I.1. Conceptualización
¿De qué hablamos cuando hablamos de Exclusión? Este es un fenómeno que no puede circunscribirse al ámbito de lo privado o limitarse a lo político, a lo económico, etc. Es un fenómeno que está presente en donde esté el ser humano y afecta todas sus relaciones interpersonales.
¿Que sociedad tenemos en la que existen, se diversifican y amplían situaciones graves de Exclusión? En definitiva, «la Exclusión hoy es un fenómeno social y una cuestión política, económicamente mala, socialmente corrosiva y políticamente explosiva»;1 y podemos agregar, antropológicamente inhumana y cristianamente condenable.
El fenómeno de la exclusión está estrechamente vinculado a la pobreza y la marginación. Pobreza, es cuando las personas carecen de los medios para vivir con dignidad, es decir, satisfaciendo todas las necesidades básicas: alimentación, salud, educación, vivienda, etc., mientras que la pobreza extrema es aquella situación grave en que las personas no alcanzan a cubrir tan siquiera la necesidad de alimentación.2
La persona marginada es aquella «que está al margen, por voluntad propia o circunstancias ajenas a él. En algún momento y lugar la marginación ha sido voluntaria»,3 es decir que se podía optar a ello como una medida de rechazo al sistema, sin embargo, dadas las circunstancias actuales del sistema hegemónico, la situación se da de manera, podríamos decir, «natural». Esto es claro en el sistema de mercado neoliberal actual, que gracias a la globalización ha llegado, prácticamente, a todo el mundo. El sistema de mercado exige personas que respondan a ciertos criterios impuestos por quienes ostentan el poder económicocomercial, se les conoce como «NORMAS ISO 9000», con todas sus variantes. Estas normas determinan quienes están al centro del sistema y quienes se van relegando «procesualmente» al margen del mismo. Es así como se va clasificando al ser humano por sus capacidades productivas, entendiéndolas como fuerza de trabajo, conocimiento o capital. Sin embargo, el hecho que se encuentren «al margen», «marginadas», hace que aún estén dentro del sistema, pues «sirven» como mano de obra barata o como consumidores de los productos defectuosos o de baja calidad, una especie de consumidores de carroña.
La Exclusión (procede del verbo latino «excludere», que significa echar a una persona o cosa fuera de un sistema cerrado o fuera del lugar que ocupa) es la situación en la cual las personas quedan «fuera de… una persona, un colectivo, un sector, un territorio, está excluido si no pertenece a… no se beneficia de un sistema o espacio social, político, cultural, económico, al no tener acceso al objeto propio que lo constituye: relaciones, participación en las decisiones, en la creación de bienes y servicios por la cultura y la economía, etc.»4. Son personas que no son tomadas en cuenta a la hora de organizar la sociedad y decidir las medidas sociopolíticas que han de incidir en sus vidas y en su muerte.5
La diferencia es clara: las personas excluidas están «fuera de», es decir no tienen ninguna participación dentro del sistema, son el sobrante, ya que no sirven para producir, porque no son clasificados ni siquiera como mano de obra barata, y por tanto son incapaces de ser consumidores de lo que produce el sistema. A partir de este acercamiento conceptual, podemos fácilmente identificar a las personas excluidas con las personas que viven la pobreza, sobre todo la extrema, porque ser pobre hoy es ser excluido.
Este acercamiento lo hemos hecho desde el punto de vista económico, sin embargo se debe tener presente que el fenómeno de la Exclusión es un proceso, y como tal, está relacionado con otros procesos que abarcan lo social, lo cultural, lo religioso, lo político. Cuando los procesos se interrelacionan, forman parte de un sólo sistema, entonces la situación se agrava exponencialmente.
Ahora bien, el sistema pretende hacer creer que la Exclusión es algo casual, sin embargo, es necesario desenmascarar esa ideología, y decir que ella es «manifestación, expresión y resultado de una determinada estructura social… Es la propia organización social la que elabora en su interior «poblaciones sobrantes».6
La Exclusión es un fenómeno dinámico que afecta a todos los ámbitos y escalas de la sociedad humana: la polarización NorteSur, CentroMargen, DesarrolloSubdesarrollo, TrabajoDesempleo, MujerHombre, CampoCiudad, etc. Todos ellos interactúan como ámbitos opuestos. Vivimos en una sociedad que excluye: diecisiete de cada veinte seres humanos viven en situación de Exclusión7.
Podemos formularnos muchas preguntas, algunas de ellas: ¿Excluidos de qué? ¿Quienes son? ¿Dónde están? ¿Cuáles son las estructuras, los mecanismos que el sistema social tiene para provocar la Exclusión? ¿Por qué aumenta exponencialmente la Exclusión? ¿A quien o quienes beneficia?
