Revestidos del Espíritu de Cristo

Francisco Javier Fernández ChentoFormación VicencianaLeave a Comment

CREDITS
Author: Flores-Orcajo · Year of first publication: 1985 · Source: CEME.
Estimated Reading Time:

espiritualidadPorque todos al bautizarnos vinculándoos al Mesías os revestisteis del Mesías (Gal. 3,27).
El fin de la Congregación de la Misión es seguir a Cristo evangelizador de los pobres. Este fin se logra cuando sus miembros y comunidades, fieles a San Vicente: 1.° procuran con todas sus fuerzas revestirse del espíritu del mismo Cristo (RC I, 31, para adquirir la perfección correspondiente a su vocación (RC XII, 13)… (C 1, 1.°).
El fin de la Congregación «seguir a Cristo evangelizador de los pobres» abarca tres grandes campos en donde debe ser realizado. El primer campo es trabajar por adquirir la santidad, alcanzando así la perfección que exige la vocación misionera. Para San Vicente esta es la tarea principal.
1. «Qué negocio tan importante éste de revestirse del espíritu de Cristo».
Oh Salvador! ¡Oh padre! ¡Qué negocio tan importante éste de revestirse del espíritu de Jesucristo! Quiere esto decir que, para perfeccionarnos y atender útilmente a los pueblos y para servir a los eclesiásticos, hemos de esforzarnos en imitar la perfección de Jesucristo y procurar llegar a ella. Esto significa también que nosotros no podemos nada por nosotros mismos. Para entenderlo bien, hemos de saber que su espíritu está extendido por todos los cristianos que viven según las reglas del cristianismo; sus acciones y sus obras están penetradas del espíritu de Dios, de forma que Dios ha suscitado a la Compañía, y lo veis muy bien, para hacer lo mismo. Ella siempre ha apreciado las máximas cristianas y ha deseado revestirse del espíritu del Evangelio para vivir y obrar como vivió nuestro Señor y para hacer que su espíritu se muestre en toda la Compañía y en cada uno de sus misioneros, en todas sus obras en general y en cada una en particular». (XI 410-411).
2. «Vivimos en Jesucristo por la muerte de Jesucristo.»
Para San Pablo revestirse de Cristo no significaba echarse encima una envoltura exterior que cubre pero no transforma. San Pablo sugiere un cambio profundo, moral y religioso, con raíces en el propio ser. El Apóstol se refiere a la transformación total que se origina en el bautismo. De éste nace un hombre nuevo.
En el mismo sentido usa San Vicente la expresión paulina cuando aconseja a un joven superior que se revista del espíritu de Cristo:
«Debe vaciarse de sí mismo para revestirse del espíritu de Jesucristo. Ya sabe Vd. que las causas ordinarias engendran los efectos propios de su naturaleza: los corderos engendran corderos… y el hombre engendra otro hombre; del mismo modo, si el que guía a otros, el que los forma, está animado del espíritu humano… sólo les inspirará una apariencia de virtud, no el fondo de la misma; les comunicará el espíritu del que esté animado… Cuando nuestro Señor imprime en nosotros su carácter y nos da, por así decirlo, la savia de su espíritu y de su gracia… hacemos lo que él hizo en la tierra, esto es, realizamos obras divinas». (XI 236-237).
La identificación con Cristo debe ser total, hasta sentir vergüenza por morir en el propio lecho viendo que Cristo murió en el patíbulo. En este contexto escribió San Vicente estos pensamientos:
Acuérdese, padre, de que vivimos en Jesucristo por la muerte de Jesucristo, y que nuestra vida tiene que estar oculta en Jesucristo y llena de Jesucristo y que para morir como Jesucristo hay que vivir como Jesucristo.
3. Con todas las fuerzas.
«Dedicarse con empeño «studere», «esforzarse», «tender con todas las fuerzas» son expresiones que San Vicente emplea con una intención clara: que los misioneros pongan el máximo interés, el mayor empeño posible por alcanzar la santidad, la perfección propia de la vocación misionera, propósito primero y principal»:
«Para que esta Congregación consiga con la ayuda de la gracia de Dios, el fin que ha elegido, es menester que trate con todas sus fuerzas de revestirse del espíritu de Cristo…». (RC I, 3).
¿He experimentado en mi vida de misionero la relación que existe entre el empeño de revestirse del espíritu de Cristo y el empeño en el apostolado?
Hoy, ahora, entre mis planes habituales ¿tengo algo programado para el quehacer de revestirme del espíritu de Cristo?
ORACIÓN:
«Oh Dios, haz que con tu poder y misericordia me convierta y transforme enteramente en Jesús. Que mis manos sean como las de Jesús y mi lengua como la lengua de Jesús. Que nada puedan mis sentidos y todo mi cuerpo que no sea para tu gloria, ¡oh Dios mío! Que mi memoria, mi entendimiento, mi corazón se identifiquen con la memoria de Jesús, con el entendimiento de Jesús, con el corazón de Jesús. Lo que haga, que lo sienta y haga como Jesús. ¡Oh Padre! lo que dijiste de Jesús: ‘Yo hoy te he engendrado’. dígnate también decirlo de mí y añadir lo que añadiste: `Este es mi Hijo predilecto en quien tengo mi complacencia'». Amén. (Oración del beato J. G. Perboyre).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *