Formación para la excelencia (Módulo 03): 2º. La tierra de Jesús

Francisco Javier Fernández ChentoFormación VicencianaLeave a Comment

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Author: Ángela Uribe Maya (Directora) .
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Dice San Pablo en una de sus cartas «Sé de quién me he fiado», hemos visto que la fe del cristiano es tener a Jesucristo como centro y brújula de su vida. Además sabemos que no puede amarse a quien no se conoce, por eso nos hemos ido a la tierra a la época y costumbre de Jesús de Nazareth, porque ningún ser humano puede vivir fuera de su entorno. Veremos hoy la vida y la mentalidad que tuvo Jesús.

La actividad económica

Ésta era muy diferente en la ciudad y en los pueblos. Estos eran agricultores (viñedos, cereales, árboles frutales) pequeños ganaderos y en las riveras de los mares (Mediterráneo y T iberíades) la pesca. Además de esta economía primaria se daban algunas actividades rudimentarias de transformación: artesanía, carpintería, albañilería, entre otras.

Muy distinta era en las ciudades y sobretodo en la capital Jerusalén que tendría unos 25.000 habitantes, la aglomeración de edificios públicos, palacios y obras públicas tenían trabajadores asalariados.

Es en las grandes ciudades donde existían las grandes diferencias sociales, al lado de palacios lujosos en donde vivía la aristocracia, se veía gran número de mendigos y jornaleros hacinados y desocupados.

La actividad religiosa

La actividad religiosa de los judíos fuera del templo de Jerusalén, se vivía los sábados en la sinagoga, ésta era un lugar muy antiguo desde que el pueblo escogido vivió desterrado en Babilonia, lejos de su tierra se reunían en torno a la ley para estudiarla, más tarde existía una sinagoga donde vivía un grupo judío.

Roma señora de Palestina permitía que las sinagogas tuvieran bienes propios, fijaban la cuantía de las limosnas, administraban la justicia y podían dar el castigo de la flagelación, los asuntos externos estaban a cargo de un jefe administrador.

Las sinagogas eran sencillas, un salón rectangular donde se guardaba muy especialmente la Sagrada Escritura, para celebrar una asamblea era necesario un número no menor de diez personas.

Centro y alma de la religiosidad judía. Tenía sus prácticas diarias, semanales (el sábado) y las cuatro grandes fiestas solemnes de los judíos.

  • La pascua , en primavera
  • Pentecostés, fiesta de la recolección, celebrada 7 semanas después de la pascua – Fiesta de los tabernáculos, hacia el mes de octubre, celebraba el año nuevo judío
  • En diciembre se celebraba la fiesta de la dedicación o de la luz.

Se entraba por el atrio «exterior» hasta donde podían llegar los gentiles , separada del templo «sagrado» por una baranda, donde si un extranjero llegaba podía ser condenado a muerte. Después de esta baranda se llegaba a un recinto dividido en dos, de un lado las mujeres, del otro los hombres.

Delante del edificio estaba el altar de los holocaustos. Dentro el altar del incienso y el candelabro de los siete brazos encendido permanentemente, la mesa de los panes que se renovaban cada sábado y el «santo santorum «, separado por un telón grueso y al que sólo tenía acceso el sumo sacerdote una vez al año, para ofrecer el sacrificio expiatorio de Israel.

Diariamente se ofrecía incienso y un cordero de un año y sin defecto. Aparte de esto diariamente se ofrecía otros sacrificios, corderos, cabritos, pichones entre otros.

El templo además de ser el centro religioso, era el centro financiero de Jerusalén porque recibía ingresos procedentes de todos los judíos de dentro y de fuera del país. Además era la sede normal del poder político y religioso.

La vida diaria

En la vida de familia se vivía el absoluto dominio, es decir el SEÑOR y la esclava: la mujer es respetada si tiene hijos, de lo contrario es menospreciada, no merece la pena enseñarle la ley, por lo tanto no puede participar del culto, los hijos se venden a los pretendientes que las compran igual que a un esclavo.

Se casaban a los 12 años, la mujer debe lavar los pies al marido, oficio que hacían los esclavos, el esposo podía pedir el divorcio incluso por pequeñeces, como por ejemplo si se le pasaba la cocción de un huevo tibio.

Los hombres se casaban entre los 18 y 24 años, eran instruidos por los padres en la ley y el rezo del credo «Samá Israel». Tres veces al día debían rezar las 18 bendiciones cara a Jerusalén, con las manos extendidas y los ojos bajos.

El sábado era sagrado para todos los judíos. Cuando el varón tenía 13 años podía hacer la lectura en la sinagoga.

La mentalidad contemporánea de Jesús

La mentalidad político – religiosa, ya lo hemos visto dependía de la clase social a la que pertenecía

La promesa hecha por Dios a Abraham tuvo su edad dorada con Moisés y David. Después llegó la dominación extranjera y el destierro. Fueron los profetas los que recibieron la misión de ir transformando la amargura en esperanza en los últimos tiempos, con la venida de un salvador.

Jesús no se adapto a la mentalidad de ninguno de los grupos:

  • El templo será destruido
  • La ley cederá ante el espíritu
  • Su reino no es de este mundo
  • El día del Señor no lo conoce nadie
  • Predica un reino universal (no sólo para Israel)
  • Sanará extranjeros: la mujer fenicia etc.

Actividad complementaria

  1. En tres columnas hacer un comparativo entre las clases sociales – religiosas: saduceos, fariseos y, celotes.
  2. ¿Cree usted que Jesús de Nazareth predicó el machismo de su tiempo? Si, No, ¿Por qué?. Escriba dos ejemplos
  3. ¿Por qué cree usted que Jesús se enfrenta en el templo a los mercaderes?
  4. ¿Por qué Jesús de Nazareth predicó un reino universal?

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