El concepto de la exclusión cada día se amplía y se convierte en un paradigma desde el cual podemos hacer que nuestra sociedad tome conciencia de sí misma y de sus disfunciones. Ya Ignacio Ellacuría, haciendo un análisis de la realidad latinoamericana decía que al ver el «tercer mundo» el «primero» podrá, como en un espejo invertido, reconocerse en su realidad desfigurada, pero verdadera, a partir de lo que produce: los pueblos crucificados. Y lo mismo decía usando la metáfora del coproanálisis: si un médico quiere saber cómo está la salud de un paciente hay que hacer un análisis de heces. Pues bien, lo que aparece en este análisis es la tragedia del tercer mundo, lo cual da la medida de la salud del primer mundo que lo produce.8
Ambas metáforas, la del espejo y la del coproanálisis se pueden aplicar específicamente al fenómeno de la Exclusión y darán como resultado que dicho fenómeno es el resultado del sistema hegemónico que, por cierto, tiene nombres y apellidos claros.
Esto hace afirmar que la Exclusión es «el resultado necesario y obligado de la Globalización… que cada vez se ha constreñido a lo económico y ha concentrado el poder, mucho poder en pocas manos, cada vez más poder en menos manos… El pensamiento que es motor de la actividad humano material y espiritual, se ha reducido al Pensamiento Único. Nos han secuestrado el pensamiento…».9 Con la Exclusión queda fuera del sistema la Utopía. Ella se convierte en otra excluida más, con lo cual no quedan esperanzas en el horizonte humano. Parece que ya no hay lugar para otras opciones, no hay posibilidad de otros sueños, de otras realidades.
La exclusión globalizada es el fenómeno perfecto para generar no seres humanos: «los nadies».
I.2. ¿Dónde y cuándo se genera la Exclusión?
Es alarmante constatar la creciente Exclusión de grandes sectores de la humanidad al acceso de las necesidades básicas, indispensables para vivir dignamente. La Exclusión se convierte entonces, en la evidencia más rotunda de la grave crisis de un sistema económico inhumano que se ve obligado a generar este tipo de nopersonas, desechables, y necesarios para poder mantenerse1.10
Todo esto trata del sistema capitalista salvaje y voraz, llevado hasta el extremo por el endurecimiento de las «normas de juego», con todo tipo de políticas económicas neoliberales; libertad en los precios de mercado; limitación mínima al rol del estado en la economía, caracterizado por la privatización de las empresas estatales y del servicio nacional con sus respectivos centros (agua, electricidad, gas, teléfono, salud, educación, etc.); y la centralidad en la productividad, la eficiencia, la eficacia y el mérito personal.
El mercado se convierte en una especie de paraíso, que posee mano invisible y con ella regula las leyes de la oferta y la demanda, y su supuesto equilibrio, garantizando la libertad y la posibilidad para que «todos participen», pero, obviamente, sólo una minoría tiene las posibilidades, los medios requeridos para hacerlo. Mientras que las mayorías que no pueden participar del mercado quedan excluidas del sistema y su vida se ve permanentemente amenazada.11
Existe una deuda externa, que bien debería llamarse deuda eterna, pues, según los economistas, es impagable. Guatemala, un país clasificado como subdesarrollado, con su PIB abonado a su deuda externa, apenas y alcanza a cubrir los intereses, nunca abona al capital, lo cual confirma el hecho de que la deuda será eterna. Y todos sus habitantes están condenados, de generación en generación, a pagar intereses y vivir a merced de los intereses del G8 ampliado. Y, como Guatemala, muchos otros ejemplos…
Las implicaciones dentro de cada país con deuda externa eterna, se ven reflejadas en el mercado interno: las micro y mediana empresas se ver despedazadas y devoradas por las grandes transnacionales que, gracias a los tratados de libre comercio (TLC’s), tienen las puertas totalmente abiertas a nuestros países que dejan de ser productores y se convierten en simples consumistas, proveedores de materia prima a bajo costo y mano de obra barata, mientras aguantan las exigencias de productividad y luego son desechados, Excluidos totalmente del sistema.
Se da entonces un juego con las leyes, pues el mercado rechaza cualquier tipo de leyes que le controlen, pues él presume que tiene plena libertad de autoregularse sin ninguna interferencia externa. Como consecuencia se elaboran leyes contra aquellos que piden leyes de control y equidad en el mercado.
