París, 20 de febrero de 1643
Padre:
¡La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea siempre con nosotros!
Hace tres días recibí la suya del 8 del mes pasado. Se queja usted de que no le escribo bastante. Me parece que hace ya mucho tiempo que no ha pasado ningún correo ordinario sin que le haya escrito, y que han pasado tres o cuatro semanas sin recibir carta de usted. Habrá que creer que se han perdido. Es cierto que, desde que usted me escribió, había dejado pasar dos correos sin escribirle, por medio…
Alabo a Dios por las bendiciones que ha dado a sus trabajos en Ostia, con los pastores, y le ruego que siga bendiciendo a esos buenos ancianos del hospital. Nunca he visto misiones tan hermosas como las que se celebraron en el hospital de Petites-Maisons de esta ciudad. Son personas que llevaron casi todas una vida desordenada, que nunca hicieron una confesión como es debido y que están a punto de comparecer ante el juicio de Dios. Sé muy bien, padre, que seguramente es el espíritu de Dios el que anima al del señor cardenal Lenti con la idea de asistir a esos pobres ancianos. Pido a nuestro Señor que lo conserve siempre para el bien de su Iglesia. ¿Cuántos años tiene?
Me olvidaba de contestarle a la pregunta que usted me hizo, de si trabajaremos en las ciudades donde hay arzobispado u obispado; le diré que en Annecy, y el padre Chiroye en Luçon… Creo que hemos de hacer una regla sobre esto. Entre nosotros hay algunos que opinan lo contrario. Usted puede volver a nuestra práctica, hasta que hayamos hecho otra regla.
Me pregunta usted qué es lo que podemos proporcionarle, para obra en consecuencia. He aquí todo lo que le puedo decir. Ya me había escrito usted sobre esto, y le respondí que no tenían ustedes más que 2.500 libras de renta, de las cuales no sé si habrá que des contar algo por un proceso que los arrendatarios de los coches tienen planteado contra las Mensajerías sobre el transporte de las personas, que ha sido elevado al Parlamento por el Consejo, en donde la señora duquesa de Aiguillon, con su autoridad, habría obtenido una decisión favorable para los arrendatarios de los coches; las Mensajerias nos ofrecían 3.000 libras de los coches por año, pero las ha tomado el arrendatario, que todavía tiene derecho para cinco o seis años; hemos visto su contrato y así constaba efectivamente.
Según usted me indicaba, le he enseñado a la señora duquesa su carta, para conocer su opinión sobre si debería usted emprender los ejercicios de los ordenandos. Me ha dicho que a ella le parecía que debería usted aceptarlos y que le ayudaría de momento con alguna cosa y lo pondría en su testamento. Esto es lo que me ha dicho. Todavía no tenemos el contrato de su fundación por un montón….
El difunto señor cardenal ha dado a la misión de Richelieu sesenta mil libras para su fundación, por testamento, en el que pide que se rece por él.
Hace tres días tuvo que venir el señor de Liancourt a la reunión celebrada para la nobleza de Lorena. Se dijo allí que hacía un año que había salvado a algunos por las misiones que ordenó dar allí Haga el favor de no hablar de esto.
Los padres du Coudray y Boucher saldrán dentro de dos días para Berbería, y los padres Brunet y Candelou con ellos, acompañándoles un hermano cirujano, para tener todos juntos la misión en las galeras de Francia, y para dirigir el cirujano una especie de hospital en Argel para los pobres galeotes y, por este medio, tener derecho a permanecer allí y portarse como los del Canadá. No podemos encontrar ningún medio tan eficaz para dar a conocer la belleza y la santidad de la religión católica como el de la hospitalidad que se practica con los enfermos. Le ruego que encomiende esto a Dios y que no hable de ello.
Saludo a la compañía, postrado en espíritu a sus pies, y soy, padre, su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL
i. s. de la Misión.
El pensamiento que nuestro Señor nos ha dado de no trabajar en las ciudades no se refiere nunca a las misiones, según creo, sino sólo a predicar, tener el catecismo y confesar allí de ordinario, ni en nuestras casas ni en otras partes, para poder estar más libres y en situación de atender al pobre pueblo. Es lo que usted ha hecho.







