hijas de la Caridad durante la larga ausencia del señor Abad de Vaux.
- Isabel Martín (ver C. 27 n. 1).
- Isabel Turgis (ver C. 11 n. 1).
- Bárbara Toussaint, Genoveva Caillou, Clemencia Ferré, Magdalena Mongen.
- Francisca Clara y Catalina Huitmill (ver C. 119 n. 5 y 6).