Cualquier movimiento que se oponga al sistema y proteste por la carestía de la vida, la insatisfacción de necesidades elementales, la inflación, la baja de salarios, el desempleo, etc, todo ello fruto del sistema, son reprimidos por las fuerzas armadas o fuerzas del «orden», según las leyes de Seguridad Nacional, y que a partir del 11 de septiembre de 2001, se les llama grupos o movimientos terroristas.12
Todas las leyes orientadas a un trabajo digno y justo quedan en simple letra muerta, pues quienes imponen las leyes laborales son el mercado y las transnacionales. El límite de horas de trabajo, las condiciones laborales, la seguridad laboral y las prestaciones son manipuladas y tergiversadas a conveniencia del sistema. Franz Hinkelammert dice en ese sentido:
La lógica de las mayorías solo dice algo nuevo si se la entiende como un criterio de la formación de las relaciones sociales de producción y por consiguiente, del sistema de propiedad y de conducción de la economía misma, en el sentido de una sociedad que no admite excluidos, sean éstos mayorías o minorías. Se trata de una sociedad en la cual nadie sea marginado… Nadie debe poder satisfacer sus necesidades sacrificando la vida del otro. La satisfacción de las necesidades básicas de cada uno tiene que ser englobada en una solidaridad humana, que no excluya a nadie de la satisfacción de sus necesidades básicas. El «no matarás» se transforma en un: respetarás la vida del otro en el marco de la satisfacción de las necesidades básicas13 .
El «no matarás», expresado como el derecho fundamental e inalienable a la vida, pasa necesariamente por la satisfacción de las necesidades fundamentales: alimento, salud, techo, trabajo, etc., y en el respeto y realización de las mismas se define la raíz de su dignidad como ser humano y sus valores. Por consiguiente, su negación se convierte en una seria amenaza antropológica pues se generan nohumanos, nopersonas, «los nadies».
Jamás en la historia, la humanidad poseyó la abundancia de riqueza, el nivel técnicocientífico y el rápido desarrollo humano como en nuestra época, pero también jamás la brecha entre países ricos y países pobres ha sido tan escandalosa, asimétrica y excluyente como ahora. El G8 y el capitalismo central con unos 800 millones de habitantes controlan y hegemonizan más poder económico, tecnológico, informativo, político y militar que el resto de los aproximadamente 4,000 millones viviendo en Asia, África, Europa Oriental, y América Latina, donde también un reducido porcentaje participa de las relaciones y los estándares de vida de los países hegemónicos.13
I.3. Las consecuencias de la Exclusión
Es claro que el estado actual de la Exclusión, resulta de una triple ruptura: económica, social y vital, y de la confluencia convergente de tres factores: estructurales, sociales y subjetivos. Lo estructural conforma un sistema excluyente; lo social se concretiza en contexto que inhabilita al ser humano; y lo subjetivo que por falta de motivaciones fragiliza los dinamismos vitales. Es de entender que la Exclusión social no acontece sólo en las periferias, sino en el centro mismo de la organización social, que, por supuesto, debe entenderse en contraste con la inclusión social que posibilita el acceso al sistema social e incorpora la población a los sistemas funcionales y de beneficio que ofrece la sociedad.14
Cuando hablo de estructuras, me refiero a nexos de poder financieros, económicos, políticos, etc, que se encargan de configurar nuestro entorno excluyente y excluido, y que hacen que la Exclusión sea una cualidad del sistema. Sus manifestaciones más claras son
- la salida del mercado laboral;
- desequilibrio en la distribución de la renta;
- desprotección social.
Con respecto a los contextos sociales, éstos aparecen en gran medida fragmentados, separados, de modo que fragilizan las formas de solidaridad y proximidad entre la población. Lo comunitario desaparece del horizonte social. Es el ser humano, individualmente hablando, el que queda sin mecanismos de protección, cada vez más vulnerable ante el sistema. Este segundo factor está conformado básicamente por:
- las transformaciones demográficas, que debilitan los lazos de convivencia;
- la Cultura Popular, que servía de base, de cemento social y permitía crear redes de relaciones culturales;
- la lógica misma del Estado de Bienestar, que guiada por el «espíritu de Progreso» rompe con la solidaridad primaria y todo servicio de proximidad.
Los elementos subjetivos hacen referencia a la personalidad: ausencias de afecto, falta de comunicación, ausencia de esperanzas y utopías; es decir, erosionan los dinamismos vitales inherentes del ser humano: afectividad, confianza, identidad, reciprocidad, autoestima, etc. Sus principales manifestaciones son:
- la pérdida de significaciones y sentido de la vida;
- ausencia de expectativas y pérdida de futuro, expresada en la «ideología de lo inevitable».
Leopoldo Zea, filósofo latinoamericano, insiste en que el ser latinoamericano ha sido obligado a «regatear» su humanidad, es decir que para poder ser legitimado como ser humano negocia y hasta mendiga lo que de por sí merece. Según él, el ser latinoamericano necesita pensarse a partir de su propia humanidad negada.15
Básicamente, estos tres factores apuntan a la destrucción de la solidaridad como una realidad esencial, que abarca todas las dimensiones de la vida humana y que pretende acabar con la práctica de la ayuda mutua .16 Por ello, se hace necesario «revertir la Historia», como bien decía Ignacio Ellacuría, y por eso se hace necesaria, también, una triple dimensión:
- el hacerse cargo de la realidad, lo cual supone un estar real en la realidad de las cosas;
- el cargar con la realidad, que implica el carácter ético de la inteligencia para no evadir el compromiso real ante lo que es la realidad en sí misma y lo que exige.
