Hoy, 19 de septiembre (1640)
Señor:
Con razón puede usted quejarse de mi pereza que me ha tenido, aunque sólo en apariencia, tanto tiempo sin darle muy humildemente las gracias por todas las molestias que su caridad se toma por nuestras Hermanas. No sé cómo dejé pasar el día del correo sin permitirme el honor de escribirle para rogarle con toda humildad procurase persuadir a los señores del Hospital tengan a bien que retiremos a Sor Turgis, por las razones que le daba en mi última. Tocante a la buena voluntad que manifiestan hacia Sor Isabel1, se la agradecemos mucho; pero me parece que la pobre estaría mejor en este clima. Dejo esto sin embargo enteramente a su determinación; no obstante, le aseguro, señor, que nuestra Sor Bárbara, de Richelieu, tiene todas las condiciones necesarias para gobernar a esa pequeña comunidad, con la única diferencia de que no sabe escribir tan bien como Sor Turgis. Es la hermana mayor de Sor Cecilia.2
No sabía que su señora hermana hubiese perdido el pleito3; pero la vi con disposiciones muy cristianas en espera del fallo, lo que me edificó mucho. De nuevo le ruego humildemente, señor, si Sor Turgis no ha salido todavía, que considere todo lo que le digo y disponga como mejor le parezca de las dos Hermanas de quienes le estoy hablando. Le pido perdón por la libertad de que uso con su caridad, de quien soy, señor, muy humilde y obediente hija y servidora.
- Isabel Martin seguía enferma La señorita piensa en trasladarla (ver C. 27 n. 1).
- Cecilia Angiboust, entro en la Compañía de las Hijas de la Caridad unos años después de su hermana Bárbara. Llegó a Angers en diciembre de 1639, permaneció allí hasta octubre de 1657. Las numerosas cartas de Luisa de Marillac que cuidadosamente conservó, permiten seguir la historia de la Comunidad en el Hospital. En 1648, fue nombrada Hermana Sirviente de la Comunidad de Angers. De regreso a París, en 1657, fue enviada a las «Casitas» (les Petites Maisons).
- Ver cartas anteriores.







