Los nadies. Introducción

Francisco Javier Fernández ChentoFormación CristianaLeave a Comment

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Author: Stuardo Alberto Marroquín, C.M. · Year of first publication: 2009.

El presente trabajo fue fruto de la investigacion del primer semestre de 2009 en el seminario mayor villa paúl de la materia antropologia teológica por el estudiante de teologia Stuardo Marroquín de la provincia vicentina de América Central. él es del Salvador Ingeniero Industrial y ahora misionero vicentino, colabora con una publicación semanal de la Lectio Dominical con enfoque vicentino.


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En los últimos años, el tema de la Exclusión ha comenzado a introducirse en el quehacer de la teología y las ciencias humanas y sociales, especialmente en Latinoamérica. Es notable la creciente exponencial que ha tomado la exclusión como realidad que afecta a miles de millones de personas en el mundo y que continúa extendiéndose.

En el ámbito antropológico, la exclusión es una situación que afecta directamente a la dignidad humana en sus raíces más profundas, pues es tan fuerte su bombardeo al ser humano y tan amplio su margen de cobertura, que no deja dimensión humana sin herir de muerte. El ser humano termina siendo una negación de sí mismo y sus relaciones. La realidad es tan dramática que se termina considerando a toda persona que queda fuera del sistema hegemónico como un desecho, un sobrante, como no­personas, no humanos, en palabras de Eduardo Galeano: «los nadies».

A nivel teológico, es claro que la Exclusión tiene una connotación de pecado, y pecado que se cataloga como estructural, que afecta a miles de millones de personas en el mundo y que les está quitando la vida de múltiples maneras, les está negando el derecho más elemental, además de atentar contra su libertad, de generar injusticia y una serie de males. Puede considerarse, en este momento histórico, que la Exclusión es una especie de matriz de pecados, pues parece que allí donde el sistema capitalista neoliberal y su globalización ponen un pie, allí llega también la Exclusión con todos sus tentáculos de pecado.

La Exclusión es la total negación del ser humano, de Dios, de la naturaleza. Atenta contra todo lo que en la Revelación se le denomina Reino de Dios. Es el anti­Reino personificado.

Por eso, decidí hacer un acercamiento desde alguno ángulos de la realidad, en especial desde nuestro sub­continente, pues es la realidad en medio de la cual vivo y experimento en carne propia o a través de otras personas, el drama que este pecado grave suscita en los seres humanos y sus lamentables consecuencias: dolor, sufrimiento, muerte.

El trabajo sigue el siguiente camino: se da un acercamiento al fenómeno de la Exclusión como tal, desde la realidad económico­social, tocando algunos criterios antropológicos que permiten entender mejor la problemática, y pretendiendo aclarar algunos términos. Luego nos adentramos por el camino teológico­bíblico para explorar que descubrimos en las Sagradas Escrituras y las reflexiones sobre ellas, acerca de la exclusión, pretendiendo demostrar que es un pecado grave, que hunde sus raíces en el ser humano mismo y cómo este se convierte en un pecado estructural. Finalmente, se presentan algunas pistas para poder luchar y vivir con resistencia no violente ante la Exclusión hecha pecado estructural.

«Los nadies»

«Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.»

Eduardo Galeano


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