- Y, el encargarse de la realidad, lo cuál indica el carácter práxico de la inteligencia, un hacer real para revertir la Historia y lanzarla en otra dirección.17
I.4. Características de la Exclusión
I.4.A. Aspectos generales.
- Las personas y grupos excluidos presentan unas diferencias muy relevantes en cuanto a oportunidades vitales, condiciones y calidad de vida y están al margen del modo de vida habitual en sociedades «desarrolladas» y siempre por debajo de un mínimo digno.
- Cada día aumenta más el riesgo de «caer» en situaciones de Exclusión, pues quienes vivían al centro del sistema, poco a poco se acercan al margen del mismo, y llegará el momento en que quedaran fuera de él, convirtiéndose en los nuevos excluidos.
- El aspecto más distintivo es su carácter procesual y dinámico, pues, al fin de cuentas, no es una situación absoluta, sino un proceso que varía en intensidad según las personas y los grupos.
- Los caminos de Exclusión son básicamente estructurales, además de personales y familiares. La Exclusión es una producción social causada por el funcionamiento de sus instituciones y los mecanismos generales de la sociedad.
- El carácter de cierta «irreversibilidad» y la incapacidad del sujeto para combatir la Exclusión.
- El espacio de la Exclusión es al mismo tiempo homogéneo y heterogéneo, no hace distinción entre ambos.
- La complejidad del mundo de las personas excluidas; es incierto y desconcertante, pero ocupan una misma geografía: barrios, puerto, cárcel, calle, sin embargo no hacen historia común, cada uno carga con su historia personal.
- Más de lo que suele imaginarse, las personas y grupos en procesos de exclusión están dispuestas a trabajar por su incorporación.18
I.4.B. Quiénes son
Podemos decir que son todas aquellas personas o grupos que por «decreto» del poder económico hegemónico son declarados «población sobrante»; los «sin techo» mendigos; «sin hogar» transeúntes; «sin empleo» parados, parados sin subsidio, desempleados, subempleados, empleados precarios, los sumergidos, temporales; «sin escuela» absentismo, fracaso escolar; «encarcelados»; «sin papeles» inmigrantes; «sin afecto» tráfico sexual, violencia doméstica, droga; «sin recursos» madres solteras, jubilados y pensionistas con muy bajas rentas o sin ellas; «otros sectores» por sexo, etnia, edad: sectores femeninos, inmigrantes, refugiados, exiliados, desplazados, enfermos crónicos, personas solas, mujeres e infancia maltratada, prostitución femenina y masculina, etc… «los invisibilizados», «los desechables»… «los nadies».
Tienen un «yo profundo» roto y enajenado que oscila entre el miedo y la ira, entre la violencia y la ternura, entre la lucha y la desesperanza. Son vida que debe ser rescatada. Sufren la culpa social y viven un vacío existencial, un desarraigo vital que les dificulta adentrarse en su mundo interior.19
La Exclusión es, entonces, un asunto de vida de muerte, su existencia o no incide directamente en la vida de las grandes mayorías de la población mundial.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Tesis doctorales de economía. Definición y medición de la pobreza. http://www.eumed.net/tesis/amc/11.htm.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Thai Hop, Pablo. Los excluidos, extraña criatura del nuevo paradigma tecnocientífico.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- PNUD 2004
- Cfr. Sobrino, Jon. Ignacio Ellacuría, el hombre y el cristiano. «Bajar de la cruz al pueblo crucificado». Editorial Centro Monseñor Romero UCA. San Salvador, El Salvador. 2006. P. 39.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Tamez, Elsa. Contra toda condena. La justificación por la fe desde los excluidos. Editorial DEI. San José, Costa Rica. 1993. Pp. 41-42.
- Cfr. Ibid.
- Cfr. Ibid. P. 43. 13 Hinkelammert, Franz. Democracia y totalitarismo. Editorial DEI. San José, Costa Rica. 1987. Pp. 151, 153.
- Cfr. Thai Hop, Pablo. Los excluidos, extraña criatura del nuevo paradigma tecnocientífico.
- Cfr. Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Zea, Leopoldo. Filosofía americana, una filosofía sin más. Editorial Siglo XXI. México. 1969. Pp. 931.
- Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Ellacuría, Ignacio. Hacia una fundamentación filosófica del método teológico latinoamericano. Revista ECA, 322323. San Salvador, El Salvador. 1975. P. 419.
- Cfr. Bel Adell, Carmen. Exclusión social: origen y características.
- Cfr. Ibid. Pp. 1011.






