Al padre Vicente de Paúl, superior general de la congregación de la misión.
Padre:
Los pobres isleños de Madagascar deberán para siempre su conversión, después de Dios, solamente a su casa y especialmente a los cuidados, a la caridad y al celo que usted tiene por procurarles ese gran bien, enviándoles algunos misioneros, tal como ha hecho, para enseñarles los misterios de nuestra religión, para que aprendan a rezar y a servir a Dios y para encaminarles por el sendero de su salvación. Y lo mismo que da la familia de la ilustre Compañía de Jesús salieron los Ignacios, los Javieres y tantos otros grandes personajes que ocuparon sus días, por ellos mismos o por medio de sus hijos, en la conversión de los herejes, en la predicación del evangelio por toda Europa y en la propagación de la fe entre las naciones más bárbaras y más atrasadas de la tierra, así también, padre, por sus cuidados y por los de su caritativa congregación se ha visto ya desde sus primeros y celosos personajes, que desde hace veinte años trabajan incesantemente por la salvación de los fieles, por la instrucción de los pueblos del campo y por la conversión de los herejes descaminados de la verdad. De ello son testigos no solamente Francia e Italia, sino también Polonia, Irlanda, Escocia, las Hébridas, Berbería y esta gran isla de Madagascar, en donde vemos ya bien granados los frutos que han ido plantando, por solicitud de usted, los difuntos padres Gondrée, Nacquart, Mousnier, Prévost y Dufour, que han terminado gloriosamente sus días, y en los que trabaja actualmente el padre Bourdaise, que es el único sacerdote de su congregación que queda en dicha isla, sin perder un momento de tiempo. Dicho padre instruye, exhorta, bautiza y administra los demás sacramentos de la iglesia todos los días a los nuevos convertidos. Sus fatigas son tan grandes que es de temer que sucumba a ellas, si no se le socorre pronto, tal como pasó con el padre Nacquart que, al verse como único misionero, se dejó llevar de su celo y arriesgó su vida por convertir a aquellos pobres isleños, de forma que en un solo año bautizó a más de cuatrocientas personas de todo sexo y edad.
Como los misterios de nuestra religión, reverendísimo padre, no pueden expresarse más que con palabras y concebirse más que por el oído, es necesario que los que pasen a esa gran isla para conseguir los progresos que desean, procuren cuanto antes y con gran diligencia aprender las palabras más necesarias de la lengua y los términos más apropiados para expresar por medio de ellas sus pensamientos y sus concepciones originales. Para conseguirlo, he puesto en orden este diccionario y este pequeño catecismo, junto con estos primeros balbuceos de la lengua que le presento, para que las personas que usted envíe empiecen, desde el momento en que se embarquen, a aprender a hablar y a ejercitarse en ello unos con otros. Es todo lo que, durante los siete años que he tratado familiarmente con esos isleños, he podido recoger y aprender, tanto por medio de mis intérpretes franceses como por los ombiases o escribanos, de los que he aprendido a leer los caracteres árabes que ellos usan, en los que empecé a comprender su manera de hablar. Como esta lengua tiene una gran afinidad con la lengua árabe, tanto en su manera de hablar como en sus frases y caracteres, es muy necesario que los sacerdotes que vayan a aquella isla aprendan por lo menos a leer en árabe, para que si caen en sus manos algunos de los libros de los ombiases, puedan aprender mejor con sus lectura la manera de hablar y de expresarse, que tendrán que utilizar al instruir a aquellos pobres isleños.
Reciba usted, padre, junto con mis humildes respetos, este librito, que ha salido de las prensas debido a la munificencia del señor de Belles, y que le presento como las primicias de mis trabajos en aquella isla, agradeciendo así todos los favores que le debo y la amistad que me ha demostrado en todas las ocasiones. Le ruego acepte mis deseos de honrarme durante toda mi vida con el título de muy humilde, obediente y obligado servidor de su paternidad,
DE FLACOURT







